Durante la última década, Santiago de Cali ha asumido el reto de llevar infraestructura tecnológica más allá de las zonas tradicionales de desarrollo. Hoy, la apuesta del Distrito se concentra en las comunas urbanas y los 15 corregimientos rurales, donde el acceso a internet, equipos y formación digital se ha convertido en una política pública para reducir brechas sociales y ampliar oportunidades educativas y laborales.
Esta estrategia se materializa en una red de sedes tecnológicas que incluye Laboratorios de Innovación Digital (LID) y Puntos de Apropiación Digital (PAD), espacios físicos abiertos a la comunidad que funcionan como centros de acceso, capacitación y acompañamiento en tecnología.
El programa es liderado por la Alcaldía de Cali a través del Departamento Administrativo de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DATIC). Su objetivo es garantizar que cualquier ciudadano, sin importar su ubicación o nivel educativo, pueda acceder a herramientas digitales básicas y avanzadas.
Las sedes tecnológicas se instalan principalmente en infraestructuras existentes como bibliotecas públicas, Centros de Administración Local Integrada (CALI), instituciones educativas y equipamientos comunitarios. Cada punto cuenta con conexión a internet, computadores, software de uso libre y, en algunos casos, equipos especializados como impresoras 3D, kits de robótica y estaciones de diseño.
El modelo combina tres componentes: acceso libre a la infraestructura, formación mediante cursos cortos y acompañamiento técnico. Los talleres se organizan por ciclos y niveles, desde alfabetización digital hasta programación básica, diseño digital y comercio electrónico.
En los últimos dos años, la expansión y el fortalecimiento de esta red han dejado resultados visibles. Según reportes institucionales, miles de ciudadanos han utilizado las sedes tecnológicas para capacitarse o desarrollar proyectos personales y comunitarios.
En comunas del oriente y norte de la ciudad, como la Comuna 6 y la Comuna 15, jóvenes estudiantes han participado en procesos de formación en programación, robótica educativa y mantenimiento de equipos. Estas experiencias han servido como complemento a la educación formal y como preparación para estudios técnicos y tecnológicos.
En los corregimientos rurales, el enfoque ha sido distinto. En zonas como Pance, La Leonera y Montebello, los programas se han orientado al uso práctico de la tecnología. Productores agrícolas y emprendedores locales han recibido formación en uso de redes sociales, plataformas de venta digital y herramientas básicas de contabilidad, lo que les ha permitido mejorar la comercialización de sus productos.
Otra experiencia relevante ha sido el uso de unidades móviles de formación, que llevan computadores y conectividad a sectores de ladera o de difícil acceso. Estas jornadas permiten que comunidades que no cuentan con una sede fija reciban capacitaciones periódicas sin necesidad de desplazarse largas distancias.
El acceso a la infraestructura tecnológica del Distrito es gratuito y no requiere intermediarios. Existen varias formas de vincularse a los programas:
Ubicación de sedes: Los ciudadanos pueden identificar el Punto de Apropiación Digital o Laboratorio de Innovación más cercano a su barrio o corregimiento. La mayoría de estas sedes se encuentran dentro de los CALI o en espacios comunitarios reconocidos.
Inscripción directa: Las personas interesadas pueden acercarse directamente a la sede con su documento de identidad. Allí, los gestores TIC brindan orientación sobre los cursos disponibles y apoyan el proceso de inscripción.
Convocatorias virtuales: La Alcaldía publica periódicamente la oferta de cursos gratuitos en su portal institucional, donde se detallan fechas, requisitos y modalidades.
Solicitudes comunitarias: Juntas de acción comunal, asociaciones de productores o colectivos juveniles pueden solicitar capacitaciones grupales mediante una comunicación formal dirigida al DATIC, radicada en el Centro Administrativo Municipal (CAM).
La infraestructura tecnológica instalada en comunas y corregimientos no está pensada solo para estudiantes o jóvenes. Adultos mayores, emprendedores, líderes comunitarios y trabajadores independientes también hacen uso de estos espacios para realizar trámites en línea, capacitarse o acceder a servicios digitales del Estado.
El desafío actual no es únicamente ampliar la red, sino lograr que más ciudadanos conozcan y utilicen estas sedes. Cali avanza así en la construcción de una ciudad donde la tecnología deja de ser un privilegio y se consolida como un servicio público al alcance de todos.