La crisis del agua en Cali se explica por la disponibilidad del recurso porque esta comprometida la eficiencia de Emcali, con el deterioro de las redes, las pérdidas económicas, la expansión urbana sin planificación.
En entrevista con el Ing. Ramiro Varela, director de La Lupa Urbana de Caliescribe, el Ingeniero Hugo Salazar Jaramillo, experto en servicios públicos y exgerente de Acueducto y Alcantarillado, presentó su diagnóstico y planteó alternativas para recuperar la eficiencia del sistema.
- Crisis del agua: producir más no significa abastecer mejor
- Capacidad instalada suficiente. Salazar señaló que las plantas tienen capacidad para producir 12,2 metros cúbicos por segundo, mientras que la demanda estimada para 2,4 millones de habitantes rondaría los 4 metros cúbicos por segundo, antes de contabilizar pérdidas.
- Pérdidas cercanas al 50 %. Según su análisis, Emcali produciría aproximadamente 9 metros cúbicos por segundo. La diferencia evidencia, en su concepto, graves problemas de eficiencia operativa y comercial.
- Redes que cumplieron su vida útil. Indicó que deben reemplazarse alrededor de 1.200 kilómetros de redes de acueducto, debido a su deterioro.
- $10.000 millones mensuales en pérdidas. El ingeniero estimó que las pérdidas representarían esa magnitud económica, recursos potenciales para financiar mejoras en el servicio.
- Emcali: recuperar la dirección técnica
- Servicios públicos sin politización. Salazar considera que Emcali debe administrarse con criterios técnicos y decisiones orientadas al interés público.
- Pérdida de capacidad profesional. Afirmó que la empresa ha debilitado su grupo técnico, afectando las oportunidades de ascenso y la continuidad del conocimiento especializado.
- Influencia política y sindical. Identificó la politización administrativa y sindical como factores que, a su juicio, han dificultado la solución de los problemas institucionales.
- Revisar la estructura empresarial. Recordó las transformaciones relacionadas con los acuerdos municipales 14 de 1996 y 34 de 1999, y planteó revisar la estructura patrimonial y el papel de los suscriptores.

- Expansión urbana y presión sobre el abastecimiento
- Una ciudad que crece hacia afuera. Cali se expande hacia el sur, mientras algunos sectores interiores pierden población o actividad. Para Salazar, la planificación no ha respondido adecuadamente a esa transformación.
- La salida de la industria. El traslado de empresas hacia municipios vecinos modificó la estructura económica de Cali y redujo oportunidades de empleo e ingresos locales.
- Más distancia, mayores costos. La expansión urbana obliga a transportar agua a mayores distancias y utilizar sistemas de bombeo, aumentando las exigencias operativas.
- Capacidad instalada sin distribución suficiente. Salazar considera que se necesitan nuevas conexiones, tanques de almacenamiento y mejoras de bombeo para garantizar continuidad en los sectores afectados.
- Equidad en el servicio: laderas y presión domiciliaria
- Restricciones en zonas de alto riesgo. El ingeniero recordó que existen áreas donde las normas limitan la instalación de servicios públicos. Cada caso requiere evaluar las condiciones territoriales y el perímetro de prestación.
- Problemas de presión en edificios. Explicó que la presión disminuye durante el recorrido por medidores y conexiones. Los edificios de más de tres pisos requieren sistemas propios de almacenamiento y bombeo, según las condiciones técnicas aplicables.
- La ciudadanía exige soluciones. Los testimonios recogidos por La Lupa Urbana reflejaron preocupación por la falta de agua, la desigualdad entre barrios y las dificultades de suministro en pisos superiores.
- Lechos filtrantes para aprovechar el río Cauca. Salazar destacó esta tecnología como alternativa para reducir la turbiedad del agua captada y fortalecer el abastecimiento.
- Lechos filtrantes: una alternativa para el sur
- Obstáculos en la obra de captación. Según explicó, el caisson encontró un obstáculo subterráneo que impidió alcanzar la profundidad proyectada. Se recurrió entonces a tubos laterales, cuyo funcionamiento debía comprobarse.
- Replicar el sistema en el sur. Propuso estudiar tres sistemas adicionales, con una capacidad estimada de cerca de 1.000 litros por segundo cada uno, acompañados de tratamiento y almacenamiento.
- Comparar costos antes de invertir. Frente a la alternativa de transportar agua desde Salvajina, Salazar defendió evaluar soluciones de captación local mediante lechos filtrantes, que considera menos costosas.
- Tecnología y control para reducir pérdidas
- Renovar las redes es prioritario. El reemplazo de los 1.200 kilómetros identificados sería esencial para disminuir pérdidas físicas. El costo mencionado en la entrevista debe verificarse antes de adoptarse como presupuesto definitivo.
- Combatir las conexiones ilegales. Salazar respaldó controles efectivos contra el robo de agua y las irregularidades en la medición. Considera insuficiente cambiar medidores sin una estrategia integral de seguimiento.
- Sensores para detectar fugas. Propuso incorporar tecnologías capaces de identificar pérdidas en redes, fugas domiciliarias y posibles consumos no registrados.
- Alcantarillado: la infraestructura pendiente
- Cañaveralejo recibe aguas adicionales. Salazar indicó que la PTAR Cañaveralejo recibe cerca de 6,2 metros cúbicos por segundo. Considera que parte del caudal podría corresponder a infiltraciones de aguas subterráneas en redes deterioradas.
- La PTAR Sur es indispensable. El ingeniero sostuvo que el colector que conduce las aguas residuales hacia Cañaveralejo tiene limitaciones de capacidad y que el crecimiento del sur exige desarrollar una planta propia de tratamiento.
- Viabilidad financiera: recuperar los recursos perdidos
- El acueducto y el alcantarillado son viables. Ante la pregunta de Ramiro Varela, Salazar respondió afirmativamente. Su argumento es que reducir pérdidas estimadas en $10.000 millones mensuales permitiría financiar mejoras, modernizar redes y fortalecer la operación.
El ingeniero también rechazó la propuesta de intercambiar activos relacionados con Celsia por Salvajina, al considerar necesario evaluar la generación efectiva, los costos y las inversiones adicionales para transportar agua hasta Cali.
Eficiencia, ingeniería y visión de futuro
Cali necesita gestionar mejor el agua que produce, reducir las pérdidas y modernizar sus sistemas de acueducto y alcantarillado.
El deterioro de las redes, la expansión urbana, las limitaciones del tratamiento de aguas residuales y las decisiones administrativas conforman un desafío estructural. Su solución requiere dirección técnica, planificación de largo plazo, inversiones priorizadas y resultados verificables.
Desde La Lupa Urbana de Caliescribe, el diagnóstico de Hugo Salazar abre un debate necesario sobre la gestión de Emcali y el futuro hídrico de la ciudad.
El objetivo debe ser concreto: menos pérdidas, mayor continuidad, mejor tratamiento de aguas residuales y un servicio eficiente para todos los caleños.
