Cali entra a diciembre de 2025 con un punto en su ciclo político: se cumple la mitad del gobierno del alcalde Alejandro Eder, y la ciudad ya conoce, el alcance real de esta administración:  Plan de Desarrollo 2024–2027 en ejecución y empréstito por $3,5 billones distribuido entre programas y proyectos, quedó sellado el cuadro programático financiero y operativo para finalizar 2027..

El  año 2026 será de ejecución, el siguiente de campaña, con 4 concejales en oposición ( Maria del Carmen Londoño , Mauricio Zamora, Roberto Ortiz y Rodrigo Salazar ) y todos en campaña electoral, por lo que con precisión se anticipa el balance del gobierno y la herencia para la próxima administración, que se elegirá dentro de 1 año y 11 meses.

A continuación, el inventario de lo que recibirá el próximo alcalde:

  1. La quiebra fiscal: heredada, admitida y no corregida

El alcalde Eder declaró en marzo de 2024 que Cali estaba en “quiebra fiscal”, una realidad que venía acumulándose desde años atrás. Sin embargo, su administración no logró detener el deterioro ni ordenar las cuentas, por el contrario, con la anuencia del Concejo, profundizó la quiebra fiscal, con crédito billonario. Hoy, la ciudad acumula:

  • Deuda bancaria creciente, con capital e intereses que comprometen vigencias futuras.
  • Un pasivo por valorización derivado de 9 megaobras sin ejecutar.
  • Gasto público sin control, con programas no esenciales —como la maratón de Cali, cerca de $3.500 millones al año—.
  • Una estructura burocrática que mantiene más de 15.000 contratos de prestación de servicios, sin reforma administrativa.
  • Un funcionamiento más costoso y con menos capacidad de inversión.

El problema fiscal venía de antes, pero la actual administración no lo contuvo y tampoco deja proyectada una ruta solvente de recuperación, con un enredo de obras , quedaran sin terminar, porque no se observa estudios definitivos, en los principales proyectos,

  1. La malla vial: deteriorada por décadas, sin gran recuperación en marcha.                            El déficit  de vias en mal estado será mayor, incumplidas  las 9 megaobras faltantes, adeudadas por valorización y que son obligación de hacer .

La ciudad enfrenta:

  • Un deterioro de vías locales, sin andenes y que crece cada año.
  • Ausencia de un plan de ingeniería – financiero robusto para una intervención sostenida.
  • Un pasivo por valorización superior a $1 billón, sin solución a la vista.
  • El próximo alcalde recibirá una malla vial colapsada y sin recursos garantizados.
  1. El MIO: un problema estructural sin verdadera salvación

El MIO ya venía en crisis desde administraciones anteriores. Pero en estos dos años no se avanzó en una reestructuración definitiva, pese a que era una promesa central de campaña. Quiere el alcalde comprar a crédito  buses públicos eléctricos, administrados por privados. Así no se soluciona el “cáncer”,  el sistema sigue drenando recursos de la ciudad  y manteniendo todos sus desequilibrios técnicos y contractuales.

  1. Educación y pasivo social ambiental: gigantes brechas históricas sin estrategia.

Cali arrastra desde hace años problemas en calidad educativa, infraestructura escolar y cobertura.La administración actual reconoció la magnitud del reto, pero no consolidó una estrategia organizacional y financiada que permita cerrar brechas. En el ámbito social y ambiental, los pasivos en informalidad laboral, miseria, cuencas, basuras, contaminación y riesgo climático no fueron mitigados y tampoco tienen hoja de ruta futura, con costos billonarios y no existen recursos asegurados.

  1. Seguridad: una crisis acumulada que no mejoró

Los homicidios y delitos de alto impacto ya venían en aumento desde 2023. Pero en 2025 no se logró revertir la tendencia ni estabilizar los indicadores, superando lo  del 2024. Las bandas y economías ilegales mantuvieron su capacidad de control territorial mientras la capacidad institucional no avanza

Cali entra al periodo más difícil de los últimos 37 años

Alejandro Eder heredó una ciudad con problemas profundos, es cierto. Pero dos años después, ninguno de los temas estructurales fue solucionado y, lo más grave, no existe proyección clara de solución para los dos años restantes. El próximo alcalde recibirá: Una ciudad fiscalmente sin oxígeno, una infraestructura vial al borde del colapso, un sistema de transporte sin viabilidad, brechas educativas y ambientales sin financiación, y una seguridad deteriorada.

Cali entra así al ciclo electoral de 2026 con la peor herencia en más de 3 décadas, sin que exista un plan de salida concreto desde la administración que llega a su mitad de mandato.

En paralelo, el mapa electoral de los candidatos ya lanzados en privado a la alcaldia de Cali

  1. Roberto Ortiz, dos veces concejal y dos veces segundo en la disputa por la Alcaldía, ya anunció a sus equipos la decisión de competir nuevamente.
  1. Clara Luz Roldán, ex gobernadora y ex concejal, con el respaldo del Partido de la U y del movimiento político de la gobernadora Dilian Francisca Toro, avanza en su preparación de campaña
  1. Carlos Andrés Arias, expresidente del Concejo y cabildante del mismo sector, también se perfila en la contienda.
  1. Y el Pacto Histórico, con opción real en un escenario fragmentado y con fuerza electoral, es ahora partido de gobierno y debe tener candidato propio.

Y los candidatos de la administracion Eder, dificilmente apareceran , porque no hay musculo electoralo de ciudad, se aplazaría , Dian Rojas y Mabel Lara. El próximo alcalde enfrentará la situación más crítica que Cali haya tenido desde la elección popular de alcaldes en 1988.

La ciudad sigue atrapada en los mismos problemas estructurales que venían desde administraciones anteriores, pero ahora con menos margen fiscal, más desgaste institucional y mayor deterioro urbano.

Candidatos…..a estudiar y contactar buenos equipos…

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Ramiro Varela Marmolejo