Las propuestas tecnológicas y de emprendimiento, con sus compromisos centrales – Una visión donde la tecnología debe producir oportunidades
La propuesta de Abelardo de la Espriella en tecnología y emprendimiento parte de una idea concreta: Colombia no puede seguir tratando la innovación como un lujo de élites urbanas, sino como herramienta directa para generar ingresos, productividad, formalización y movilidad social. Su planteamiento busca conectar formación digital, acceso a conectividad, crédito, capital semilla, menos cargas para pequeños negocios y una economía donde más jóvenes puedan crear empresa o trabajar desde habilidades tecnológicas.
En esa lógica, la tecnología no aparece aislada del resto del programa. Está conectada con educación, empleo juvenil, lucha contra la informalidad, modernización del Estado, economía creativa y competitividad empresarial. La apuesta no es solo formar programadores, sino abrir un ecosistema donde estudiar, emprender, producir contenidos, prestar servicios digitales y formalizar pequeños negocios sea más viable que hoy.
Educación tecnológica para entrar rápido al mercado
Uno de los compromisos más claros de Abelardo es reorientar parte del sistema educativo hacia habilidades tecnológicas y de rápida inserción laboral. Su propuesta incluye ciclos cortos en tecnologías de cuarta revolución industrial, además de formación en producción de contenidos, servicios, bilingüismo y economía del cuidado, con la intención de que más jóvenes puedan monetizar capacidades concretas en menos tiempo.
A eso se suma la promesa de una Universidad Virtual en Casa, certificada y gratuita, acompañada por computador y conectividad para los jóvenes que hoy no pueden llegar a los centros urbanos o no tienen condiciones para sostener una carrera presencial. El compromiso no se limita a ampliar cobertura; busca crear una plataforma de entrada a trabajos remotos, servicios digitales y ocupaciones mediadas por tecnología.
Emprendimiento con capital, alivios y menos costos de entrada
En emprendimiento, la propuesta de Abelardo combina apoyo directo a nuevos negocios con una visión más amplia de reducción de barreras para crear empresa. En sus mensajes públicos ha planteado apoyos para jóvenes emprendedores que necesitan capital, recursos y acompañamiento para arrancar sus proyectos, mientras su fórmula vicepresidencial ha defendido incentivos a la formalización mediante menores cargas tributarias, regulatorias y energéticas para micro y pequeñas empresas.
Ese enfoque se complementa con el programa económico general, que insiste en bajar trabas al sector privado, estimular crecimiento, reducir costos de operación y facilitar que más unidades productivas sobrevivan y escalen. La idea de fondo es que emprender en Colombia no puede seguir siendo una carrera de obstáculos donde el pequeño negocio nace asfixiado por trámites, impuestos y falta de financiación.
Capital semilla y economía de oportunidad para jóvenes
Dentro de la agenda juvenil, Abelardo ha hablado de crear apoyos de capital semilla para emprendimientos, especialmente dirigidos a quienes están buscando una primera oportunidad económica. Esa línea está conectada con su mensaje de convertir a los jóvenes que hoy ni estudian ni trabajan en jóvenes que sí estudian y sí trabajan, articulando educación digital, financiamiento y posibilidad de emprender.
No se trata solo de entregar recursos. El enfoque combina acceso a herramientas, formación útil, becas o créditos por mérito, recuperación del SENA y conexión con nuevas tendencias tecnológicas para que el emprendimiento no nazca completamente improvisado. En el planteamiento de Abelardo, la empresa pequeña, el trabajo independiente y el emprendimiento digital deben convertirse en canales legítimos de ascenso social.
Tecnología para modernizar el Estado y combatir la corrupción
Otro frente importante de su propuesta tecnológica no está en el aula ni en la empresa privada, sino en el Estado. Abelardo plantea modernizar la DIAN con inteligencia artificial para combatir evasión y contrabando, y también impulsar una estrategia de blockchain en la contratación pública dentro de una agenda anticorrupción más amplia.
Ese compromiso muestra que su visión tecnológica no se limita a enseñar habilidades digitales, sino que también busca usar tecnología como instrumento de control institucional, trazabilidad y eficiencia administrativa. En términos políticos, está diciendo que la innovación debe servir tanto para crear riqueza como para vigilar mejor el uso de los recursos públicos.
Economía creativa y producción digital
La propuesta cultural de Abelardo también tiene una derivación tecnológica clara. Al plantear una gran industria audiovisual, fortalecer derechos de autor, estimular nuevas empresas culturales y respaldar proyectos creativos con recursos de coinversión o capital semilla, su programa abre espacio para emprendimientos ligados a contenidos, plataformas, música, video y economía digital.
Eso importa porque buena parte del emprendimiento contemporáneo ya no pasa solo por la empresa tradicional, sino por negocios pequeños y medianos que viven de producción audiovisual, diseño, servicios digitales, marketing, monetización en plataformas y circulación de propiedad intelectual. En esa lectura, tecnología y cultura dejan de ser mundos separados y pasan a formar parte de una misma economía de creación y monetización.
La promesa de una tecnología con compromisos concretos
Visto en conjunto, los compromisos de Abelardo en tecnología y emprendimiento pueden resumirse en varios frentes claros: formación corta en habilidades digitales y de cuarta revolución industrial, Universidad Virtual en Casa, entrega de computador y conectividad, apoyos para jóvenes emprendedores, capital semilla, recuperación de becas por mérito, alivios a micro y pequeñas empresas, modernización de la DIAN con inteligencia artificial y uso de blockchain en contratación pública.
Lo que emerge es una propuesta de tecnología orientada menos al discurso académico sobre innovación y más a la utilidad económica inmediata. La tecnología, para Abelardo, debe servir para estudiar, trabajar, emprender, producir, vigilar al Estado y abrir oportunidades donde hoy hay estancamiento.