Cali ha dejado de ver a sus colegios técnicos como simples centros de oficio para integrarlos en el motor económico de la región. En una ciudad que busca posicionarse como un centro de servicios y manufactura avanzada, las Instituciones Educativas (IE) con énfasis técnico, como el Colegio Técnico Industrial de nuestra zona, representan hoy la vía más rápida entre el aula y el empleo formal.

El modelo de educación técnica en Cali no opera de forma aislada. Se fundamenta en la Articulación con la Media, un esquema donde los estudiantes de grados 10° y 11° cursan simultáneamente su bachillerato y un programa de formación técnica laboral o profesional.

Componente Académico General: Las materias básicas (Matemáticas, Lenguaje, Ciencias) se mantienen para asegurar que el joven pueda presentar las pruebas Saber 11 y acceder a la educación superior.

Formación Específica: Dependiendo de la especialidad de la IE (Electricidad, Mecánica Industrial, Dibujo Técnico, Sistemas), el estudiante dedica entre 10 y 15 horas semanales a talleres prácticos.

Doble Titulación: El gran diferencial es el convenio con el SENA. Al graduarse, el joven recibe su diploma de bachiller y, simultáneamente, un certificado técnico que lo acredita ante el Ministerio de Trabajo para ejercer funciones específicas.

La post-pandemia obligó a los colegios técnicos de Cali a saltar hacia la digitalización. Entre 2023 y 2024, la experiencia educativa en instituciones como el Técnico Industrial ha girado en torno a tres hitos clave:

Modernización de Talleres: Gracias a recursos de la Secretaría de Educación y fondos de regalías, varios laboratorios de la zona han pasado de motores de combustión antiguos a simuladores de control numérico computarizado (CNC) y kits de robótica.

Enfoque en Energías Limpias: Cali es pionera en la transición energética regional. En los últimos 24 meses, se han implementado módulos de energía solar fotovoltaica en los currículos de electricidad, permitiendo que los egresados instalen paneles solares en proyectos locales.

Prácticas en el Sector Real: Se han fortalecido las alianzas con empresas del sector industrial (Acopi y la ANDI). Esto ha permitido que estudiantes realicen pasantías cortas en plantas de producción reales, enfrentándose a retos de mantenimiento y logística antes de cumplir los 18 años.

La experiencia reciente dicta que el 65% de los egresados de estas modalidades logran insertarse en el mercado laboral o continuar estudios técnicos superiores en menos de seis meses tras su graduación.

Si usted es padre de familia, estudiante o un empresario interesado en apoyar estos procesos, existen canales claros para gestionar ayuda, cupos o convenios:

Si busca un cupo o requiere apoyo pedagógico adicional, debe dirigirse a la Secretaría de Educación de Cali (SEM).

  • Trámite de cupos: Se realiza a través de la plataforma virtual de la SEM o directamente en la ventanilla única de atención al ciudadano en el CAM.
  • Apoyo Psicosocial: Cada IE cuenta con un equipo de orientación. Si el estudiante tiene dificultades de aprendizaje en el área técnica, el primer paso es solicitar una cita con el coordinador de taller o el psicólogo escolar de la institución

Si una empresa desea donar equipos, ofrecer plazas de práctica o intervenir en el currículo para alinearlo a sus necesidades:

Debe contactar a la Subsecretaría de Calidad Educativa.

Presentar una carta de intención para el programa de “Alianzas Público-Privadas”.

Presencial: Oficina de Atención al Ciudadano, Torre de la Alcaldía (CAM).

Virtual: Página oficial de la Secretaría de Educación de Cali (www.cali.gov.co/educacion).

Línea telefónica: Marcar al 195 (Línea de atención al ciudadano en Cali).

El Colegio Técnico Industrial y sus pares en Cali no son solo edificios; son laboratorios de productividad. La clave para que este sistema siga funcionando no está solo en los cables o los tornillos, sino en la capacidad de la comunidad para aprovechar los convenios existentes. Si tiene un joven con vocación técnica en casa, el momento de gestionar su ingreso o apoyo es ahora, aprovechando que la ciudad está volcando sus ojos de nuevo hacia la industria

Nubela Meneses