Críticas al Concejo y al gobierno Eder por avanzar en una reforma tributaria sin corregir la crisis estructural de Cali, en una ciudad, inviable fiscal, económica , social y ambientalmente.

El Concejo Distrital de Cali aprobó en primer debate el proyecto de acuerdo 082, denominado oficialmente nuevo Estatuto Tributario, pero cuestionado por distintos sectores ciudadanos y técnicos como una reforma tributaria diseñada para aumentar el recaudo, mientras oculta la verdadera dimensión de la crisis fiscal de la ciudad.

La iniciativa, presentada por la administración del alcalde Alejandro Eder, fue sustentada como una actualización normativa para modernizar el sistema tributario, simplificar trámites y fortalecer el control fiscal. Sin embargo, sus críticos advierten que el proyecto nace soportado sobre un Marco Fiscal de Mediano Plazo incompleto y alejado de la realidad financiera del Distrito.

El principal cuestionamiento apunta a que el gobierno distrital no incorporó plenamente en sus proyecciones las enormes obligaciones pendientes derivadas de las 21 Megaobras inconclusas y de proyectos estratégicos del MIO abandonados o sin financiación garantizada, entre ellos la Terminal Sur y la Estación Central.

Para analistas independientes, el proyecto no corrige el problema estructural de Cali: una ciudad que continúa financiando déficits históricos con mayor endeudamiento, nuevos tributos y mecanismos de recaudo, sin resolver las causas de fondo de su deterioro económico, urbano y administrativo.

La reforma tributaria compila más de once acuerdos y tres decretos en un estatuto de 520 artículos, elaborado por una comisión de expertos que, según las críticas, trabajó sin información fiscal integral y sin una verdadera participación ciudadana.

Aunque los ponentes —Henry Peláez Cifuentes, Carlos Hernando Pinilla Malo, Daniella Plaza Saldarriaga y Audry María Toro Echavarría— defendieron la iniciativa como una herramienta para facilitar pagos, formalizar empresas y promover obras por impuestos, sectores críticos consideran que el Concejo vuelve a repetir el modelo político que llevó a Cali a su actual crisis estructural.

El proyecto propone reducir más de 60 trámites tributarios, flexibilizar sanciones del ICA, permitir obras por impuestos hasta del 50 % del Predial o ICA y crear aportes voluntarios para seguridad. Sin embargo, opositores sostienen que estas medidas son insuficientes frente al tamaño del déficit financiero, el crecimiento del gasto y las obligaciones acumuladas durante más de dos décadas.

El único voto negativo en la Comisión de Presupuesto fue el del concejal Sergio Mauricio Zamora, quien cuestionó la ausencia de estudios más profundos y la falta de alivios reales para sectores vulnerables.

El debate tomó un tono más severo tras la carta pública enviada por mi, como director de Caliescribe, al alcalde y a los 21 concejales de Cali, donde califico la participación ciudadana como un “remedo constitucional”, denunciando que sus estudios, derechos de petición y propuestas técnicas  han sido ignoradas, por 20 años, distintas administraciones y corporaciones públicas.

Anuncié que no volveré al Concejo de Cali a intervenir, donde lo ha hecho, ininterrumpidamente por esos 20 años, ni presentaré nuevas peticiones ante el cabildo, al considerar que no se  escucha seriamente a la ciudadanía , ni correge los errores estructurales de ingresos y egresos del Distrito, que contiene un Marco fiscal inviable.

Advierto que Cali está en una inviabilidad técnica, económica y social, agravada por decisiones como la aprobación del endeudamiento por $3.5 billones al gobierno Eder, que se autorizó sin suficientes soportes técnicos, repitiendo errores cometidos con los 5 parques de Ospina, el MIO, las Megaobras, el Corredor Verde, etc.

Responsabilizo a gobiernos, concejos, gremios y sectores de poder por el deterioro acumulado de la ciudad, mientras la ciudadanía expresa creciente desconfianza institucional reflejada, en altos niveles de abstención electoral y bajos índices de aprobación de la actual administración.

“La crisis de Cali no nació hoy”,  la capital vallecaucana es una ciudad “socialmente fracturada”, con deterioro fiscal, urbano, administrativo y ambiental.

El proyecto continuará su trámite en sesiones ordinarias de junio y julio, mientras aumenta el debate sobre si el nuevo Estatuto Tributario representa una solución muy parcial de las finanazas Cali, trasladando la crisis estructural al próximo alcalde y al próximo Concejo que se elegirá en 1 año y 5 meses.

Ajunto carta a los concejales y al alcalde

Concejo Cali – Alcalde f

 

Ramiro Varela Marmolejo