Preocupación: Atletas, entrenadores  federaciones

ligas, clubes y dirigentes por riesgo a eventos

programas, y proyección internacional

 

El próximo lunes 1 de septiembre de 2025, el corazón político del país tendrá un protagonista inesperado: el deporte. Desde las 9:00 a.m., la Plaza de Bolívar de Bogotá será escenario de una concentración nacional convocada por el Comité Olímpico Colombiano (COC), el Comité Paralímpico Colombiano (CPC), sus presidentes y comités ejecutivos,  y las federaciones deportivas y ligas del sistema nacional del deporte, con sus presidentes, comités ejecutivos, deportistas, entrenadores. El motivo: expresar, de manera pacífica y respetuosa, la preocupación ante la posible reducción del presupuesto asignado al sector para el año 2026.

El llamado busca la atención directa del presidente Gustavo Petro y del Congreso de la República, en el que el Ministerio de Hacienda y del Deportes, con el DNP. proyectan disminuir los recursos para el deporte en la próxima vigencia fiscal. Según los convocantes, esta decisión compromete no solo el alto rendimiento y la participación internacional de los atletas, sino también el tejido social y económico que el deporte representa en Colombia.

Ejemplo histórico: Una voz unida en defensa del deporte

La jornada contará con la participación de medallistas olímpicos y paralímpicos, entrenadores, dirigentes, prensa especializada y referentes deportivos. Los presidentes Ciro Solano Hurtado (COC) y José Aldiver García Ospina (CPC) han enfatizado que esta no es una protesta sectorial, sino un clamor nacional en defensa de los avances que el país ha logrado en materia deportiva.

“Cada peso invertido en deporte ha significado inclusión, orgullo y transforzación social. Reducir este presupuesto sería retroceder una década en procesos que han tomado años consolidar”, señaló Solano.

La preocupación no es menor: más de 80 federaciones deportivas, alrededor de 1.000 ligas y miles de clubes que conforman la estructura del deporte colombiano dependen de esta financiación. Programas como Talentos y Reserva, Posicionamiento y Liderazgo, los Juegos Nacionales e Intercolegiados, así como la infraestructura y el calendario de eventos internacionales, podrían quedar en vilo.

Impactos sociales y económicos

El deporte en Colombia no es solo espectáculo o medallería. Es, ante todo, un derecho ubicado dentro de los derechos sociales, económicos y culturales, adquiere rango de fundamental ; consagrado en la Constitución (artículo 52) y respaldado por la Ley 181 de 1995. Es además un instrumento de inclusión y movilidad social que ha transformado comunidades vulnerables, ha servido de imagen al país, como alternativa frente a la violencia y la exclusión, y ha contribuido a la salud pública. Y este es el año, del centenario del deporte creado en 1925 mediante la ley 80 de 1925, con el antecedente que la Federación colombiana de futbol está cumpliendo 101 año, y el Comité Olímpico Colombiano se acerca a sus 80 años, con el resto de federaciones nacionales, no debe ser minimizado por el estado.

La reducción presupuestal afectaría directamente a miles de niños, jóvenes, adultos mayores, personas con discapacidad, pueblos indígenas y comunidades rurales que encuentran en la práctica deportiva una herramienta de vida. “El deporte no es un privilegio, es un derecho. Y un recorte sería negar esa garantía constitucional”, subrayó José Aldiver García.

Pero más allá del impacto social, está la dimensión económica. El deporte es también industria: dinamiza el turismo, la hotelería, el transporte, el comercio, los textiles, la academia y los servicios. Grandes eventos internacionales han posicionado a Colombia como destino deportivo y han dejado importantes ingresos al país. Frenar la inversión pública en el sector equivaldría a limitar ese motor económico.

Colombia enfrentaría consecuencias irreversibles:

  • Ausencia en competencias del ciclo olímpico y federativo.
  • Cancelación de eventos nacionales e internacionales.
  • Interrupción de procesos de formación que requieren entre 8 y 12 años de maduración.
  • Pérdida de oportunidades para nuevas generaciones de atletas.
  • Frustración social en comunidades donde el deporte es la única puerta de futuro.

En palabras de los dirigentes, se trata de un retroceso que no solo limitaría la proyección internacional de Colombia, sino que también debilitaría su rol como referente de superación en el ámbito deportivo.

 

Una solicitud al Gobierno nacional, Minhacienda, Mindeportes y DNP

La concentración del 1 de septiembre será acompañada de una rueda de prensa a las 9:30 a.m., donde se reiterará la solicitud al presidente Petro de reconsiderar la decisión presupuestal. El comunicado oficial enviado a la Casa de Nariño advierte que reducir la inversión significaría “un retroceso grave para la historia social del país”, y plantea al Gobierno la disposición para construir alternativas conjuntas que permitan mantener el deporte como política de Estado.

En las últimas 2 décadas, el deporte colombiano ha cosechado medallas olímpicas, paralímpicas y mundiales, y ha sido anfitrión de campeonatos internacionales que han dejado huella. Estos logros no son fruto del azar, sino del trabajo planificado, el esfuerzo colectivo y el respaldo financiero.

Lo que está en juego no es solo un presupuesto, sino el futuro de una generación que sueña con representar a Colombia en el mundo y con encontrar en el deporte una vía de vida digna. Por eso, el lunes en la Plaza de Bolívar, el país deportivo levantará su voz, no para protestar con rabia, sino para defender con dignidad lo que se ha construido: un deporte que transforma y une a Colombia.

Debe apoyar la reconstrucción del deporte universitario y escolar: Ejemplo el futbol 

Ante la amenaza presupuestal que enfrenta el deporte en Colombia, es imperativo que se  debe fortalecer y apoyar la reconstrucción del deporte universitario y escolar, promoviendo un modelo autosostenible, ver ejemplo del futbol, que es atractivo como negocio. Solo a través de una inversión estratégica y continua se podrá garantizar un futuro sólido para el deporte nacional, donde los recursos privados complementen y potencien el financiamiento público. La alianza  deporte y  educación, con música, salud y tecnología,  fomenta y crece el  talento y bienestar en las nuevas generaciones, y asegurando que el deporte siga siendo un pilar fundamental para el desarrollo social y cultural del país. A involucrar a millones de jovenes al deporte escolar y universitario, para rectificar un modelo económico y presupuestal , que se agostó.

 

“Deporte y educación unidos: Deporte escolar y universitario: inversión estratégica con futuro sólido “

Ramiro Varela Marmolejo