En los últimos años, Cali ha dejado de ver a sus bibliotecas escolares como simples depósitos de libros empolvados para transformarlas en el motor de una revolución educativa. La Red Municipal de Bibliotecas Escolares (REMBE) y los Laboratorios Pedagógicos no son solo espacios físicos; son la estrategia central de la Secretaría de Educación para cerrar la brecha del conocimiento en las Instituciones Educativas Oficiales (IEO).

El programa opera bajo un modelo de red que conecta a las bibliotecas de las 92 instituciones educativas oficiales de Cali. Su ejecución no es aislada. Se articula mediante el Plan Maestro de Lectura, Escritura y Oralidad (LEO), que busca que el estudiante no solo lea por obligación académica, sino que desarrolle un pensamiento crítico.

La estructura se basa en tres pilares:

  1. Infraestructura y Dotación: Renovación de mobiliario y actualización de colecciones bibliográficas (físicas y digitales).
  2. Formación Docente: Capacitación a bibliotecarios y profesores para que utilicen la biblioteca como una extensión del salón de clases.
  3. Mediación Cultural: Actividades que vinculan la lectura con el arte, la tecnología y la ciencia.

Los Laboratorios Pedagógicos, por su parte, funcionan como espacios de experimentación. Aquí, el aprendizaje se basa en el “hacer”. Se integran herramientas de robótica, programación y artes plásticas para que los estudiantes resuelvan problemas de su entorno real, convirtiendo la teoría en soluciones prácticas.

En los últimos dos años, la Red ha pasado de la teoría a resultados tangibles que han impactado a miles de niños y jóvenes caleños.

  • Territorios de Innovación: Se han consolidado nodos de innovación en comunas donde el acceso a la tecnología era limitado. Bibliotecas en sectores como el Distrito de Aguablanca o la zona de ladera ahora cuentan con zonas Maker, donde los jóvenes desarrollan prototipos tecnológicos tras investigar en los textos de la biblioteca.
  • Festivales de Oralidad y Escritura: Durante el último año, se fortalecieron los encuentros intercolegiados. Estos eventos no son simples concursos; son espacios donde los estudiantes presentan sus creaciones literarias y proyectos de investigación desarrollados dentro de los laboratorios.
  • Inclusión Digital: Ante el reto de la inteligencia artificial y las nuevas narrativas, la Red implementó programas de alfabetización informacional. Se enseña a los estudiantes a distinguir noticias falsas y a utilizar herramientas digitales para la investigación académica, usando la biblioteca como filtro de calidad.
  • Bibliotecas Abiertas a la Comunidad: Una experiencia exitosa ha sido la apertura de algunas bibliotecas escolares en horarios extendidos para los padres de familia, convirtiendo la escuela en el centro cultural del barrio.

Si usted hace parte de una comunidad educativa, es docente, directivo o incluso un aliado externo que desea fortalecer estos espacios, existen canales formales para gestionar apoyos, dotaciones o capacitaciones:

  1. A través de la Institución Educativa: El primer paso es que el Consejo Directivo de la IEO identifique la necesidad (mejora de infraestructura, falta de libros o necesidad de formación). Esta solicitud se formaliza ante el rector.
  2. Radicación ante la Secretaría de Educación: Las solicitudes oficiales de intervención o participación en programas de la Red deben dirigirse a la Subsecretaría de Calidad Educativa. Se puede hacer de forma presencial en la sede de la Alcaldía (CAM) o a través del Sistema de Atención al Ciudadano (SAC) en la página web oficial de la Alcaldía de Cali.
  3. Acompañamiento Pedagógico: Si lo que requiere es asesoría para activar el laboratorio pedagógico de su sede, puede contactar al equipo técnico del programa de “Etnoeducación y Proyectos Transversales”, quienes coordinan las visitas de los mediadores a las instituciones.

El futuro de la Red de Bibliotecas Escolares de Cali depende de la apropiación ciudadana. No basta con la inversión pública; se requiere que los estudiantes habiten estos lugares y que los docentes los integren en sus currículos. Los Laboratorios Pedagógicos han demostrado que, cuando un niño tiene acceso a un libro y a una herramienta tecnológica en un mismo lugar, su capacidad de invención no tiene límites.

Cali está demostrando que la educación pública puede ser vanguardista, siempre y cuando entendamos que la biblioteca es, en realidad, el laboratorio más importante de cualquier sociedad.

Nubela Meneses