Entrenador, de oro olímpico y oro mundial mundial de oro
Ramiro Varela: En el Encuentro Latinoamericano y del caribe de entrenadores U, el profesor Ubaldo Duany cubano de nacimiento, desde Puerto Rico, preparándose en preliminares para el mundial de atletismo de Tokio de septiembre del 2025.
UD: Estamos en la última competencia preparatoria con miras al mundial, que la vamos a realizar el día de mañana aquí en Mayagüez. Tienen un formato nuevo: van a ser 6 hombres y 6 damas hasta ahora, y esperamos que todo salga de la mejor manera y que sea en beneficio de todos los atletas que van a participar en este Silver de World athletics que se va a realizar aquí en Mayagüez. Hasta el momento Puerto Rico tiene un grupo de 4 atletas que ya tienen marca mínima.
UD: Tengo información de que hay otros 10 con probabilidades de entrar al campeonato mundial. Cuatro que ya tienen marca directa. En Asunción será una de las últimas competencias con miras a participar en el campeonato mundial en Tokio. En este caso, solamente se va a realizar la prueba de salto de longitud, tanto en hombres como en damas. Y hay un grupo de 6 hombres y 6 damas que van a participar aquí y que tienen mucha posibilidad de lograr su boleto hacia Tokio.
RV: Damos inicio al Primer Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Entrenadores de Atletismo 2025, organizado por CEPALAC. En su día número 10 de 15 sesiones, 15 jornadas. Hoy tenemos como primer conferencista al profesor Ubaldo Duany y nos va a acompañar el profesor Juan Luis Carter.
JLC: Muy buenas noches, maestro Ubaldo Duany. Estar conectados con una persona muy importante para el atletismo latinoamericano y que nos acompañe en esta décima jornada, ya de lo que hemos avanzado de este proyecto que primero pensamos que era una locura, pero hoy día es real. Hemos sobrepasado el total de más de 2 000 asistentes en estos días, lo cual significa que hay una gran esperanza para el atletismo nuestro, para el atletismo latinoamericano. Así que muchas gracias y sin duda será de mucho provecho para nuestros queridos asistentes a estas sesiones.
UD: No, gracias a usted, profesor, y gracias al Ing. Ramiro por haber tenido esta iniciativa de superar y hacer esta práctica común de nosotros los entrenadores, para poder ir teniendo elementos y herramientas que nos permitan mejorar en el futuro en nuestro trabajo.
RV: Yo tuve la fortuna de estar con él en el primer logro de un gran entrenador latinoamericano desde cero con su atleta hasta el ultimo en 10 años, inicia el milagro con una gran marca de Caterine Ibarguen en salto triple en Bogotá en 2010, mes de marzo; nos fuimos a Buenos Aires en de abril a un suramericano. , siguió creciendo y llegamos luego a Daegu en 2011, Corea del Sur, al mundial de atletismo, donde él logró para Colombia medalla de bronce, la primera mundialista para Colombia…..para pasar a olímpicos Londres 2012, medalla olímpica de Caterine. Con el profesor Duany nos fuimos 2013 a Moscú, a nada menos que desarrollar el primer oro mundial logrado por él. Él, como exatleta de salto triple, y con una gran formación en las universidades de Cuba, como profesor de educación física y maestro de atletismo. Llegó a 2014 con una linda oportunidad para la Liga Diamante, en la parada de Mónaco, pasamos a 2015 en Pekín. Ahí, el profesor Carter y yo lo vimos ganar nuevamente el oro mundial.
Nos fuimos a los olímpicos de Río 2016 también a ganar ese oro olímpico en Río de Janeiro. En 2017, en el mundial se logró medalla en Londres. En 2018 la mejor atleta del mundo, al ganarlo todo, estuvimos en esa celebración en Mónaco al lado del profesor Duany. Una vida impresionante. En 2019 vino ya el proceso de retiro, desde Catar hasta 2021 en Tokio. Diez años de éxitos crecientes del profesor Duany y su atleta.
JLC: Para mí es un honor poder conversar y compartir este espacio con el maestro Ubaldo Duany, que un día antes de cumplir 26 años saltó 8.32, un vuelo más o menos largo y que, desde ese momento, parece que sigue volando hacia el futuro y progresando desde atleta hasta entrenador. Y todavía queda mucho. Los que nacimos en el año 60 tenemos larga vida, así que nos queda mucho por delante para seguir avanzando.
UD: Queríamos hacer una retrospectiva, primero, del trabajo que hemos venido realizando en nuestro equipo acá en Puerto Rico y parte en Colombia. Hemos tenido, afortunadamente, una base de entrenamiento excelente aquí en Puerto Rico, ya que los atletas que hemos entrenado han estado bajo nuestra orientación, incluyendo a la campeona Caterine Ibargüen.
Han estudiado aquí en universidades de Puerto Rico, y a nosotros nos correspondió la Universidad Metropolitana, donde tuvimos un gran grupo de atletas tanto de salto como de velocidad. Pero nuestros inicios comenzaron en la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético en La Habana, Cuba. Allí fuimos “scout”, como decimos, jefe de cátedra. Estuvimos en esa escuela superior de perfeccionamiento y allí comenzamos con algunas interrogantes como entrenadores. Cuba es una escuela de salto, pero nosotros ya veníamos con preocupaciones, precisamente con el trabajo de la fuerza y el trabajo de los saltos pliométricos (ejercicios de fuerza y velocidad para mejorar potencia muscular con ciclo de estiramiento-acortamiento del músculo).
El profesor Yuri Berso Chasqui hizo un gran estudio sobre ese estilo de salto, pero nosotros no teníamos dentro de nuestro proceso de trabajo un plan de investigación. Solamente eran preocupaciones lo que teníamos con relación a esos trabajos. Al llegar a Colombia, donde estuve como profesor en la Escuela Nacional del Deporte, ahora Universidad del Deporte en Colombia, comenzamos a hacer algunos trabajos investigativos que después culminamos ya aquí en Puerto Rico, precisamente con un programa de salto y una investigación sobre los saltos de profundidad o saltos pliométricos y el trabajo de fuerza.
Entendimos que este grupo de jóvenes que comenzamos a entrenar en Colombia lo hacíamos con la experiencia que ya teníamos de trabajar en La Habana, con trabajos específicos de fuerza y de salto. Pero estos atletas que enfrentamos en Colombia, en la ciudad de Cali, no podían sostener las cargas. Entendimos que no eran capaces de recibirlas a las mismas edades que en La Habana, Cuba. Entonces comenzamos esos estudios en la Escuela del Deporte en Cali, Colombia, para investigar por qué estos jóvenes, con la misma carga y las mismas edades, reaccionaban distinto.
Nos dimos cuenta de que en Cuba la iniciación comienza mucho más temprano, y que en Colombia los atletas, cuando tienen 15 años, prácticamente están iniciando un programa de entrenamiento; mientras que en La Habana los jóvenes de élite comenzaban con 10 y 11 años. Una vez tenían 17 o 18 años ya podían aguantar carga o estímulo de entrenamiento. Como dice el profesor Micovi, que tiene confrontaciones con la etimología de estas palabras en relación al entrenamiento deportivo, y con lo que estoy muy de acuerdo, nos dimos cuenta de que la cantidad de lesiones que recibían los atletas por esta aplicación de saltos pliométricos, aún con trabajo planificado y cuantificado para esas edades, era muy alta. Los atletas se lesionaban mucho y llegaban a los campeonatos nacionales con muchas deficiencias.
Nuestros estudios nos hicieron entender que teníamos que realizar nuevas cargas. Teníamos un saco de preocupaciones y era necesario cambiar el estilo y el trabajo de entrenamiento. Teníamos ya un nuevo estilo y una nueva carga de entrenamiento. Entonces comenzamos a pensar cómo íbamos a aplicar esos trabajos con los atletas que teníamos aquí en Puerto Rico y con las promesas que venían de Colombia, jóvenes llenos de ilusiones, promesas de las categorías menores y juveniles, y algunos que llegaron con mayor edad, como el caso de Caterine.
Continuamos con esas preocupaciones y nos dimos cuenta de que debíamos quitar los saltos pliométricos. Comenzamos a hacer unos saltos que, dentro de nuestra semántica, llamamos “pliometrías invertidas”. Es decir, trabajamos más con el trabajo excéntrico que con el concéntrico. Ahí comenzamos a tener resultados. Continuamos las investigaciones y empezamos a ver mejores rendimientos y menos cantidad de lesiones.
Los atletas ya no se lesionaban, o el índice bajó al 0,5% de un grupo aproximado de 25 atletas. Entendimos que era el momento de comenzar a aplicar esos estímulos de manera que tuviéramos resultados a nivel internacional con los directivos de Colombia. En ese momento estaba como presidente del atletismo del Valle, el doctor Juan Luis Zapata, y nosotros le pedimos ayuda económica para tener un grupo de atletas en Europa, de manera que obtuvieran resultados decorosos. Así comenzamos ese programa en el cual después se vieron los resultados de Caterine Ibargüen. No sé si ya podemos, estamos compartiendo pantalla, para continuar con nuestra presentación.
Nosotros queríamos empezar ya con nuestra presentación con una reflexión, diciendo que la única forma de hacer un gran trabajo es amar lo que uno hace. Cuando uno ama lo que hace, busca alternativas, busca recursos, busca que los deportistas puedan seguir adelante.
Un trabajo psicológico, si no tenemos psicólogo, pues nosotros, como entrenadores y con los estudios que tenemos, debemos apoyar ese trabajo. Si no tenemos fisioterapeuta, que ojalá lo tengamos, debemos buscar alternativas para que los deportistas puedan contar con el apoyo de un grupo multidisciplinario. A veces los recursos no están disponibles para tener todos esos apoyos, pero nosotros, como entrenadores y como punta y cabeza de un proceso de entrenamiento, tenemos que buscar las alternativas para seguir ejerciendo.
En nuestro proceso de entrenamiento comenzamos a decir que los resultados deben ser sostenibles. A veces vemos entrenadores que obtienen un resultado determinado para unas olimpiadas y, posteriormente, ese resultado es deficiente, se comienza a caer. Para llegar a la cima hay muchos caminos, pero el camino que tracemos debe ser bien planificado, bien tonificado, con una planificación excelente.
Nosotros tenemos que trabajar desde el punto de vista matemático en todos los sentidos. ¿Por qué digo matemático? Porque no podemos sacarnos, como se dice vulgarmente en Puerto Rico, de la manga un producto. No podemos buscar un entrenamiento, por ejemplo, en Internet y aplicarlo. Tenemos que tener unas cargas bien planificadas, bien estructuradas, para que los atletas puedan realizar un trabajo excelente.
Por ejemplo, en el salto triple, que es una prueba con tres movimientos muy difíciles, el brinco, el paso y el salto, se requiere que el atleta domine cada gesto técnico para alcanzar resultados excelentes. Debemos fortalecer al atleta antes de llegar al salto triple. Me gusta que los saltadores de triple vengan de otras pruebas, con mayor fortaleza. Primero desarrollar pruebas como salto de altura, salto de longitud o carreras de velocidad, como hacen en Estados Unidos, antes de que lleguen al triple en edades tempranas. La anatomía de los jóvenes no está desarrollada para sostener esos altos impactos del salto triple.
Una de las cosas que he trabajado mucho con el profesor Micovi, que es un estudioso del entrenamiento deportivo, es tener métodos evaluativos. Él utiliza una rúbrica para evaluar cada segmento, cada estructura, cada detalle de los elementos del salto o la carrera. Yo he agregado eso a mi forma de entrenamiento y me ha traído buenos resultados y beneficios.
Una de las dificultades que tenemos los entrenadores es que a veces, cuando evaluamos, lo hacemos con términos como “bien”, “suficiente” o “insuficiente”. Pero este método con la rúbrica, matemático, indica en qué momento podemos subir la carga de entrenamiento, cuándo debemos disminuirla y qué elementos debemos potenciar dentro del proceso y la estructura de entrenamiento.
Otro de los elementos en nuestro proceso de entrenamiento es el trabajo de la pliometría invertida. Son saltos que se realizan con énfasis en los movimientos hacia arriba, en vez de impactos hacia abajo.
Quisimos comprobar y rectificar el trabajo que veníamos realizando, y precisamente con otra atleta bajo nuestra orientación, que llegó hace un año con un resultado de 14.32. En este momento ya anda por 14.74 y acaba de obtener un segundo lugar en la Liga Diamante realizada hoy. Esto nos confirma que el trabajo es meritorio, eficiente y sin molestias ni lesiones.
Cuando llegó David Lady, la nueva atleta que tenemos en el salto triple, presentaba muchas lesiones en las articulaciones del tobillo, la rodilla e incluso la cadera. Comenzamos a trabajar cuidadosamente ese proceso y ella pudo mejorar toda su estructura. Afortunadamente, para nosotros y el equipo de trabajo, no ha habido ninguna lesión en todo el macrociclo de entrenamiento. Prácticamente estamos ya en la competencia fundamental, porque, aunque realizó la marca mínima para el campeonato mundial, todavía no sabemos si estará en el evento.
En los componentes de las cargas del entrenamiento, dos de los más difíciles son el volumen y la intensidad. La intensidad, que el profesor Micovi denomina calidad, y el volumen, que él denomina cantidad. La carga es un estímulo que muchos pueden considerar un problema semántico, pero siempre hay personas que buscan perfeccionar el proceso. Así lo hizo en su momento el profesor Berso Chasqui, para mejorar el rendimiento de los saltadores, lo que trajo buenos beneficios.
Lo único es que, con los saltos en profundidad, los saltos pliométricos, estudié mucho a Víctor Sanayev y observé muchas lesiones en la articulación del tobillo y en el calcáneo. Sanayev, de hecho, tuvo cuatro operaciones en los ligamentos cruzados y en la articulación del tobillo.
Ahora queremos decirle a la gente que, en el caso de Caterine Ibargüen, aun cuando ya había pasado un gran tramo de su vida deportiva, logramos que ella pudiera lograr estar en la cima y cambiarle toda la estructura desde el punto de vista psicológico, físico, técnico y metodológico; hizo que ella pudiera ganar toda esa competencia que programamos en los diferentes macrociclos de entrenamiento. Otro de los elementos en los que hacemos mucho énfasis es el trabajo de la fuerza. Entendemos que la fuerza es la primera capacidad que se debe desarrollar, pero con un orden lógico y cronológico.
Comenzamos con el desarrollo de la resistencia a la fuerza, posteriormente trabajamos y desarrollamos la fuerza máxima, después la fuerza explosiva y, finalmente, la fuerza elástica, en dependencia de las dos características que tenemos para los saltadores de triple.
Hay saltadores de triple que son elásticos y otros que dependen más del trabajo de la fuerza. En el caso de Caterine, dependía más de la fuerza, y en el caso de David Layan, ocurre lo contrario. Ella es elástica, pero hemos podido obtener el rendimiento que planificamos como pronóstico para ella.
¿Cuáles son los beneficios que entendemos tiene la pliometría invertida? Los beneficios son que imita mucho el trabajo técnico fundamental del deportista. En la pliometría tradicional, el deportista recibe un alto impacto, y cuando hay alguna dificultad a nivel de las articulaciones, inmediatamente se debe suspender el trabajo pliométrico. Eso quiero que los entrenadores lo tengan en cuenta cuando trabajen. La pliometría del profesor Berso Chasqui, los saltos a profundidad, deben suspenderse si el atleta presenta deficiencias o dificultades técnicas o de lesión.
En la pliometría invertida se hace énfasis en el trabajo excéntrico. No se necesita un periodo de 48 horas para volver a aplicar un trabajo de este tipo. Los movimientos están directamente relacionados con el gesto técnico del deportista, ya sea saltador de altura, de longitud, con pértiga o de triple. La sobre fatiga del deportista se reduce al mínimo, no hay tanta fatiga a la hora de realizar los movimientos técnicos, y se solicita una alta elasticidad del plano muscular en el momento de la ejecución.
Es una lástima que no estuviéramos compartiendo pantalla para mostrar ejemplos precisamente con Caterine Ibargüen, donde se ve cómo disminuye la probabilidad de lesiones. Puede haber lesiones, pero se reducen hasta un 10% durante un macrociclo de entrenamiento, y el atleta se recupera muy rápido.
Otra de las cosas que queremos compartir con los entrenadores que hoy nos escuchan y observan la charla es que debemos planificar todo el proceso de entrenamiento. Traíamos un ejemplo práctico, que se puede tener diariamente en la práctica sobre cómo estructurar y determinar, en un mesociclo, microciclo o unidad de entrenamiento, la distribución de cargas para que siempre sean eficientes y efectivas.
Queríamos también mostrar en pantalla cómo un grupo de deportistas saltadoras de triple, como Olga Rypakova, Saladuha, Yulimar Rojas y LaFon, han distribuido los diferentes segmentos en el salto triple. Cuál ha sido su resultado en el hop, el step y el jump, y el resultado final en competencias internacionales como Juegos Olímpicos, campeonatos mundiales o Liga Diamante. Así, los entrenadores que tengan deportistas de salto triple puedan observar estas relaciones.
Se ve, por ejemplo, que unas son más de potencia y otras más elásticas, pero al final todas superan los 15 metros. Igual pasa con Christian Taylor, Pichardo, Will Claye, Jonathan Edwards, Jordán Díaz o Zango. La relación en el hop y el step varía: Jonathan Edwards, con el récord del mundo, tiene 7,02 m en el hop, mientras que Zango, que salta casi 18 m, tiene 5,74 m. Así podemos ver la diferencia y hacia dónde se encamina el trabajo.
Una recomendación evaluativa es utilizar la rúbrica del profesor Micovic, que permite ver cada detalle, identificar deficiencias y definir hacia dónde encaminar los objetivos del trabajo.
Por último, quería que los entrenadores pudieran observar algunos vídeos específicos de la pliometría invertida, pero que, aunque no podamos compartirlos, se lleven el mensaje de que el entrenamiento debe estar planificado desde el inicio, antes de entrar al campo. Debemos tener la planificación correcta para que el resultado no se pierda en las competencias fundamentales.
Es muy doloroso para nosotros, los entrenadores, cuando el deportista rinde en las competencias preparatorias y, en la fundamental, su rendimiento cae. Es doloroso para entrenadores, atletas y el grupo técnico-metodológico.
JLC: Los conceptos nuevos, este tema semántico de la pliometría y de la pliometría invertida, son innovaciones importantes. Creo que la sostenibilidad de los procesos es fundamental, y es algo que en Latinoamérica nos falta entender. También lo relacionado con la preparación de los saltadores de triple pasando por pruebas multilaterales. Creo que ya nos plasmó con mucho conocimiento en su presentación. Así que ahora vamos a ver el famoso video con el que queríamos abrir, y posteriormente vamos a las preguntas, doctor.
JLC: La gente, el ambiente maravilloso, el cuarto triple en lo estético, en lo deportivo, la fuerza, la dinámica y el ser humano siendo capaz de vencer sus límites. Volando, encontré apoyo y vuela a 15 m; o sea, está volando, está apoyado menos de un segundo y volando mucho más tiempo. Somos capaces de volar también. Y tiene que ver con la pasión y el amor que planteaba el profesor Duany al inicio.
Bien, profesor, creo que la gente está muy contenta porque siguen publicando en el chat. Así que estamos bien. La primera pregunta que le quiero hacer: cómo vamos, tenemos varias preguntas. Maestro Duany, desde su mirada experta, ¿cómo evalúa el nivel técnico y competitivo actual del salto largo a nivel mundial? ¿Estamos en una era dorada o hay aspectos del pasado que usted extraña?
UD: Yo pienso que ha decaído un poco el nivel técnico del salto de longitud a nivel mundial. Desafortunadamente, una de las figuras más relevantes del salto de longitud masculino, Juan Miguel López, tuvo un periodo en el que no pudo entrenar, por la razón que sea, y le quitó brillo al salto de longitud mundial, porque albergábamos la esperanza de que él fuera uno de los atletas que saltara por encima de 8,90 m. Pero, desafortunadamente, la vida le jugó una mala pasada con todo el proceso que venía realizando en Cuba.
Actualmente estamos contentos porque ya está comenzando de nuevo un periodo y lo vemos saltar por encima de 8,20. Pero hubo una época muy dorada, donde estuvieron Carl Lewis, Mike Powell, Larry Myricks, Iván Pedroso, atletas que saltaron por encima de 8,60 m. Fue una época maravillosa. Pensamos que, en estos momentos, aunque hay figuras que estamos esperando que despunten con mejores registros a nivel mundial, la materia prima está disponible para que haya un grupo de deportistas que salten por encima de 8,80. Todo es cuestión del trabajo que realicen sus entrenadores.
Un poco mejor veo el salto de longitud femenino, aunque Malaika Mihambo, que esperábamos que estuviera saltando por encima de 7,40, tuvo un periodo en que emigró a Estados Unidos para trabajar con otros entrenadores y cayó en un slump. Pero hay otras atletas que están saltando por encima de 7 m, y esperamos que la competencia en Tokio sea muy reñida. En el salto de longitud hay nuevas figuras; Colombia, por ejemplo, tiene una nueva atleta, y esperamos que pronto esté saltando por encima de 7 m.
JLC: Creo que queda muy claro lo que tenemos que estar a la expectativa de los próximos campeonatos del mundo que se nos vienen encima. Iría ahora con otra. Mire, habló de semántica y a mí me interesa mucho el tema. Creo que es valorable. Vamos a inventar algo, una nueva ciencia: la ciencia del éxito. Usted ha entrenado a campeones olímpicos. Más allá del talento natural, ¿cuáles son dos o tres pilares fundamentales, técnicos o mentales, en los que ha basado usted sistemáticamente su metodología para alcanzar los resultados que ha tenido?
UD: Bueno, primero tenemos que trabajar desde el punto de vista psicológico con los deportistas. Quiero poner un ejemplo de un atleta del área de velocidad. No es necesario el nombre, pero corría 100 m. Yo entendía que podía correr 9,90, un tiempo excelente, pero desde el punto de vista psicológico nunca logré prepararlo. Por tanto, corría 10,20 o 10,25.
En los entrenamientos, sin las competencias fundamentales y sin esos estímulos externos que la competencia ejerce sobre el deportista, tenía parámetros para correr por debajo de 10 s en cualquier competencia. Le tenía pronosticado que correría 9,90, 9,83 o 9,85, pero nunca bajó de 10 s. Con los años, al volver después de un periodo sin entrenar, me percaté de que psicológicamente nunca estuvo preparado para ese reto.
Quiero poner otro ejemplo, que tal vez la gente conoce más: durante el proceso de 4 o 5 años trabajando con Caterine, fue fundamental el trabajo psicológico. Una de las cosas que me dijo, que me confirmó que estaba preparada para grandes cambios y afrontar grandes competencias, fue el cambio psicológico que tuvo aquí en Puerto Rico, al recibir lo que le planteábamos dentro y fuera de los entrenamientos. Una vez aceptó esos cambios, el equipo de trabajo entendió que estaba lista para grandes retos. Entonces comenzamos a trabajar con la parte física y los elementos técnicos individuales en cada etapa, y eso nos permitió lograr los resultados mundiales.
Hay cosas desde el punto de vista psicológico que no están sobre la mesa de los psicólogos, tal vez no las trabajan, pero nosotros, los entrenadores, sí. Porque estamos 24/7 con los deportistas. Somos quienes estamos en el entrenamiento a las 5, 6 o 7 de la mañana. Estamos en el desayuno, en el almuerzo. Y hay características del deportista que tenemos que anotar, porque esos cambios a la hora de la competencia, cuando ya el atleta se encuentra en ese escenario, son decisivos. Debemos comenzar a trabajar con eso para que el deportista logre mejores resultados y un mejor rendimiento.
JLC: Creo que ahí hay un punto fundamental. Ya tendremos espacio para los psicólogos, hay varios conectados acá. Eso también demuestra quién es el líder de los procesos: el entrenador. La ciencia del deporte integra psicología, sociología, biomecánica, pero hay un jefe, y ese es el entrenador.
Debe prepararse no solo para manejar lo que usted ha planteado muy bien, sino para manejar todos los aspectos, ser capaz de mejorar los procesos, hacer sinergia, no perder energía por falta de coordinación. Creo que quedó muy claro. Usted habló de la sustentabilidad, no de resultados inmediatos.
En un mundo que a menudo exige resultados rápidos, ¿cómo se construye y se vende un proceso deportivo sustentable a largo plazo, que priorice la evolución constante del atleta sobre el éxito efímero?
UD: Hay algo fundamental hoy en día. Nosotros, los entrenadores o un grupo técnico-metodológico, no podemos realizar grandes cambios sin que haya grandes ayudas económicas del Estado. Y hablo del Estado de derecho, ese Estado que debe dar los recursos para poder desarrollar cualquier programa de entrenamiento. De hecho, podemos ver en cualquiera de las competencias a nivel mundial que los países que tienen mejor apoyo económico son los que mejores rendimientos logran. Hoy en día los deportistas ya no funcionan sin esos apoyos. Por ejemplo, para mí, Colombia en unos Juegos Olímpicos debería estar entre los primeros ocho del mundo, pero eso depende de la ayuda económica que el Estado pueda brindar a los programas deportivos.
Cuando los recursos son favorables para el deporte, el trabajo es mejor. Los entrenadores no podemos decir: “si no tenemos recursos, esperamos al próximo mes”. A veces sabemos que hay que trabajar, aunque no lleguen las ayudas. Los atletas y entrenadores tenemos que continuar con el proceso, aunque haya falencias. Desde el punto de vista económico es importante que el grupo técnico-metodológico tenga apoyo estatal para poder construir grandes deportistas. Incluso hay atletas que se retiran porque no reciben los apoyos necesarios para alcanzar resultados en competencias fundamentales.
JLC: Usted plantea claramente que el tema económico es determinante, y es lo que hemos expresado en el alto rendimiento: sin eso no se puede. En la base es más fácil construir escuelas, las necesidades son menores, las expectativas también, pero para competir con las grandes potencias, que no solo tienen más recursos sino más tecnología, menor distancia que recorrer y un historial de desarrollo, es muy difícil sin ese respaldo.
Usted plantea muy bien lo de Colombia, que para nosotros en Chile ha sido un ejemplo en velocidad y saltos. Uno ve el talento, ahora miraba los corredores de 100 m que tiene Colombia, una generación extraordinaria, y sin duda se requieren recursos para sustentar el proceso.
Vamos con la siguiente pregunta, que tiene que ver con la cosecha de nuevos talentos. ¿Qué características únicas, físicas, técnicas o mentales, busca identificar usted en un joven cuando llega a entrenar con usted y lo considera un talento?
UD: Cuando llega un deportista al área de salto, lo primero que miramos es el biotipo. Después observamos los niveles de fuerza o de rapidez, aunque la fuerza es directamente proporcional a la rapidez. Si el deportista tiene fuerza y podemos educarla para que se transmita en rapidez, sabemos que podemos guiarlo por un camino excelente para obtener buenos resultados y rendimiento.
Si tiene fuerza y un biotipo adecuado para un área del atletismo, en este caso en los saltos, lo trabajamos de manera que podamos construir un gran campeón en la categoría en que esté, ya sea menor, juvenil o mayores.
JLC: Lo llevo a un punto que usted tocó, que tiene que ver con la velocidad y la fuerza. Creo que puede ser interesante en lo específico. Lo llamamos la pregunta del equilibrio perfecto. Existe un debate sobre si es la velocidad en la carrera de aproximación o la potencia del despegue. ¿Cómo encontrar ese punto óptimo?
UD: Muchos entrenadores opinan que el salto depende de la carrera de aproximación o del despegue. Tengo una referencia de cuando estaba de conferencista en la IAAF, y es precisamente que a veces se distorsionan elementos buscando resultados.
Podemos entender que la correlación carrera–impulso–despegue es importante, pero el resultado en el salto depende del ángulo, de la velocidad inicial de vuelo, de la altura y del ángulo de vuelo. Depende de ángulos. Si no estamos convencidos de eso, olvidamos que la energía cinética debe convertirse en potencial. Para eso debemos conocer biomecánica y fisiología.
De lo contrario, se nos quedan los atletas en el camino. Vemos grandes resultados en categorías menores, pero luego caen en mayores. Por eso debemos ser estudiosos de todo lo relacionado con el entrenamiento deportivo. El entrenamiento no es inventar una rutina para mañana, debe ser planificado y estructurado.
JLC: Usted mencionó que trabajaba en la Universidad Metropolitana de Puerto Rico, que es un centro de apoyo fundamental para los deportistas en su formación académica y atlética. Este conversatorio ha tenido como punto central la universidad del deporte. En Latinoamérica muchas veces desechamos esa opción. Otro de los puntos importantes es la tecnología.
Tuvimos aquí al director técnico deportivo de la Federación Española en una exposición muy interesante, y vimos que tenían por lo menos diez softwares funcionando dentro del sistema: analizar saltos, proyectar carreras, prevenir lesiones. ¿Cómo ha integrado usted la tecnología, por ejemplo, análisis de vídeos de alta velocidad, datos biomecánicos u otras variables, tanto para refinar la técnica como para prevenir lesiones?
UD: Nos hemos apoyado principalmente en el análisis técnico-metodológico, en el análisis del movimiento del deportista. Siempre lo hacemos con video. Analizamos videos de otros atletas que realizan movimientos excelentes.
Por ejemplo, cuando tengo un deportista que usa el estilo colgado, debemos mostrarle un video de Robert Emmiyan, que es la perfección de ese estilo. Cuando hace el estilo caminando, le mostramos a Iván Pedroso, a Mike Powell, a Carl Lewis, según corresponda.
Nos apoyamos mucho en video y en celdas. La celda, dentro de la carrera de aproximación, muestra la rapidez en cada segmento de 10 m. Casi siempre lo ponemos cada 10 m para verificar que el deportista incrementa la rapidez hacia la tabla de rechazo y no hace un trabajo improgresivo.
Siempre utilizamos celdas si están disponibles o si estamos en un centro de entrenamiento que brinda esas facilidades. En algún momento, con la IAAF, tratamos de que no nos prohibieran un dispositivo llamado “eslave”, que permitía ver toda la curva de la carrera de aproximación y del gesto en el espacio. Nunca pudimos obtenerlo, pero siempre hemos querido contar con un dispositivo así, que muestre la curva tanto en la aproximación como en el vuelo.
JLC: Queda clarísimo: la tecnología al servicio de la técnica y de la progresión….. Si tuviera que dar una sola recomendación a la federación y clubes de atletismo de Latinoamérica para mejorar su desarrollo o el desempeño de la cantera de saltadores, ¿cuál sería?
UD: Lo primero es que hagan una selección de deportistas que tengan el biotipo. Quiero ampliar un poco eso, porque al atletismo nos han “robado”, y uso ese término para que se entienda bien. Tanto el voleibol como el baloncesto se llevan las grandes figuras que necesitamos para los saltos. Tal vez me disculpen quienes se sientan lastimados por el término, pero esas disciplinas se llevan precisamente ese biotipo.
Lo que deben hacer los organismos, tanto ligas como federaciones, es buscar los recursos necesarios para realizar procesos de concentración, de manera que haya un seguimiento durante todo un macrociclo con esos deportistas. Verán cómo inmediatamente los resultados, a largo y corto plazo, se reflejarán en los saltadores o velocistas, en cualquier programa que se realice. Todo es un problema de recursos para poder ayudar a los programas de entrenamiento.
JLC: Muchísimas gracias, profesor Duany. Ahora vamos a elegir algunas preguntas que están aquí en el chat y que me parecen interesantes. Vamos a escoger tres que sean representativas de la cantidad de gente que hoy está conectada, más de 200 justo ahora.
A ver, vamos a buscar aquí. Dice: “Permítanme felicitar al profesor Ubaldo Duany por su sublime disertación y a la vez preguntar: en salto de longitud, donde predomina la orientación horizontal del impulso, ¿cómo aseguraría que la pliometría invertida no verticaliza en exceso el vector de la fuerza y altera el penúltimo y último apoyo del despegue?”.
UD: Dentro de nuestro proceso de análisis e investigación sobre la pliometría invertida nos dimos cuenta de que, por ejemplo, uno de los estilos en Estados Unidos era bajar un poco el centro de masa en esos apoyos a los que se hace referencia. En Cuba, como escuela de salto, con uno de los entrenadores que tuvimos, el profesor Rolando Díez, uno de los mejores entrenadores de salto de longitud en Cuba, establecimos que bajar el centro de masa podía hacer que el deportista buscara una mayor altura, pero también generaba problemas de lesión en la rodilla en la parte final de la carrera.
De hecho, si mira los vídeos de Iván Pedroso, a pesar de su estatura, casi no baja el centro de gravedad al momento de despegar. La pliometría invertida y los controles que hacemos no provocan un exceso de elevación. Lo que hace la pliometría invertida es limitar la cantidad de lesiones en el proceso de entrenamiento. Y es el entrenador, junto con el atleta, quienes corrigen el ángulo. Para eso utilizamos, como hemos mencionado, la rúbrica, que indica qué elementos trabajar en cada segmento para corregir durante el proceso.
JLC: Una nueva pregunta: ¿cuáles son las fortalezas que tienen los saltadores latinoamericanos en comparación con los europeos u otros, y también sus debilidades?
UD: La fortaleza que tenemos en Latinoamérica es que somos rápidos, potentes, dinámicos. En algunos estudios en Alemania en los años 80, para encontrar mejores deportistas y saltadores, hicieron biopsias a una muestra grande de atletas para identificar fibras rápidas tipo P. Los europeos, como población, son más lentos que los latinoamericanos. Aquí en cualquier lugar se encuentra una persona rápida, y como dije antes, la fuerza es directamente proporcional a la rapidez: si son rápidos es porque tienen fuerza.
La debilidad que tenemos es técnica y de planificación. Por ejemplo, en Cuba tuvimos un pertiguista de apellido Manzano, que yo creo que hizo una preparación como ningún otro en el mundo, pero tenía 5.40. En comparación, Duplantis hace la mitad del trabajo y tiene 6.29. Esa es la diferencia.
JLC: Muchas gracias. Queda una última pregunta, pero me da gusto cuando usted dice: “nosotros los atletas”, porque usted sí saltó, y quien es atleta lo es toda la vida, luego cambia de posición en este maravilloso mundo que es el atletismo. Una última pregunta de Michel Gutiérrez: saludos, ¿cuánto tiempo antes de la competencia fundamental deja de hacer pliometría? En los cursos de World Athletics recomiendan 10 días. En su experiencia, ¿cómo sería?
UD: Ojo, la pliometría invertida se puede realizar hasta la última semana antes de la competencia, no tiene ninguna dificultad emplearla. Pero los saltos pliométricos tradicionales deben retirarse mínimo 7 días antes de las competencias para no tener problemas con el rendimiento. Los entrenadores debemos ser conscientes del fosfágeno al trabajar de manera intensiva y evitar que el deportista llegue sin recuperarse a la competencia.
JLC: Haré un pequeño resumen y luego daré paso al ingeniero Ramiro Varela para que cierre esta presentación extraordinaria con comentarios. Para que le digo, ahí están sus discípulos, mucha gente que usted formó y donde dejó huella con sus atletas. Yo creo que muy redondo, muy espectacular lo que usted ha planteado con sencillez, como todos los grandes. Habla de otras personas, de Versochansky, de Micovic. Siempre uno mira de repente entrenadores exitosos que solo se nombran ellos, pero usted nombró al menos siete u ocho personas.
El que no investiga no puede generar esas tablas ni sostener estudios, y ustedes señalan un método. Yo creo que cumple bien, basado en Versochansky, lo bueno y lo malo que hay de esto y de la iniciación temprana de los Eides. También tuvimos la suerte de pasar por Cuba, estar cerca, estudiando un poco, aprendiendo.
Pero yo creo que, los mire usted, los estudios que tenían eran un saco de preocupaciones, estilos y nuevas formas. Ustedes fueron creando estilos y nuevas formas, más allá de la semántica. Yo creo que es más profundo que solo la semántica. Así que, por lo menos para mí, ha sido un honor poder conversar con usted, entrevistarlo. Muchas gracias doctor Ubaldo Duany, un honor. Ramiro, adelante.
UD: Carter, muchas gracias.
JLC: Gracias.
RV: Gracias, feliz de haber impulsado todo un proceso que hizo Ubaldo Duany, el mejor entrenador de Latinoamérica en una época brillante para el atletismo de nuestro continente. Nosotros apoyamos fuertemente todo ese proceso cubano que alcanzó a tener un volumen superior a 20 entrenadores en Colombia y que se exportó a Ecuador, Venezuela, Perú, otros países y también a Centroamérica. Fue una gran universidad exportadora de grandes entrenadores.
A Ubaldo simplemente decirle, maestro, muchas gracias por seguir siempre enseñando y amando este deporte para bien de todos sus seguidores que hoy lo aplauden y lo aplaudimos. Muchas gracias Ubaldo.
UD: Gracias a usted ingeniero, gracias siempre por la ayuda que le brinda al deporte.



