Cali no solo es la capital de la salsa; su ubicación estratégica en el Valle del Cauca, rodeada de siete ríos y el Parque Nacional Natural Farallones, la convierte en un laboratorio vivo para la educación ambiental. En los últimos años, la oferta académica en sostenibilidad ha dejado de ser un complemento para transformarse en el eje central de la competitividad regional.
La formación en sostenibilidad en la ciudad no se limita a una sola carrera. Se desarrolla a través de tres niveles principales:
- Educación Formal: Universidades con pregrados en Ingeniería Ambiental, Administración Ambiental y maestrías en Desarrollo Sustentable.
- Educación para el Trabajo (SENA): Programas técnicos y tecnológicos enfocados en la gestión de residuos, manejo de cuencas y monitoreo ambiental.
- Proyectos Ambientales Escolares (PRAE): Todas las instituciones educativas oficiales de Cali deben integrar la dimensión ambiental en su currículo básico, buscando que los estudiantes de primaria y bachillerato reconozcan su entorno inmediato.
El modelo pedagógico local ha migrado hacia el “Aprendizaje Basado en Retos”. Esto significa que los estudiantes no se quedan en el salón; salen a los humedales de la ciudad o a las zonas de ladera para proponer soluciones reales a problemas como la contaminación del río Cauca o la gestión de residuos sólidos.
La educación ambiental en Cali ha pasado de la teoría a la acción tangible. En el bienio reciente, destacan tres hitos:
- El Efecto COP16: Cali fue sede de la Conferencia de las Partes sobre Biodiversidad a finales de 2024. Esto generó una explosión de diplomados y cursos cortos gratuitos financiados por la Alcaldía y la Gobernación, enfocados en “Biodiversidad y Paz con la Naturaleza”.
- Laboratorios de Economía Circular: Instituciones como la UAO y Univalle han fortalecido sus plantas piloto donde estudiantes transforman plásticos de un solo uso en materiales de construcción, integrando a las asociaciones de recicladores de la ciudad en el proceso educativo.
- Huertas Urbanas en Colegios: A través del DAGMA, se han consolidado más de 50 huertas escolares en comunas como la 13, 14 y 21. Aquí, los jóvenes aprenden sobre soberanía alimentaria y compostaje, reduciendo la carga de basura que llega al relleno sanitario.
Si usted es un ciudadano, un líder comunal o un estudiante buscando orientación, existen rutas claras para acceder a estos programas:
La mayoría de las universidades privadas ofrecen becas por excelencia o convenios con el ICETEX. El SENA, por su parte, abre convocatorias trimestrales totalmente gratuitas. Debe estar atento al portal Sofía Plus y buscar específicamente “Gestión Ambiental”.
Si su barrio o colegio necesita asesoría técnica en temas ambientales, debe dirigirse a:
- DAGMA (Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente): Es la autoridad ambiental en el casco urbano. Cuentan con un grupo de Educación Ambiental que brinda talleres y apoyo técnico para la creación de Proyectos Ciudadanos de Educación Ambiental (PROCEDA).
- CVC (Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca): Si se encuentra en la zona rural de Cali o municipios aledaños, la CVC es la entidad encargada de financiar y asesorar proyectos de conservación.
- Red de Nodos de Biodiversidad: Un espacio donde las universidades comparten recursos con la comunidad para proyectos de ciencia ciudadana
Requisitos:
- Redactar una carta dirigida a la subdirección de educación del DAGMA o la CVC.
- Describir el problema ambiental de su comunidad o el interés académico.
- Radicar la solicitud de manera virtual a través de las ventanillas únicas de estas entidades.
Cali tiene el conocimiento y la infraestructura. El reto actual es que más ciudadanos pasen de la preocupación por el clima a la formación técnica para solucionarlo.