La seguridad alimentaria se ha convertido en uno de los principales retos sociales y urbanos de Santiago de Cali. El aumento del costo de vida, la desigualdad económica y los cambios climáticos han impactado el acceso regular a alimentos nutritivos para miles de hogares. Este informe presenta un análisis actualizado al año 2025 sobre la situación alimentaria en la ciudad, incluyendo población que no logra acceder a tres comidas diarias, condiciones de niños y adultos mayores, así como el papel creciente de las huertas urbanas y la producción local.
Situación de seguridad alimentaria en Cali al 2025
De acuerdo con estimaciones basadas en encuestas de calidad de vida y estudios de seguridad alimentaria urbana, entre el 18 % y el 22 % de los hogares en Cali presentan algún grado de inseguridad alimentaria moderada o severa. Esto equivale aproximadamente a entre 420.000 y 500.000 personas con dificultades para acceder diariamente a una alimentación suficiente.
Se estima que cerca de 150.000 personas no logran garantizar tres comidas diarias de forma permanente, especialmente en sectores de alta vulnerabilidad social.
Los grupos más afectados por la inseguridad alimentaria son la población infantil y los adultos mayores.
- Aproximadamente 60.000 niños presentan riesgo de inseguridad alimentaria asociado a pobreza urbana y empleo informal de sus hogares.
- Más de 40.000 adultos mayores enfrentan dificultades para mantener una alimentación balanceada.
- Los hogares monoparentales y aquellos con empleo informal concentran mayores niveles de vulnerabilidad.
Producción local de alimentos y huertas urbanas
Las huertas urbanas han surgido como una estrategia comunitaria y ambiental para fortalecer la seguridad alimentaria. En Cali existen más de 1.200 iniciativas de agricultura urbana y periurbana entre proyectos comunitarios, escolares y familiares.
Estas huertas contribuyen a la producción de hortalizas, frutas y plantas aromáticas, mejorando el acceso a alimentos frescos y reduciendo la dependencia de cadenas largas de abastecimiento.
A pesar de contar con una ubicación estratégica en una región agrícola, la ciudad enfrenta dificultades en la distribución equitativa de alimentos saludables.
- Incremento de precios en productos frescos.
- Dependencia de intermediarios en la cadena de abastecimiento.
- Limitado acceso a alimentos saludables en barrios periféricos.
- Predominio de alimentos ultraprocesados por su menor costo relativo.
Las huertas urbanas cumplen funciones sociales, ambientales y económicas. Además de producir alimentos, fortalecen la cohesión comunitaria, promueven educación ambiental y generan ingresos complementarios.
- Producción directa de alimentos frescos.
- Educación nutricional y ambiental.
- Reducción de la huella de carbono alimentaria.
- Fortalecimiento de redes comunitarias locales.
Retos estructurales hacia el futuro
- Integrar la agricultura urbana en la planificación territorial.
- Fortalecer programas de alimentación escolar y adulto mayor.
- Reducir pérdidas en la cadena de abastecimiento.
- Impulsar mercados locales y circuitos cortos de comercialización.
- Implementar sistemas de monitoreo permanente de seguridad alimentaria.
La seguridad alimentaria en Cali exige una visión integral que combine políticas sociales, producción local sostenible y estrategias urbanas de largo plazo. El fortalecimiento de huertas urbanas y sistemas alimentarios locales representa una oportunidad para reducir vulnerabilidades y mejorar la calidad de vida de la población más afectada.