El conjunto de características propias que definen a una ciudad, y a cada una de sus edificaciones y espacios urbanos públicos, es decir su identidad social, histórica y cultural, la que está definida por su diseño, aunque abarcando facetas, nacionales y locales, que caracterizan a una ciudad diferenciándola de las demás, junto con sus paisajes naturales aledaños. Diseño que va desde su planificación, urbanismo, paisajismo y diseño del mobiliario urbano, hasta la arquitectura de sus diversas edificaciones y espacios urbanos.
La planificación urbana y la identidad están intrínsecamente ligadas ya que el diseño del espacio físico público y privado moldea la memoria colectiva, la cultura y la vida social en cada ciudad; y en este sentido su diseño urbano, arquitectónico y paisajístico debe equilibrar la modernización con la preservación del patrimonio geográfico e histórico de la ciudad para fortalecer el sentido de pertenencia y evitar la homogeneización, conjugando los elementos naturales y los construidos que forman parte de la ciudad.
El urbanismo, la arquitectura y el paisaje, y la identidad de los habitantes de la ciudad se entrelazan al diseñar espacios públicos que fortalecen la pertenencia, el arraigo y la memoria colectiva, convirtiendo las ciudades en escenarios de construcción cultural y social. La identidad urbana, vinculada al patrimonio construido y al entorno natural, transforma el espacio físico público en un lugar con significado, valorando la historia, la diversidad y los usos ciudadanos frente a la homogeneización de la globalización.
El paisajismo debe intervenir en los espacios naturales o urbanos, reflejando con su adecuado diseño sentimientos, cultura y valores humanos que construyen la identidad de los ciudadanos junto con sus diversas actividades en la ciudad. Más que apenas ornamentar, crea una conexión emocional duradera entre las personas y su entorno regional, rescatando la memoria de un sitio transformándolo en un lugar, y fomentando la sostenibilidad, la ecología y la identidad cultural de una comunidad urbana regional.
El diseño del mobiliario urbano es un elemento clave que define la identidad, estética y funcionalidad de las ciudades, transformando espacios públicos en lugares de convivencia y sentido de pertenencia. Más allá de su uso práctico, elementos como papeleras, bancas, fuentes, jardineras, luminarias, señalización, nomenclatura y paraderos del transporte urbano, ya que personalizados en cada ciudad reflejan la cultura, historia y estilo de la comunidad que la habita, fomentando la cohesión social de sus diversos habitantes.
La arquitectura de las edificaciones y espacios, públicos y privados, y la identidad, integran, especialmente en las ciudades y sus regiones, una fuerte y constante relación entre el entorno construido y la historia y la cultura de una sociedad y sus peculiares actividades. El patrimonio vernáculo inmueble refleja la personalidad local y crea con la imagen colectiva de sus hitos arquitectónicos, ya sean edificaciones, calles, avenidas, paseos, plazas, parques o zonas verdes, una singular identidad y un contexto urbano, cultural y simbólico.
La identidad de los habitantes con la imagen de su ciudad y su región, fortalece su sentido de pertenencia mediante la interacción entre la sociedad y su entorno cultural y natural, los que conforman el marco visual de sus habitantes en relación a la presencia y predominio de determinados diseños urbanos, paisajísticos y arquitectónicos, los que que presentan explícitos emplazamientos, formas, tamaños, materiales y sistemas constructivos, los que se destacan en los paisajes naturales más cercanos a la ciudad.
Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle y especializaciones en la San Buenaventura. Ha sido docente en los Andes y en su Taller Internacional de Cartagena; en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, en Armenia en La Gran Colombia, en el ISAD en Chihuahua, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998, y en Caliescribe.com desde 2011.