Las 2 únicas encuestas del 2026 sobre la gestión del alcalde Eder, Guarumo (66,2% de desaprobación, enero 2026) y Sigma 2 para Cali Cómo Vamos (67% de calificación negativa, abril 2026), muestran una coincidencia: Rechazo alto.
No se trata de un dato aislado sino de una tendencia que refleja desde finales 2024 al 2026, desconexión entre expectativas ciudadanas y resultados percibidos.
El malestar es estructural. La inseguridad ( homicidios) los huecos, la ejecución del plan de gobierno vs propuesta de campaña , las fotomultas y un alcalde y su gabinete , que no dice la verdad real , en la deuda fiscal, el empréstito, las obras que adeuda, etc, han impactado el apoyo ciudadano.
Además, se ha consolidado la imagen negativa indica que la narrativa no ha logrado posicionarse frente a lo cotidiana del ciudadano.
Más que una crisis coyuntural, emerge un problema de gestión y confianza.
De debe reconocer una pérdida de legitimidad, lo que reduce margen político para el ciudadano. El Concejo también es afectado por dicha percepción .
Debe reconstruir confianza mediante diálogo con la verdad verdadera y real con sectores ciudadanos, sociales y gremiales, evitando el aislamiento.
Si no hay correcciones inmediatas , consolida como un rasgo estructural del mandato, cuando la campaña oficial para escoger el sucesor se inicia en 6 meses.
Se instalò una brecha de credibilidad que erosionò la confianza.
La comparación del final de administraciones como las de Jorge Iván Ospina II y Apolinar Salcedo se da por el deterioro de imagen ciudadana y desconexión con la comunidad .
El problema de Eder , fue ser esperanza de la ciudad , diciendo la verdad de la corrupción de Cali , de la excesiva burocracia , la malversación de fondos , el gran endeudamiento y gigante politiquería; como alcalde , en 2 años y 3 meses , ha profundizado esos males de Cali.