Laissez faire, laissez passer. Dejar hacer, dejar pasar, fue la constante en el crecimiento urbanístico de Cali, con desarrollos en áreas que por la inestabilidad de los suelos no debieron permitirse sin considerar ni evaluar los riesgos a los que la ciudad se vería expuesta en caso de la ocurrencia de fenómenos naturales como sismos, inundaciones o incendios forestales, dada la ubicación geográfica de la ciudad respecto al cinturón de fuego del Pacífico; al “ocultamiento” de ríos, riachuelos, quebradas, humedales y otros espejos de agua; y la deforestación de los cerros tutelares de las tres cruces y Cristo Rey,.
Hoy ese “dejar hacer, dejar pasar” de todas las alcaldías en los últimos 40 años, dejó una tragedia que además de pérdida de vidas humanas, produjo graves daños materiales en la parte urbana y rural, en momentos en que la ciudad afronta un gran déficit habitacional y un cuantioso déficit fiscal, además de que los caleños vienen atravesando una situación de empobrecimiento con altos niveles de informalidad, dificultándose las soluciones que la ciudad y sus habitantes requieren.
Con el “Nuevo Comienzo de los “damnificados“ en la publicitada etapa de “reconstrucción” se corre el riesgo de dilapidar los escasos recursos del presupuesto en medio de la contratación oficial que caracteriza la administración del alcalde Eder. En tanto que las actuales secretarías de Vivienda y del Riesgo, no están en condiciones para atender la situación que padecen innumerables familias ubicadas en varios sectores del sur y norte de la ciudad y de la zona rural, particularmente de algunos corregimientos como Golondrinas en el sector La María, La Paz, la Buitrera, La Elvira, etc.
El concejo de Cali tramita en la actualidad dos proyectos de acuerdo para la “reconstrucción de la ciudad“, mediante el cual se otorgan facultades al alcalde para realizar traslados presupuestales y otro, sobre medidas tributarias y no tributarias de carácter excepcional y temporal con ocasión del desastre.
Sin embargo, el proyecto de acuerdo 099 otorgando facultades al alcalde para atender la calamidad pública generada por el terremoto del pasado 10 de agosto mediante adiciones y traslados presupuestales fue aprobado sin un Plan previo de Acción Específica PAE, en una especie de “fast track” Y sin que el cabildo hubiera debatido las condiciones reales del territorio según su geografía, hidrografía, orografía, articulados con el cambio climático en claro desobedecimiento a los principios de sostenibilidad ambiental, principio de oportuna información, el principio de prevalencia de la vida humana y al cambio climático entre otros, consagrados en la ley Nacional del Riesgo o ley 1523 de 2012 . El riesgo de desastre se deriva de procesos de uso y ocupación insostenible del territorio, por tanto, la explotación racional de los recursos naturales y la protección del medio ambiente constituyen características irreductibles de sostenibilidad, según lo señala la ley en comento.
Quedó en manos del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo Distrital elaborar el Plan de Acción Específico PAE y definir las líneas de acción para atender la calamidad pública.
Sin un plan sobre el estado de las construcciones y la situación económica y social de las víctimas, resulta muy difícil lograr que los auxilios y subsidios que empezó a otorgar el Estado y los recursos para atender el PAE lleguen a todas las personas damnificadas y se puedan cubrir en forma definitiva a mediano y largo plazo, sus necesidades; en materia de vivienda fundamentalmente.
Mientras tanto, continúan las presiones de los grupos de interés para iniciar prontamente la reconstrucción durante tres años de ejecución y un estimativo de costos de 10 billones de pesos con aportes de la alcaldía de Cali y del gobierno nacional con la perspectiva no solo de levantar las estructuras caídas, sino en realizar la renovación urbana, “modernizando los sectores más golpeados” y creando la apariencia de solución a los problemas generados por el terremoto del 10 de agosto. La propuesta no va más allá de la buena voluntad de los gobiernos nacional y distrital sin detenerse a examinar la conveniencia o inconveniencia de construir nuevamente en aquellos territorios en donde las condiciones del suelo no son propicias para construir complejos habitacionales, centros comerciales, etc.
La reconstrucción de la ciudad y su renovación urbana guardan íntima relación con la discusión y aprobación del Plan de Ordenamiento Territorial POT que próximamente será presentado al Concejo Distrital.
Desde la Veeduría que representamos proponemos un Cabildo Abierto previa la presentación del POT, con el fin de que en desarrollo de la democracia participativa consagrada en el artículo 2 de la Constitución Nacional, sean escuchados los caleños respecto de un asunto de interés general que no puede ser aprobado sin antes atender los análisis, sugerencias y propuestas ciudadanas.
Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social
El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social