La dimensión económica del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia este lunes 10 de agosto de 2026 comienza a hacerse visible en Cali. A menos de 24 horas del movimiento telúrico, la ciudad ya contabiliza 56 estructuras con colapso total y otras 93 edificaciones y viviendas con daños, según el balance del Puesto de Mando Unificado. A esto se suman 95 personas fallecidas, 885 heridas, 193 reportadas como atrapadas y 37 rescatadas.
Pero detrás de cada estructura afectada hay una segunda emergencia, la económica.
La ciudad enfrenta daños en viviendas, establecimientos comerciales, edificios, infraestructura hospitalaria, transporte, equipamientos públicos y actividades culturales, mientras miles de trabajadores y empresarios afrontan interrupciones en sus actividades.
Aún no existe una cifra oficial consolidada de pérdidas económicas exclusivamente para Cali, pero los datos conocidos permiten dimensionar el tamaño de la factura que tendrá que asumir la ciudad.
Una de las primeras aproximaciones económicas fue realizada por el sistema PAGER del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
La estimación difundida tras el terremoto ubica las pérdidas económicas nacionales alrededor de US$649 millones. La cifra corresponde al impacto estimado del terremoto en Colombia y no exclusivamente a Cali.
Con una tasa de cambio cercana a $3.200 por dólar, esos US$649 millones equivaldrían aproximadamente a $2,07 billones de pesos colombianos.
Es una cifra de referencia inicial y puede cambiar a medida que se conozcan los daños reales. Además, los modelos rápidos como PAGER tienen limitaciones: no incorporan necesariamente todos los efectos secundarios, como interrupciones prolongadas de servicios, pérdidas de productividad o determinados daños derivados de efectos posteriores.
Por eso, la factura definitiva podría ser superior.
El balance conocido hasta la madrugada del 11 de agosto muestra que Cali enfrenta una de las situaciones más complejas del país.
| Indicador | Cifra |
| Personas fallecidas | 95 |
| Personas heridas | 885 |
| Personas reportadas atrapadas | 193 |
| Personas rescatadas | 37 |
| Estructuras con colapso total | 56 |
| Edificios y viviendas con daños | 93 |
Las 56 estructuras totalmente colapsadas representan pérdidas patrimoniales que pueden ser multimillonarias.
El valor de cada inmueble depende de su ubicación, área, uso, antigüedad y contenido. No cuesta lo mismo reconstruir una vivienda que un edificio residencial, una clínica, una oficina, un establecimiento comercial o una infraestructura especializada.
A los costos de reconstrucción se deben sumar estudios de vulnerabilidad estructural, demolición, retiro de escombros, reconstrucción, reposición de redes eléctricas, redes hidráulicas y sanitarias, reparación de fachadas, recuperación de mobiliario, reposición de equipos, alojamiento temporal, traslado de familias y pérdida de ingresos.
Por eso, el valor de reconstrucción de las 56 estructuras colapsadas no puede calcularse todavía con precisión.
Las otras 93 edificaciones y viviendas con daños también pueden representar una factura importante, especialmente si requieren reforzamiento estructural o quedan temporalmente fuera de servicio.
Los establecimientos ubicados en estructuras afectadas enfrentan pérdidas directas. Pero incluso los negocios que no sufrieron daños estructurales pueden tener pérdidas por cierre preventivo, menor movilidad, temor de los consumidores, restricciones nocturnas, suspensión de eventos e interrupciones de servicios. El impacto puede ser particularmente fuerte para restaurantes, hoteles, bares, comercio minorista y trabajadores independientes.
Uno de los efectos económicos más visibles es la suspensión de la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, programada del 12 al 17 de agosto.
La Alcaldía de Cali suspendió el evento como consecuencia de la emergencia y priorizó la atención de los afectados y la seguridad de la población.
La suspensión tiene un impacto económico que todavía no ha sido cuantificado para 2026. Sin embargo, existen antecedentes que permiten dimensionar lo que representa Petronio para la ciudad.
La suspensión del Petronio 2026 representa no solamente la pérdida de una programación cultural, sino también un golpe potencial para hoteles, restaurantes, transporte, comercio, vendedores, artesanos, músicos, artistas, productores, operadores turísticos y trabajadores temporales.
El Hospital Universitario del Valle Evaristo García, uno de los principales centros de alta complejidad del suroccidente colombiano, sufrió el colapso parcial de un ala de uno de sus edificios.
La emergencia llevó además a los hospitales de Cali a declarar alerta roja, mientras cientos de personas heridas eran atendidas.
El costo económico de un hospital afectado es mucho mayor que reparar paredes. Incluye evacuación de pacientes, traslado de equipos, adecuación de áreas temporales, suspensión o reprogramación de procedimientos, movilización de ambulancias, daños en equipos médicos, reparaciones estructurales y contratación de servicios adicionales.
Además, cada día de reducción de capacidad hospitalaria representa presión adicional sobre otras instituciones de salud.
La Alcaldía de Cali cuenta para 2026 con aproximadamente $6,81 billones en recursos disponibles, según el monitor oficial de inversión pública. Al corte del 30 de junio, la ejecución estaba en 49 %. La emergencia sísmica puede obligar ahora a modificar prioridades. Recursos que estaban destinados a infraestructura, movilidad, espacio público, educación, cultura, seguridad y desarrollo social podrían tener que competir con nuevos gastos de atención humanitaria, rescate, demolición, reconstrucción y recuperación de infraestructura.
Esto no significa que los $6,81 billones puedan utilizarse automáticamente para la emergencia. Pero sí muestra la dimensión del presupuesto público frente al tamaño potencial de la reconstrucción.
La factura económica del terremoto debe dividirse en dos grandes grupos.
Pérdidas directas: edificios destruidos, viviendas dañadas, vehículos, equipos, mercancías, hospitales, infraestructura, mobiliario, vías y estaciones.
Pérdidas indirectas: días sin trabajar, empresas cerradas, ventas no realizadas, eventos cancelados, turistas que no llegan, hoteles con menor ocupación, restaurantes sin clientes, trabajadores sin ingresos, interrupción de cadenas de suministro, transporte afectado y reducción temporal del consumo.
Por esta razón, los US$649 millones estimados para Colombia por el USGS no deben interpretarse como la factura final. Son una estimación temprana del impacto y deberán contrastarse con el inventario real de daños.
Cali tiene 102.130 empresas registradas, más de 75.000 empresas renovadas en 2026, un presupuesto público disponible de $6,81 billones y una economía que depende fuertemente del comercio, los servicios, la gastronomía, el turismo, la salud y los eventos culturales.
La suspensión del Petronio agrega otro golpe a la economía cultural y turística, en un momento en que la ciudad esperaba recibir miles de visitantes.
Cali todavía no conoce el valor de la factura del terremoto. Lo que sí sabe es que ya comenzó a pagarla.



