Los altos valores de inversión en las campañas políticas, en parte, son el resultado del marketing político electoral diseñado por los asesores de campaña. Curiosamente, la mayoría de ellas son extranjeras, sin arraigo alguno en el país, de multimillonario costo y aterrizan en las campañas aportando experiencias probadas de otros países.
Son empresas que siguen patrones de comportamiento humano y de deseos de cambio e introducen simbolismos metafóricos, acompañados de impactantes imágenes gráficas. En ocasiones, atentan contra la dignidad de sus opositores, lanzando calumniosas e infundadas acusaciones. Pero quizás lo común de la estrategia es apelar al descontento generalizado por promesas incumplidas de quienes, una vez en el poder, olvidan el compromiso adquirido con sus constituyentes.
Hace cuatro años, la campaña del actual presidente Petro acudió al ciudadano español y estratega político, Xavier Vendrell, quien acumuló contratos multimillonarios y cuestionados durante el periodo presidencial. Hoy, con el fin de no dejar pasar la oportunidad, se incorpora a la campaña presidencial de Roy Barreras.
Otro nombre que por esta época vuelva a sonar es el de Carlos Suárez Rojas. Es reconocido como influyente asesor político latinoamericano y, a lo largo de su larga trayectoria, ha creado campañas ganadoras y ha logrado el triunfo electoral para alcaldes y gobernadores en el país. Su seriedad le permite ser quien elige a sus clientes, con altas probabilidades de éxito y sin pretensiones contractuales posteriores.
También se vinculan a campañas presidenciales, probados asesores, en lo económico, como el chileno Axel Kaiser y Alberto Bernal Correa, y a politólogos como el analista libertario Daniel Raisbeck. Álvaro Uribe Vélez, comprometido con su partido y con el país, es el asesor más conocedor y experimentado de la realidad nacional, quien ha vivido de primera mano a lo largo de su larga trayectoria patriótica.
Sin embargo, la profundidad programática y las estrategias requeridas para una gestión eficiente de la gobernanza quedan opacadas por la superficialidad de presentar candidatos más como un producto de consumo disfrazado de marketing político que por lo que verdaderamente demanda el país.
Empiezan a desfilar con gestos de cercanía electoral: algunos incitando a odios y resentimiento entre clases; otros, compartiendo en plazas de mercado; bailando en discotecas que jamás han visitado; caminando pocas cuadras en barrios populares; cantando desentonados; mostrando destreza deportiva; otros aprovechando la facilidad expresiva en medios y, sin convicción espiritual, mostrando devoción religiosa. Escenas aprovechadas por sus productores, camarógrafos y administradores de redes sociales para mostrar cercanía con sus potenciales electores.
No obstante, son pocos los candidatos que realmente conocen en profundidad el contexto regional y nacional, la importancia de ser parte del mundo económico globalizado, de enfrentar el deficiente marco fiscal y de reconstruir el panorama devastado que deja el desgobierno de Petro.
Colombia se encuentra inmersa en un complejo laberinto que no permite la equivocación electoral. El 8 de marzo se votará en el Congreso y se realizarán consultas interpartidistas. Ojalá mostremos en esta jornada que es más importante nuestra supervivencia como nación republicana, votando en conciencia e inteligentemente, en vez de alimentar las egocéntricas personalidades de algunos aspirantes.
Guillermo E. Ulloa Tenorio

Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.