Los meteorólogos informan que el fenómeno del niño, como comportamiento del clima, obedece al calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial que altera la circulación atmosférica a nivel global y lo cual provoca sequías severas y olas de calor extremas en algunas regiones y en otras inundaciones. A lo anterior se agregan otros efectos originados por el calentamiento global como el derretimiento del hielo polar que causará inundaciones en muchas ciudades y regiones costeras.
Para prepararse a este fenómeno, las plantas térmicas del país ya deberían estar prendidas con el fin de llenar los embalses de las hidroeléctricas y así estas solo se prendan para atender la demanda en las horas pico. No olvidemos que el crecimiento de la demanda es superior a lo que se debería estar construyendo para atender esta demanda.
El actual desgobierno es responsable de que algunas plantas térmicas no tengan los recursos económicos para operar. Igual es importante notificar a las gentes de las ciudades con acueductos que dependen de ríos y no tienen embalses, que deben tomar las medidas para economizar el agua.
Muchas ciudades del Valle del Cauca le reclamarán entonces a la bien inútil y burocrática CVC por no haber adelantado el Plan del Agua estudiado desde 1990, el cual les garantizaría agua en los periodos secos. Hablar de ese Plan es llover sobre mojado, ya que la única gran labor de la actual CVC son sus infantiles cuentos verdes, pero nada de una acción para el buen uso de los recursos hídricos de la región, los cuales están en crisis mundial.
Será esperar al próximo gobierno, que confiamos no sea una continuación del actual desgobierno y que sus ministros sepan del oficio en que los nombren para comenzar a recuperar lo perdido, que tanto daño le ha costado al país.
Reitero que debemos ser como la previsora hormiga y no como la alegre cigarra que cuando llega el invierno no tiene comida. La cigarra y muchos terrícolas han olvidado que el maná ya no llueve del cielo y que los recursos del Planeta Tierra son cada día más finitos.