Durante millones de años el primigenio núcleo férrico que formó la tierra, atrajo con su poderosa fuerza gravitacional multiplicidad de cuerpos celestes, 94 de los cuales actualmente están descritos en la tabla periódica de los elementos como devenidos de la naturaleza. Otros 24 han sido obtenidos en laboratorios humanos.
El globo terráqueo semeja ser redondo a raíz de movimientos de rotación y traslación que miden la duración del día terrenal en 24 horas; su masa no es compacta. Dicen científicos que reacciones contrarias físicas de sus entrañas activas como bloques, cavernas, precipicios, podrían reacomodar continentes, panorama que no oso abordar.
Cerca de Colombia y especialmente Cali subyacen 3 capas tectónicas adyacentes: nazca, suramericana y caribe; cuando se rozan o tropiezan producen diversos sismos que catalogamos en escala Richter. Desplazamientos de distancias internas de 5 cmts pueden demorar una generación o 25 años, con los sustos y pérdidas que el choque genera.
No es gratuito que el Escudo de la ciudad del Apóstol Santiago de Cali, aprobado por cédula real de la Corona Española en 1559 tenga dibujados 7 caudalosos ríos, 3 de los cuales: Cañaveralejo, Meléndez y Lili – bañaron explayados durante centurias riberas de influencia con crecientes provenidas desde la majestuosidad de sus farallones.
Arenas finas, limos, lodos, arcillas, cascajo, etc.., materiales detectados tiempo atrás en áreas ya conocidas por contener suelos blandos y/o altos niveles freáticos, obligan a ingenieros calculistas estructurales a tener en cuenta estabilidad para que estética y distribución de espacios definidos por arquitectos y costos de urbanizadores no produzcan consecuencias lamentables.
Hace 700.000 años el Valle era un lago inmenso; aguas lacustres enriquecen nuestra agricultura de forma tal que es usual que el primer metro de profundidad tenga prevalencia de carbono, humus orgánico. Cerca de 80 humedales de este distrito desaparecieron superficialmente en los últimos 50 años. Prefiero sembrar comida, gozar parques de recreo, en sitios donde se advierta hundimiento de cemento.
Nuestra ciudad ha sido azotada por fuertes movimientos telúricos. Tan solo hace un siglo, en el verano del 7 de junio de 1925 (45.000 habitantes) hubo un terremoto que sacudió la capital del suroccidente colombiano; colapsaron construcciones en adobe, bahareque… La Ermita de hoy se erigió adonde estaba otra Iglesia de 1787.
En la madrugada veranera del 7 de agosto de 1956 (400.000 habitantes) tembló en Cali, más no por acaecimiento natural. Una onda explosiva me elevó de mi cama, cimbrando la casa de habitación – que quedó intacta -; vivíamos mis padres y mi hermana Piedad en la colina más bella de Cali, aproximadamente a 2 kmts de la gran tragedia. Divisamos en el firmamento pletórico entonces de estrellas y “luceros”, un hongo ascendente gigantesco de colores atómicos amarillo, rojo y gris ceniza, como el trasmitido de las bombas de Hiroshima y Nagasaki de 1945.
También hay calamidades chistosas. El día 9 del febril mes de febrero de 1967 a las 9:30 a.m. recibíamos clase de Física I en Santa Librada, cuando empezó a temblar. El profesor “campanita” – denominado así por su hablado delgado – pretendió retenernos. El tropel juvenil lo dejó sentado en el piso, tras el afán de guarecernos lejos de los árboles. No hubo casos deplorables, salvo que mi abuelo paterno falleció en esa fecha por edad avanzada (99,9).
En 1999 Armenia aprendió de los vallunos que para pegar ladrillos con arena y cemento se requiere armar vigas de amarre cuadrangulares con triturado azul, desde los cimientos – ojalá con “zapatas“ – y en cada entrepiso, alzando columnas con “castillo” de flejes ajustados con alambre, chipa y varilla de hierro, no chinos.
El estremecimiento de 2004 fue de longitud de onda corta, es decir, el impulso de la convulsión golpeó verticalmente por debajo, al punto que las tejas de barro cocido de los techos saltaron entre sí, circunstancia diferente a la del presente verano del 10 de agosto, que nos bamboleó tipo péndulo, de lado a lado, como palmeras yendo y viniendo en direcciones descontroladas.
Peculiar que repitan eventos en zonas de movimientos en masa ya afectadas y con normas de sismo resistencia de 1984; el nuevo POT – discusión aplazada temporalmente – debe ordenar revisión de estudios de microzonificación sísmica y suelos, con rigurosidad técnica y científica. La ciudad debe expandirse, replantearse o reconstruirse bajo criterios que repelan intereses turbios.
Corresponde a planeación distrital, curadurías urbanas, veeduría ciudadana, consejos de administración de propiedad horizontal, poner lupa a edificaciones nuevas y reformas estructurales, para que cánticos halagüeños indebidos no propicien ayes sociales ulteriores.