En Cali el transporte dejó de ser un derecho para convertirse en un sistema MIO, con quiebra creciente e inagotable. Tras 2 décadas de promesas, corrupcion, buses y estaciones desmanteladas, la movilidad del masivo sigue sin solución y con pésimo servicio. La aprobación el 4 de agosto ( semana presidencial ) del Proyecto de Acuerdo 096 en el Concejo, impulsado por el alcalde Eder, nuevamente es “ chimbo”, porque ratifica el colapso del MIO, de su modelo privado y el inicio de otro experimento público, condenado a la quiebra. Porque? El déficit del primer modelo es billonario.
El Acuerdo 096 del 2026
Compromete $285 mil millones de la vigencia 2027 que, sumados a $45 mil millones de 2026, consolidan un cheque por $330 mil millones apalancados vía crédito de empréstito y respaldados en la sobretasa a la gasolina ¿El propósito? Comprar una flota pública de 340 buses cuya propiedad recaerá en Metrocali. Con 18 votos a favor, el Concejo respaldó la ponencia de los concejales Flower Rojas y Felipe Murgueitio, vendiendo de nuevo “humo”, como lo hemos denunciado a los salvamdentos del concejo, años 2015, 2018 y 2023.
El MIO, con un déficit estructural de planeación, diseño y demanda, pésima ejecución, exceso de corrupción 2006 – 2026: Se dimensionó para mover a más de 920.000 pasajeros diarios mediante un esquema 100% autosostenible, pero movió en el 2025 solo 245.000 pasajeros ( Dato de Metrocali), es decir, ha bajado al 6.5% del transporte de Cali. La realidad técnica desmonta la propaganda: ePor eso se elude la reestructuración técnica y económica de fondo que la ciudad exige y está ordenado en los acuerdos 192/2006 y 224 del 2007.
El colapso del modelo…
El MIO nació bajo el CONPES 3166 de 2002: un sistema sin subsidios, diseñado para financiarse al 100% con tarifa pagada por el usuario, con concesionarios privados. Veinte años después, el diagnóstico es desolador. El MIO atraviesa crisis estructural, quiebra técnica y económica, déficit financiero crónico, insuficiencia de flota, vías pretroncales destruidas, canibalización por parte del transporte informal y una baja demanda dramática. Mientras las proyecciones 2002 prometían mover 920.000 viajes diarios, y alcanzaron 411.500 pasajeros promedio /dia en 2013 y 404.300 en 2015, hoy apenas moviliza cerca de 245.000 viajes al día, segun Metrocali 2026. Con la demanda total proyectada para Cali de 3,75 millones de viajes diarios (según PIMU proyectado), el masivo cubre el 6.5% de la movilidad total.
Gran fracaso 6 administraciones 2006 y 2026
Apolinar Salcedo, Jorge Iván Ospina ( I y II ), Rodrigo Guerrero, Maurice Armitage y Alejandro Eder. En éstas 2 décadas, cada alcalde ha formulado su propio cuento , unos al ojimetro, otros “planes de salvamento” o ajuste tarifario y ahora compra de buses públicos. Todos han fracasado por la ausencia de planeacion, corrupción, impericia técnica y pésima gestión. La omisión del Concejo y el incumplimiento de mandatos de los Acuerdos por parte de los alcaldes. bordean el prevaricato , al postergar un ajuste riguroso. En este escenario, el voto negativo de la concejal María del Carmen Londoño puso el dedo en la llaga: el acuerdo funciona como un salvavidas para los operadores privados, sin garantizar una mejora sustancial para los usuarios.
Ilusión de ahorro y estatización del riesgo patrimonial
El argumento central para justificar el endeudamiento es que la flota pública eliminará la remuneración de capital a los privados dentro de la tarifa concesional, proyectando un “ahorro” de $350 mil millones. Creer que estatizar la flota reducirá los costos ignora la historia de la gestión pública en Cali: los sobrecostos y la burocracia de Metrocali superarán con frecuencia la eficiencia privada.
Peor aún es la intención de Metrocali de absorber entre 100 y 150 buses rodados del sistema actual para pasarlos a propiedad pública bajo el pretexto de alimentar el Transporte Público Complementario (TPC). Es traspasar la chatarra, el desgaste y los astronómicos costos de mantenimiento al erario. Pretender que los privados administren los 340 buses nuevos mediante “telemetría y cinco indicadores” mientras el Estado asume el riesgo patrimonial del activo es cambiar el remedio por una enfermedad peor. La promesa de liberar Ingresos Corrientes de Libre Destinación expuesta por Murgueitio es para “vivos bobos”. En 5 años, la gestión pública fracasará por falta de recursos para su reposición técnica y repetiran los cabildantes nuevamente ” Dimos un voto de confianza”. Ese mandado no es ” gratis” .
Un contenedor roto sin solución….
Los concejales como Arroyave, Salazar y Arias defienden el acuerdo , reiterando “voto de confianza” o una transición para que Metrocali asuma la operación, la verdad es ineludible: se celebra la transición acelerada hacia un modelo público quebrado sin resolver la sangría de fondo ni combatir la informalidad que domina las calles. Metrocali debe buscar su liquidacion, propuesta de candidatos a la proxima alcaldia.
El problema del MIO es una falla de modelo. No se puede seguir inyectando capital mediante empréstitos y sobretasas a un contenedor roto y compra de buses, que es subsidio disfrazadio
Los 3 grandes fracasos de Cali, quiebras profundizadas
Responsable Eder y los 21 Concejales, que han “botado”, el plan de Desarrollo y los presupuestos anuales:
- Quiebra fiscal de Cali/MFMP inviable. Eder reconoció y luego la aumentó con el Concejo ($3.5 B)
- MIO, sistema fallido, manejando el 6.5% de la ciudad. No es un mejoral, es crecer su inviabilidad.
- 21 Megaobras – 9 megaobras faltantes. La estafa a los contribuyente se mantiene.