La salud colombiana ha tenido un crecimiento desordenado de la cobertura de servicios; excesiva corrupción , aumento del No Pos que generó un desequilibrio financiero, aumentó la cobertura pero sin financiación y con crecimiento de las deudas de las entidades territoriales; crisis de EPS: la cobertura recayó en muchas EPS de calidad dudosa, igualación de planes de beneficios sin la correspondiente igualación de las UPC, y todo en el entorno, de liquidación de EPS y exigencias de formalización, con déficit de camas, especialistas , de supervisión y control.

Esta semana los colombianos se enteraron, que el Presidente Gustavo Petro ordenó empezar a implementar el nuevo modelo de salud preventiva en las EPS que controla el Estado, incluyendo las cajas de compensación familiar, que es uno de los ejes de la reforma que se discute en el Congreso. Todo esto lo liderará la nueva EPS, que empieza a construir un sistema preventivo de salud, y que, para los detractores de la reforma, significa la politización y el gasto billonario en un nuevo sistema, que no está financiado.

El argumento del Presidente Petro es que ninguna norma prohíbe iniciar el modelo preventivo, se respalda en la Constitución, y las mismas leyes lo pretenden, sin éxito hasta ahora. “Ahora hagámoslo”. Es correcto lo que dice el Presidente Petro, el problema es que no hay en Colombia la estructura económica y financiera para atender este nuevo gasto público.

El gobierno nacional, a través del Presidente, ordenó anticipar giros y pagos por servicios médicos a las EPS, que demuestran que las clínicas y los hospitales han formalizado a sus trabajadores, “no vamos a intervenir de inmediato a las EPS, que ya están en circunstancias de intervención. Vamos a invitar a que los giros que ya se pueden hacer con EPS, se giren con anticipo a toda IPS, que tenga la propiedad de formalizar a sus trabajadores, enfermeras y médicos”.

Las EPS contratan a las IPS y le asignan fondos en función de cuántas personas tengan afiliadas y son las que atienden directamente a los pacientes. El Presidente de la República recordó que se ha cerrado el círculo de corrupción que se ha carcomido decenas de billones de pesos. Lo cual no es cierto, solamente es observar lo que pasa alrededor de las EPS y de la supervivencia nacional de salud, que viven de escándalo en escándalo.

De otro lado, la Reforma de la Salud en el Congreso sigue hacia su tercero y penúltimo debate en la comisión séptima del Senado, superando este escollo quedaría el más difícil en la plenaria del Senado. El Presidente de la República dijo: “la derecha colombiana dice que lo que hay es que darle más dinero público a este barril sin fondo que construyeron desde 1993 y que llaman sistema de salud”. Esta apreciación es parcialmente cierta, teniendo en cuenta que ha sido exagerada la corrupción, sin embargo, las bondades del sistema colombiano son reconocidas internacionalmente.

El Presidente indudablemente busca un sistema de la salud estatal, eliminar la intermediación financiera, para que los recursos al sistema clínico y hospitalario lleguen y mejorar los salarios de los trabajadores a la salud.

Caliescribe precisa, que el Presidente de la República, Gustavo Petro, tiene razón en el diagnostico y las causas de intervenir de fondo el sistema , para el mejoramiento del sistema de la salud colombiana, sin embargo, Colombia no está preparado para atender nuevos gastos billonarios, como se proyecta y esto puede derrumbar la atención de salud en el sistema y para curar un mal, sería perjudicial para los pacientes.

Pedimos lograr un consenso donde se pueda llegar a un punto intermedio entre el gobierno y, por ejemplo, los ex Ministros de Salud que están siendo críticos del sistema, pero será el Congreso quien determine en la plenaria del Senado la última palabra. La aprobación en la Comisión Séptima se proyecta en la plenaria del senado, no hay certeza, pero la conciliación, demandas e implementación, tendría  en vilo al país, el resto de tiempo del gobierno Petro.

Editorial

Editorial