La Lupa Urbana de Caliescribe invito a sus columnistas , los confrontó como tres expertos de ciudad, escuchó a los ciudadanos , al buscador inteligente urbano BUIC, a la IA y examinó la crisis fiscal, institucional y social de Cali, en el entorno del negocio EmCali, Celsia , y Salvajina
Un negocio que compromete el patrimonio de Cali
Cali atraviesa una crisis que supera los problemas de movilidad, inseguridad, desempleo y deterioro ambiental. También enfrenta dificultades fiscales, institucionales y de confianza ciudadana. En este escenario, la propuesta de intercambiar el 18,6 % de las acciones de Celsia que posee Emcali, valoradas en aproximadamente $2 billones, por la propiedad de la central hidroeléctrica de Salvajina abrió un debate sobre el futuro del patrimonio público.
Este fue el tema central de una emisión de La Lupa Urbana, dirigida por Ramiro Varela, con la participación de la abogada Luz Betty Jiménez de Borrero, el arquitecto Benjamín Barney y el abogado Pablo Borrero.
Los invitados analizaron la propuesta desde perspectivas jurídicas, económicas, ambientales y urbanísticas. La pregunta central fue: ¿qué necesita Cali para superar su crisis y qué garantías debe exigir antes de comprometer uno de sus activos financieros más importantes?
Luz Betty Jiménez: «El negocio debe analizarse con responsabilidad»
La abogada Luz Betty Jiménez de Borrero relacionó la propuesta de Salvajina con la crisis económica, fiscal, social y ambiental de Cali.
Cuestionó que una operación de semejante magnitud se presente como una oportunidad extraordinaria sin que la ciudadanía conozca suficientemente sus costos, riesgos y condiciones.
Advirtió sobre la antigüedad de la infraestructura, las necesidades de mantenimiento y las obligaciones que asumiría Emcali. También cuestionó la posibilidad de utilizar el embalse para abastecer de agua a Cali, pues la conducción desde el norte del Cauca requeriría inversiones cuantiosas y estudios de ingeniería y ambientales.
La abogada señaló una contradicción: Cali cuenta con siete ríos, pero enfrenta dificultades de abastecimiento y pérdidas importantes de agua en sus redes. Durante el programa se mencionó una pérdida del 54 %, cifra que debe contrastarse con información técnica actualizada de Emcali.
Además, advirtió que los costos de transmisión eléctrica, conexión, operación y mantenimiento deben incorporarse a cualquier evaluación financiera.
Su planteamiento fue claro: antes de presentar Salvajina como una solución, deben conocerse sus costos integrales y sus consecuencias para la estabilidad de Emcali.
Benjamín Barney: Cali desaprovecha sus ventajas naturales
El arquitecto Benjamín Barney amplió la discusión hacia el aprovechamiento de las condiciones geográficas y climáticas de Cali.
Señaló que la ciudad podría reducir su consumo energético mediante una arquitectura adaptada al clima, la iluminación natural, la ventilación cruzada y una mejor utilización de la vegetación.
Cuestionó que la discusión energética se concentre en adquirir una gran infraestructura sin considerar alternativas para reducir la demanda y los costos de los servicios públicos.
También puso en duda la conducción de agua desde Salvajina mientras persistan pérdidas y desperdicios en las redes locales.
Para Barney, la crisis tiene una dimensión educativa e intelectual: Cali no ha resuelto de manera consistente problemas que se repiten entre administraciones. La educación debe formar ciudadanos capaces de comprender la ciudad, respetar las normas y asumir responsabilidades colectivas.
Su conclusión fue que resulta difícil exigir comportamientos cívicos cuando las propias autoridades incumplen las reglas.
Su propuesta final fue concreta: pensar, unir y decidir.
Pablo Borrero: una crisis acumulada durante décadas
El abogado Pablo Borrero sostuvo que la crisis de Cali no corresponde exclusivamente a la administración actual, sino que está vinculada con decisiones adoptadas durante décadas por alcaldías y concejos.
A su juicio, las decisiones públicas deben responder al interés general y permitir la participación ciudadana.
Sobre Salvajina, advirtió que la operación podría realizarse mediante una filial de Emcali y que Celsia conservaría temporalmente funciones de operación y administración, según el esquema descrito en el debate. Por ello, consideró indispensable precisar las condiciones de transferencia, las responsabilidades contractuales y las capacidades técnicas necesarias.
Borrero insistió en que la adquisición no puede calificarse como conveniente sin evaluar sus efectos sobre las finanzas distritales y los servicios públicos.
Invocó el artículo 2 de la Constitución, que establece entre los fines esenciales del Estado facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan.
Su propuesta fue convocar a ingenieros, arquitectos, abogados, organizaciones sociales y ciudadanos para estudiar la iniciativa. Cali, sostuvo, necesita pasar de la inconformidad dispersa a una ciudadanía organizada, capaz de formular propuestas y exigir resultados.
La voz de la calle: La crisis de Cali : política, cultura y desempleo
El programa salió a las calles para escuchar a los caleños. Las respuestas recogidas por Valentina García reflejaron preocupaciones sobre el deterioro ambiental, la disposición inadecuada de basuras, el desempleo, la falta de educación cívica y los problemas de convivencia.
Otros ciudadanos señalaron a la dirigencia política y a la pérdida del sentido de pertenencia por Cali. Uno recordó la reputación de ciudad cívica que tuvo décadas atrás y lamentó su debilitamiento.
Aunque estos testimonios no constituyen una encuesta estadísticamente representativa, muestran inquietudes presentes en distintos ámbitos de la vida urbana.
La conclusión presentada por Erika Muñoz destacó la necesidad de trabajar conjuntamente en política, cultura ciudadana y responsabilidad colectiva.
El mensaje coincidió con el análisis de los expertos: las dificultades económicas repercuten en la vida social, la debilidad institucional deteriora la confianza y la falta de cultura ciudadana agrava los problemas del espacio público.
Ramiro Varela incorporó al debate las herramientas tecnológicas
Según la respuesta de ChatGPT presentada en el programa, la crisis se concentra en tres dimensiones: política e institucional, económica y social, esta última relacionada con inseguridad y pérdida de oportunidades.
El Buscador Urbano Inteligente de Caliescribe, BUIC, agregó, según la exposición del moderador, problemas fiscales, endeudamiento, dificultades de proyectos públicos y carencias de empleo, vivienda y educación.
Durante la emisión se mencionaron cifras sobre alimentación, población registrada en el Sisbén y pérdidas de agua. También se cuestionaron las perspectivas fiscales del Distrito.
Salvajina: ¿qué recibe Cali y qué entrega a cambio? La pregunta fundamental permanece abierta.
Emcali posee una participación accionaria en Celsia valorada, según las cifras expuestas, en aproximadamente $2 billones. La propuesta busca intercambiarla por la propiedad de la central hidroeléctrica de Salvajina, ubicada en el Cauca.
Sin embargo, comparar únicamente los valores atribuidos a ambos activos sería insuficiente. La evaluación debe incluir el valor comercial verificable, los ingresos esperados, los costos de operación, las inversiones pendientes, los riesgos hidrológicos y climáticos, las obligaciones ambientales y las necesidades de mantenimiento.
También debe establecer quién asumiría los costos durante la transición, qué responsabilidades conservaría Celsia y qué capacidades técnicas necesitaría desarrollar Emcali. Si se pretende utilizar Salvajina como fuente adicional de agua para Cali, se requieren estudios de disponibilidad hídrica, conducción, tratamiento, impacto ambiental y costo por metro cúbico. Ser propietario de una central no garantiza, por sí solo, disponer de agua potable adicional a precios competitivos.
Tampoco la generación eléctrica asegura automáticamente utilidades suficientes para financiar el desarrollo urbano. Es necesario demostrar los ingresos potenciales, los plazos y los riesgos financieros. La conveniencia del negocio debe demostrarse con cifras, estudios independientes y escenarios comparables, no únicamente con promesas de riqueza futura.
La crisis fiscal y los antecedentes de Emcali
Varela recordó las dificultades financieras del municipio a finales de los años noventa y la intervención de Emcali iniciada en 2000, que se prolongó hasta 2013. Para el moderador, estos antecedentes deben motivar una reflexión sobre la protección del patrimonio público y la continuidad de la gestión institucional.
La discusión también incluyó obras inconclusas, problemas del transporte masivo y compromisos financieros del Distrito.
Comprometer un activo financiero exige demostrar que la operación fortalece la posición patrimonial de Emcali y no limita su capacidad para invertir en agua potable, alcantarillado, energía y telecomunicaciones.
Los antecedentes no prueban que el negocio vaya a fracasar, pero refuerzan la necesidad de evaluaciones independientes, controles efectivos y responsabilidades definidas.
La solución: participación y un acuerdo de ciudad
En el cierre del programa, los invitados coincidieron en la necesidad de construir una agenda de largo plazo.
Luz Betty Jiménez invitó a la ciudadanía a estudiar el proyecto y pronunciarse con argumentos. Benjamín Barney insistió en la educación y el pensamiento crítico. Pablo Borrero llamó a organizarse y actuar para que las propuestas ciudadanas incidan en las decisiones públicas.
Varela propuso un acuerdo de ciudad que reúna universidades, organizaciones sociales, gremios, empresarios, sindicatos, concejales y comunidades urbanas y rurales, con una planeación que trascienda los períodos de gobierno.
En el caso de Salvajina, esto implica publicar los estudios de valoración, divulgar el modelo financiero, precisar las obligaciones contractuales y garantizar espacios efectivos de deliberación ciudadana conforme a la ley.
El Concejo Distrital debe examinar el proyecto de acuerdo y ejercer el control político correspondiente. La ciudadanía necesita información accesible para evaluar sus consecuencias.
Cali necesita resultados
La discusión de La Lupa Urbana trasciende la adquisición de una central hidroeléctrica. Cali enfrenta problemas fiscales, sociales, ambientales e institucionales que no se resolverán con una sola operación empresarial.
Salvajina podría representar una oportunidad o generar obligaciones importantes. Determinarlo exige conocer las condiciones completas del negocio.
El patrimonio público debe administrarse en función del interés general, con transparencia, rigor técnico y participación ciudadana.
La conclusión del debate es una exigencia para las autoridades: estudiar antes de comprometer, informar antes de decidir y rendir cuentas después de actuar.
El futuro de Emcali no compete únicamente a sus directivos, ni el de Cali pertenece exclusivamente a sus gobernantes. Es una responsabilidad pública que compromete a toda la ciudad.
La reflexión final de La Lupa Urbana: pensar con rigor, unir a la ciudadanía y actuar con organización. Cali necesita convertir la crítica en propuestas y las decisiones en resultados verificables.



