“No voy a gobernar con los de siempre; daré la oportunidad a quienes nunca han estado.” Esa fue una de las promesas más poderosas del entonces candidato presidencial Abelardo de la Espriella. Hoy, en sus primeros anuncios como jefe de Estado, el “Tigre” comienza a cumplirla con hechos.

Los nombres que ha escogido para integrar su gabinete representan una señal de renovación institucional. No son improvisados ni figuras desconocidas. Por el contrario, son colombianos de amplia trayectoria, con experiencia en el sector público, privado, académico y militar, que durante años demostraron méritos suficientes, pero nunca habían recibido la oportunidad de servir desde un ministerio.

Es una renovación basada en el talento y la experiencia, no simplemente en el relevo generacional.

La oportunidad para quienes estaban preparados

El nombramiento de Rodrigo Lara como ministro del Interior resume el espíritu del nuevo gabinete. Después de una destacada trayectoria como representante y senador de la República, sin una mancha sobre su ejercicio legislativo, llega a una de las carteras más complejas del Estado.

Su designación tiene además un profundo significado histórico. Su padre, Rodrigo Lara Bonilla, entregó su vida siendo ministro de Justicia en defensa de la institucionalidad colombiana. Hoy, décadas después, su hijo tiene la oportunidad de servir al país desde el Ejecutivo. El presidente lo ha definido como un verdadero “zar anticorrupción”, depositando en él una de las mayores responsabilidades del Gobierno.

Experiencia al servicio del Estado

Otro nombramiento de enorme valor es el de Miguel Gómez Martínez. Exrepresentante a la Cámara, con amplia experiencia en el sector público, la empresa privada y la academia, finalmente llega al gabinete nacional.

Su designación también tiene un contenido simbólico para la historia política de Colombia. Es sobrino del inmolado Álvaro Gómez Hurtado, uno de los grandes estadistas colombianos, cuya visión de país sigue siendo referente para muchas generaciones. Hoy, esa tradición de servicio encuentra una nueva oportunidad desde el Ejecutivo.

El reconocimiento al mérito militar

La designación del general (r) Jorge Enrique Mora como ministro de Defensa constituye un reconocimiento a toda una vida dedicada a la defensa de la democracia y la seguridad nacional.

Después de liderar las Fuerzas Militares con profesionalismo y honor, asume una responsabilidad para la cual muchos colombianos lo consideraban preparado desde hace años. El presidente fue contundente al anunciarlo:

“¡Gloria al soldado! El honor vuelve a ocupar el lugar que merece.”

Es un mensaje que busca fortalecer la confianza en las instituciones y reivindicar el servicio de quienes han protegido a Colombia.

La naturaleza también gana

El nombramiento de Fabio Arjona como ministro de Ambiente constituye otra decisión acertada. Durante más de dos décadas ha trabajado por la conservación de la biodiversidad colombiana como director de Conservación Internacional Colombia, ex viceministro, investigador y consultor internacional.

Su conocimiento técnico y su compromiso con el patrimonio natural del país lo convierten en una garantía para liderar una agenda ambiental moderna. Sorprendía que nunca hubiera ocupado esta cartera. Hoy llega por mérito propio.

Abelardo amplía su gabinete con perfiles técnicos y figuras de trayectoria nacional

El presidente electo Abelardo anunció una ampliacion de nombramientos ministeriales para  la conformación de su gabinete y refuerza su apuesta por combinar experiencia política, gestión territorial y perfiles técnicos. En la nueva tanda, figura el exsenador liberal Mauricio Gómez Amín, quien asumirá el Ministerio de Industria y Comercio. Aunque ha tenido una amplia trayectoria legislativa, nunca había ocupado un cargo ministerial.

También fue confirmada la exgobernadora del Atlántico Elsa Noguera como ministra de Transporte, mientras que la exfiscal general de la Nación Viviane Morales dirigirá el Ministerio de Educación. Ninguna de las dos había ejercido previamente funciones ministeriales.

Para el Ministerio de Vivienda fue designado el exalcalde de Bucaramanga Jaime Andrés Beltrán, quien da el salto a una responsabilidad de alcance nacional. En Deporte estará Juliana Gutiérrez, excandidata al Senado por Creemos, administradora de empresas y magíster en administración de riesgos.

El Ministerio de Justicia quedará en manos del penalista Iván Cancino, reconocido litigante, exdecano universitario y especialista en ciencias penales y criminológicas, quien tampoco había tenido la posibilidad de integrar un gabinete ministerial.

“Con estas designaciones, reafirmamos el compromiso de conformar un gabinete con los mejores, con perfiles técnicos, experiencia territorial y trayectorias que respaldan cada cartera asignada”, afirmó el presidente electo. Con estos nombres, el equipo de gobierno continúa tomando forma de cara al inicio del nuevo mandato.

Un gabinete construido sobre el talento

El talento en la política no es abundante. Son pocos quienes logran reunir preparación, experiencia, credibilidad y vocación de servicio público.

Los nombramientos del presidente De la Espriella reflejan precisamente esa búsqueda: convocar a personas que conocen el país y que han construido prestigio profesional. Es un mensaje esperanzador para miles de colombianos que creen que el mérito debe abrir las puertas del Estado.

Un nuevo relacionamiento con el Congreso

El presidente también ha sido categórico al advertir que su Gobierno no acudirá a las viejas prácticas de la política tradicional. Ha anunciado que no habrá coimas, privilegios ni reparto burocrático para conseguir mayorías en el Congreso de la República. Si ese compromiso se mantiene durante los 4 años de gobierno, Colombia podría iniciar una nueva etapa de transparencia en las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo.

Un Gobierno para resolver urgencias

El país espera respuestas rápidas frente a la salud, la seguridad, el crecimiento económico, el empleo y la confianza institucional. Por ello, el nuevo Gobierno ha anunciado un amplio plan de choque acompañado de múltiples decretos destinados a atender problemas inmediatos. Entre sus metas figura una especialmente ambiciosa: comenzar a superar la crisis del sistema de salud en los primeros 90 días.

El momento de construir país

Abelardo de la Espriella recibe una Colombia con profundas dificultades acumuladas durante los últimos años. Gobernar exigirá liderazgo, diálogo, firmeza y capacidad de ejecución. Los primeros anuncios muestran la intención de rodearse de personas competentes, independientes y con prestigio profesional. Si ese criterio se mantiene durante todo el cuatrienio, el país puede abrir una etapa distinta, donde el mérito prevalezca sobre las cuotas políticas.

Colombia necesita recuperar la confianza en sus instituciones, comienza con buenos nombramientos, pero deberá consolidarse con resultados. El nuevo presidente ha dado un primer paso alentador.

Abelardo De La Espriella y la defensa del mandato popular

Ramiro Varela Marmolejo