Barranquilla fue el escenario donde comenzó a tomar forma el nuevo gobierno colombiano. Durante más de tres horas, el presidente electo Abelardo De la Espriella presidió el primer Consejo de Ministros con los funcionarios ya designados, en una jornada dedicada exclusivamente a preparar la administración que asumirá funciones el próximo 7 de agosto. La reunión estuvo orientada a definir la estrategia de los primeros 100 días de gobierno, revisar el avance del proceso de empalme y establecer una coordinación permanente entre todas las carteras. Desde el inicio quedó claro que el propósito es llegar al primer día de mandato con ministerios organizados, equipos conformados y decisiones listas para ejecutarse, reduciendo al máximo los tiempos de transición.

Un gabinete de altas calidades para enfrentar la crisis nacional

Al concluir la reunión, De la Espriella destacó la calidad humana y profesional de los ministros designados y afirmó que el país contará con un equipo preparado para responder a los desafíos nacionales. “Aquí hemos conformado un gabinete de las mejores calidades, humanas y profesionales, para darle a Colombia las soluciones que se requieren”, afirmó. Participaron, entre otros, Rodrigo Lara en Interior, Miguel Gómez en Hacienda, el mayor general (r) Jorge Eduardo Mora en Defensa, Omar Bula en Relaciones Exteriores, Mauricio Gómez Amín en Comercio, Elsa Noguera en Transporte, Fabio Arjona en Ambiente, Viviane Morales en Educación, Jaime Beltrán en Vivienda y Juliana Gutiérrez en Deporte. La reunión permitió armonizar prioridades y comenzar la construcción de una agenda común para todo el gabinete.

Seguridad, salud y transparencia serán las prioridades inmediatas

Las deliberaciones se concentraron en los principales problemas del país. La recuperación de la seguridad nacional, la atención de la crisis del sistema de salud, la lucha frontal contra la corrupción, la reactivación económica y la generación de oportunidades para jóvenes y poblaciones vulnerables fueron identificadas como las prioridades del nuevo gobierno. De la Espriella calificó la situación de la salud como una crisis humanitaria y reiteró que la transparencia será un principio transversal de toda la administración. El propósito, explicó, es construir un Estado eficiente, cercano a los ciudadanos y capaz de administrar con rigor los recursos públicos para recuperar la confianza institucional.

“Aquí no hay flojera”: el mensaje de disciplina del presidente electo

La frase que marcó la jornada fue contundente: “Aquí no hay vacaciones, aquí no hay flojera, aquí no hay día que no se trabaje”. Con esas palabras, el mandatario electo quiso dejar claro que su equipo comenzó a trabajar antes de asumir oficialmente el poder. Explicó que cada ministerio avanza en la conformación de sus equipos técnicos y en la preparación de las primeras medidas para resolver los problemas que afectan a los colombianos. “Con trabajo, disciplina, con esfuerzo y con lucha decidida contra la politiquería y la corrupción, entre todos podemos construir la patria milagro”, manifestó, al insistir en que la disciplina administrativa será una de las características de su gobierno.

Barranquilla envió un mensaje de descentralización

La decisión de realizar el 1er Consejo de Ministros en Barranquilla tuvo significado político. El presidente electo quiso reconocer el protagonismo de la región Caribe y enviar una señal de descentralización del poder, alejando las primeras decisiones exclusivamente de Bogotá. Durante la jornada también se revisaron los proyectos legislativos prioritarios, el fortalecimiento del proceso de empalme y la estrategia institucional de comunicaciones, para la cual fueron designados Miller Soto Solano y Carolina Gómez Sánchez como voceros oficiales del nuevo gobierno.

Comienza una transición activa hacia el 7 de agosto

El encuentro dejó igualmente abiertas las discusiones sobre los nombramientos pendientes del gabinete y de otras entidades del Estado, cuyos anuncios serán realizados durante la presente semana. Al finalizar su declaración, De la Espriella hizo un llamado a la unidad nacional para enfrentar las dificultades que atraviesa Colombia y reafirmó su compromiso con la defensa de los principios y valores de la República. Más que una reunión preparatoria, el primer Consejo de Ministros se convirtió en el acto político que marcó el inicio efectivo de la transición, proyectando una imagen de organización, disciplina y preparación anticipada con la que el nuevo gobierno espera comenzar su gestión desde el primer día.

Redacción