En la arquitectura actual es frecuente encontrar el “sesgo de confirmación”; el “razonamiento motivado”; y “la prueba social” que, como dicen Moisés Naím y Francisco Toro en: Charlatanes / Cómo estafadores y embaucadores manipulan a los medios, a los mercados y a las masas, 2026, son tres vulnerabilidades relacionadas, que permiten entender por qué las personas han sido presa de los charlatanes durante siglos y ahora mucho más con la ayuda de la Inteligencia Artificial, IA, de la que cada vez más hacen uso los arquitectos.
El “sesgo de confirmación” en la arquitectura sería aquel que corrobora las ideas de cada arquitecto a medida que avanza en un proyecto sin detenerse a confirmarlas a medida de cada paso del mismo, del esquema básico al proyecto aprobado para su construcción, pasando por el anteproyecto, el proyecto y el proyecto final. De ahí la importancia de las exposiciones de arquitectura, pero en la medida en que con ellas se lleve a los ciudadanos al conocimiento de la arquitectura, y en consecuencia al debate de lo que se pretende realizar.
El “razonamiento motivado” es cuando el proyecto parte de una forma caprichosa buscada, y no que se llega a ella a partir de su función y del presupuesto, tiempo, materiales y mano de obra disponibles para cada caso, los que determinan su mejor emplazamiento. adecuada construcción y, ya todos integrados, su pertinente forma final. Despropósitos siempre presentes en la arquitectura que busca ser puramente espectáculo, infortunadamente aún imitada en algunas partes, y peor cuando además ya esta pasada de moda desde hace años.
La “prueba social” o sea la aprobación de la imagen de un proyecto por los demás, tanto los habitantes comunes de una ciudad, como por los arquitectos no bien formados, en la medida de que sigue una tendencia, o simplemente una moda internacional. O que, por lo contrario, pretende ser una innovación, las que con frecuencia suelen ser simples modas; o simple deseo de “originalidad” lo que lleva a generar nuevos problemas arquitectónicos en lugar de resolver inteligentemente los existentes con verdadera originalidad.
Estas tres “vulnerabilidades” de la arquitectura actual en muchas ciudades afectan principalmente a los compradores de vivienda, sea esta ya construida o por construir; como igualmente esta última perturba a los demás habitantes de los diferentes sectores de la ciudad en las que se realice, los que no pueden evitar verla en sus recorridos cotidianos. Cambiar parcialmente la imagen de los espacios urbanos públicos de la ciudad debe ser una solución consensuada entre las autoridades y los ciudadanos, y no un mero antojo individual.
Como acertadamente recomiendan Moisés Naím y Francisco Toro al final de su libro “ser conscientes del problema es siempre el primer paso para afrontarlo” y en el caso de la arquitectura actual, convirtiendo el conocimiento de esas tres “vulnerabilidades” por parte de los ciudadanos, en la mejor defensa contra ellas. Es un asunto estético de toda cultura, ha considerar seriamente en una ciudad gobernada mediante una verdadera democracia, la que precisamente se originó en la antigüedad en las ciudades-estado griegas.
De ahí la importancia de que en los distintos medios de comunicación se informe a los habitantes de cada ciudad sobre su urbanismo, paisajismo y arquitectura; pero que se lo haga a partir de los estudios al respecto que existan, recomendados por los académicos enfocados en las universidades en estos tres aspectos de las ciudades, como por los gremios profesionales respectivos. Comprender que, así como la lengua es la base de una cultura, el urbanismo, el paisajismo y la arquitectura lo son de ciudad; y estas en buena parte de sus habitantes.
Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle y especializaciones en la San Buenaventura. Ha sido docente en los Andes y en su Taller Internacional de Cartagena; en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, en Armenia en La Gran Colombia, en el ISAD en Chihuahua, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998, y en Caliescribe.com desde 2011.