Este 25 de julio de 2026, cuando Santiago de Cali conmemora un nuevo aniversario y se aproxima al V Centenario de su fundación, la ciudad llega en una condición crítica. Durante veinte años se vendió la ilusión de grandes proyectos mientras se acumulaban deudas impagables y decisiones improvisadas. El MIO y las 21 Megaobras se convirtieron en el símbolo de una planeación fracasada que hipotecó las finanzas públicas sin resolver los problemas de movilidad ni de infraestructura. El resultado es una ciudad sobreendeudada, con un Marco Fiscal que oculta pasivos y compromisos futuros, una economía debilitada por la desindustrialización y la informalidad, una sociedad golpeada por la inseguridad y la desigualdad, y un territorio cada vez más vulnerable por el deterioro ambiental. Cali ya no necesita discursos; necesita reconocer la magnitud de su fracaso para evitar un colapso mayor.

10 decisiones para rescatar una ciudad quebrada

La recuperación de Cali exige decisiones que durante años fueron aplazadas por cálculos políticos y falta de liderazgo. No es posible seguir destinando miles de millones para sostener un MIO técnicamente quebrado ni mantener una burocracia creciente mientras la ciudad carece de recursos para invertir. Es indispensable sincerar las cuentas, reestructurar la deuda, cerrar definitivamente el fracaso de las 21 Megaobras, reducir el gasto improductivo y recuperar la confianza mediante total transparencia fiscal. Al mismo tiempo, deben protegerse las cuencas de los siete ríos, priorizar la inversión en educación, empleo, infraestructura y seguridad, y construir un acuerdo institucional que obligue a las futuras administraciones a respetar una hoja de ruta de disciplina fiscal. Seguir administrando la crisis solo profundizará la quiebra; transformar a Cali requiere decisiones valientes, no más improvisación ni promesas incumplidas.

Las autoridades ocultaron, ahora a responder a los bancos

La quiebra fiscal de Cali dejó de ser un problema exclusivamente político para convertirse en una responsabilidad compartida que exige explicaciones técnicas. Si el alcalde, el Concejo Distrital, la Contraloría y la Personería no informaron con absoluta transparencia sobre la verdadera magnitud de los pasivos históricos, el déficit estructural del MIO, el incumplimiento de las 21 Megaobras, las contingencias judiciales y el deterioro de las finanzas públicas, ahora corresponde a las entidades financieras explicar por qué aprobaron créditos por $1,465 billones. Ningún banco concede recursos de esta magnitud sin realizar estudios de capacidad de pago, análisis de riesgo y evaluación de la sostenibilidad de la deuda. Los caleños tienen derecho a conocer si esos estudios reflejaron la realidad fiscal del Distrito o si las decisiones se adoptaron con información incompleta, insuficiente o distinta de la verdadera situación financiera.

La ciudadanía exige conocer la debida diligencia

Después de las decisiones adoptadas por la Administración Distrital y autorizadas por el Concejo mediante 29 Acuerdos, el debate entra en una nueva etapa: el turno es de Bancolombia, Davivienda, Banco de Occidente y BBVA. Estas entidades no pueden limitarse a afirmar que actuaron conforme a sus procedimientos internos; deben demostrar qué información recibieron, qué preguntas formularon y cómo concluyeron que Cali tenía capacidad para asumir un endeudamiento de hasta $3,5 billones, cuando durante más de quince años la ciudad ha sido incapaz de resolver sus principales pasivos y proyectos estratégicos. Si las autoridades locales omitieron decir toda la verdad sobre la crisis fiscal, corresponde ahora a los bancos acreditar que actuaron con la debida diligencia y responsabilidad financiera. La transparencia exige conocer los estudios, conceptos y análisis que sustentaron estos créditos, porque los ciudadanos serán quienes finalmente asumirán el costo de unas decisiones cuyos efectos comprometerán las finanzas públicas durante muchos años.

Reto electoral Valle 2027 : Abstención y Pacto Histórico

Con el arranque de la campaña 2027 hacia la Gobernación y la Asamblea del Valle, las cifras dejadas por la Cámara 2026 marcan el punto de partida estratégico. Sobre un censo electoral de 3.8 millones ciudadanos, votaron 1.8 millones personas (47,59 %), mientras que 2 millones optaron por la abstención (52,41 %), que se convierte en el mayor botín disputable, por fuerzas de opinión o movimientos alternativos. En la contienda, el Pacto Histórico arranca como lider tras lograr 589.949 votos (35,41 %), seguido por el Partido de la U con 273.993 (16,44 %), el Centro Democrático con 186.592 (11,20 %) y la Coalición Liberal-Colombia Renaciente con 147.228 (8,83 %). Activar al electorado apático resultará indispensable para inclinarse hacia la jefatura departamental o asegurar valiosas coaliciones que den el triunfo

Alianzas, con colectividades minoritarias

En este nuevo pulso hacia 2027, las fuerzas intermedias y minoritarias se convierten en piezas fundamentales para definir el equilibrio de poder regional. La coalición Cambio Radical-Justa Libres-LIGA acumuló 97.234 votos (5,83 %) y Ahora Colombia 94.233 (5,65 %), consolidando un nicho independiente clave para pactos multipartidistas. Paralelamente, sectores tradicionales como el Partido Conservador con 77.632 apoyos (4,66 %) y la Alianza Verde con 75.482 (4,53 %), junto a Salvación Nacional (61.032 votos), el Frente Amplio Unitario (10.885) y Fuerza Ciudadana (4.177), deberán articular coaliciones programáticas para superar el umbral en la Asamblea. La capacidad de estos colectivos para negociar avales y sumar estructuras locales determinará la capacidad de frenar o acompañar las grandes mayorías en el gobierno del Valle del Cauca.

“Firmes por la Patria” en el Valle, a tener en cuenta

En la primera vuelta presidencial de 2026, el movimiento independiente Defensores / Firmes por la Patria emergió como una potente fuerza electoral en el Valle del Cauca, midiéndose directamente contra las maquinarias tradicionales. En el departamento, el candidato Abelardo de la Espriella sumó 710.909 votos (33,75 %), consolidándose como la principal alternativa frente al Pacto Histórico de Iván Cepeda, que lideró en la región con 1.119.914 sufragios (53,17 %). En esta contienda, “Firmes por la Patria” superó con holgura a colectividades históricas en el departamento, desplazando al Centro Democrático de Paloma Valencia, que obtuvo 118.541 votos (5,62 %), con el Partido de la U y otras fuerzas regionales. Este contundente resultado reconfigura por completo el panorama electoral de cara a las elecciones de 2027 para la Gobernación y la Asamblea Departamental. La capacidad de este nuevo proyecto para articular esa abrumadora votación de opinión con estructuras locales será determinante para inclinar la balanza y definir las mayorías en el gobierno del Valle del Cauca.

Arranque Cali 2027: Abstención y Pacto Histórico

Al iniciar la campaña por la Alcaldía y el Concejo de Cali, los datos del escrutinio a la Cámara de Representantes 2026 fijan la hoja de ruta urbana. Sobre un censo electoral oficial de 1.815.000 ciudadanos habilitados en la capital vallecaucana, acudieron a las urnas 871.200 personas (48,00 %). Esto consolidó un porcentaje exacto de abstención del 52,00 %, que se traduce en 943.800 caleños que no ejercieron su derecho al voto. Movilizar este inmenso bloque de electores apáticos resulta prioritario para aspirar a la administración municipal. En la disputa partidista urbana, el Pacto Histórico arrancó al frente con 332.800 votos (38,20 %), secundado por el Centro Democrático con 117.612 sufragios (13,50 %) y la Coalición Liberal-Colombia Renaciente con 85.377 apoyos (9,80 %).

Peso de las minorías..

Para la conformación del Concejo de Cali y la construcción de mayorías, las fuerzas intermedias y minoritarias serán determinantes en las negociaciones de 2027. La coalición Cambio Radical-CJL-LIGA acumuló un 5,90 % de la votación local y Ahora Colombia el 6,10 %, secundados por el Partido de la U con 5,40 % y el Conservador con 4,66 %. Adicionalmente, agrupaciones menores completaron el mapa distrital: Movimiento Salvación Nacional (3,66 %), Frente Amplio Unitario (0,65 % / 10.885 votos), Fuerza Ciudadana (0,25 % / 4.177 votos), Verde Oxígeno (0,10 % / 1.674 votos) y AICO (0,07 % / 1.274 votos). Este ecosistema de partidos pequeños buscará alianzas estratégicas para alcanzar el umbral, asegurar escaños en la corporación e incidir en el próximo plan gubernamental.

“Firmes por la Patria” y sus 350.180 votos Cali

De cara a las elecciones para Alcaldía y Concejo de Cali, la irrupción de “Firmes por la Patria” redefine las alianzas locales. En la primera vuelta presidencial de 2026, este proyecto independiente liderado por Abelardo de la Espriella se midió sin coaliciones tradicionales y conquistó un contundente 33,78 % de la votación en Cali (más de 350.180 sufragios). Este caudal de opinión superó de forma amplia a estructuras consolidadas en la ciudad como el Centro Democrático acompañado de la U, Cambio Radical, Conservadores, liberales, et, nutrido de Cambio Radical, la U, etc . En su proceso de estructuración como partido oficial, “Firmes por la Patria” disputará directamente el voto urbano anticontinuista frente al Pacto Histórico 551.412 votos (53,17 %)  , transformándose en un actor determinante para la cifra repartidora del Concejo y la coalición ganadora de la Alcaldía.

Otros confidenciales

Aún no hay ministro vallecaucano

Aunque los primeros 16 nombramientos con rango ministerial del presidente electo Abelardo de la Espriella reflejan un gabinete con una representación regional más amplia que en administraciones anteriores, el Valle del Cauca aún no figura entre los departamentos con presencia en el primer nivel del Gobierno Nacional. Bogotá, Antioquia y Atlántico concentran la mayor participación, mientras que Huila, Córdoba, Cesar, Boyacá y Santander también lograron espacios en ministerios estratégicos. La ausencia de un representante vallecaucano resulta llamativa si se tiene en cuenta el peso económico, industrial, agroexportador y poblacional del departamento, además de su importancia para el desarrollo del suroccidente colombiano. Este escenario mantiene abiertas las expectativas de distintos sectores políticos, empresariales y académicos de la región, que consideran que el Valle debería tener una voz directa en las decisiones del Ejecutivo.

Los ministerios pendientes, expectativa vallecaucana

La expectativa continúa porque aún faltan por definirse los ministerios de Salud y Protección Social, Trabajo y Ciencia, Tecnología e Innovación, tres carteras que podrían abrir la puerta para que el Valle del Cauca obtenga representación dentro del gabinete nacional. Estos nombramientos representan una oportunidad para fortalecer la interlocución de la región con el Gobierno Nacional en temas prioritarios como la competitividad, la infraestructura, el empleo, la innovación, la salud pública y el desarrollo regional. La eventual designación de un ministro vallecaucano no solo contribuiría a equilibrar la representación territorial del gabinete, sino que también constituiría un reconocimiento al aporte económico, social y estratégico que el departamento hace al país. Mientras el presidente electo completa la conformación de su equipo de gobierno, en el Valle permanece la expectativa de que la región logre un espacio en el más alto nivel de la administración nacional.

Alejandro Ocampo, nuevo liderazgo nacional y regional

La elección de Alejandro Ocampo como segundo vicepresidente del Senado de la República, el pasado 20 de julio, marcó un momento clave en su trayectoria política al coincidir con su posesión como senador, su ingreso a la mesa directiva de la corporación y su designación como líder de la bancada parlamentaria del Valle del Cauca. Este nuevo escenario le otorga una responsabilidad de alcance nacional y, al mismo tiempo, el desafío de representar y articular las prioridades del departamento y de Cali en un contexto de redefinición política. Desde el Pacto Histórico, Ocampo ha planteado un mensaje de concertación entre sectores con diferencias ideológicas, promoviendo acuerdos mínimos que permitan avanzar en temas como democracia, lucha contra la corrupción, desarrollo económico, educación y salud, con el propósito de generar resultados concretos para el país y la región.

El reto, convertir el diálogo en resultados para el Valle

Alejandro Ocampo sostiene que su trayectoria demuestra que dirigentes provenientes de sectores populares, como el Distrito de Aguablanca, pueden llegar a ocupar posiciones de decisión nacional. Como nuevo líder de la bancada de congresistas del Valle del Cauca, propone construir una agenda común orientada a fortalecer la inversión, la agroindustria, el empleo, la infraestructura y la competitividad regional. También plantea revisar el modelo productivo para impulsar actividades con mayor valor agregado, recuperar el empleo formal y atraer inversión privada. En materia de movilidad, considera indispensable que proyectos como el Tren de Cercanías y el MIO estén respaldados por estudios técnicos y sostenibilidad financiera. Su gestión será medida por la capacidad de transformar el discurso de unidad regional en acuerdos legislativos y beneficios concretos para los vallecaucanos, mientras mantiene abierta la posibilidad de aspirar a la Alcaldía de Cali.

Confidenciales