A pesar de las amenazas y advertencias del régimen venezolano, la información pública del Comité Nobel, de los gobiernos que la acompañarán y del propio equipo de Machado muestra que la logística diplomática está completamente en marcha. Saldrá de Venezuela mediante un vuelo autorizado, con supervisión internacional y una negociación silenciosa que el régimen aceptará para evitar un escándalo global, con operación discreta, rápida y altamente protegida.

Machado preparó un discurso que será uno de los mensajes políticos más duros contra Maduro en un escenario global. Noruega reforzó seguridad y coordinación internacional para minimizar riesgos.

Estará acompañada con la presencia de presidentes de Ecuador, Panamá y Paraguay y la congresista nacional de USA, por la FLA; representante  María Elvira Salazar y otras delegaciones democráticas,

Se anticipa que la ceremonia se leerá como un acto de legitimación política internacional, incluso más allá del premio y se proyecta que Maria Corina saldrá fortalecida, lo que aumentará la presión diplomática sobre Maduro, y podría abrir una nueva etapa de aislamiento para el régimen. Esto independiente a lo haga el gobierno de USA y su invasión terrestre.

El mayor interrogante es su regreso a Venezuela. punto donde hay riesgo real: El régimen ha insinuado que podría detenerla o impedirle reingresar, otros consideran que Maduro evitará un escándalo internacional y la dejará regresar, pero podría aumentar la persecución interna.

La ceremonia la posicionará como: La líder opositora venezolana más influyente desde 1999, una figura simbólica de resistencia democrática, y la persona con mayor proyección internacional en la política venezolana actual.

Se cree que será el escenario para una denuncia global del sistema represivo en Venezuela, un llamado a una transición democrática, y una apelación al apoyo internacional para los presos políticos.

Redacción