Nicolás Andrés Acosta. Especialista en fisioterapia del deporte IU END. Integrante del cuerpo biomédico a Paris 2021 con medallas olímpicas.

RV: Un fisioterapeuta de carácter olímpico que ha estado en varias olimpiadas trabajando con la selección Colombia, y es muy importante que le demos fortalecimiento al área de la fisioterapia, a los equipos multidisciplinarios que hacen un trabajo muy importante con el psicólogo, con el psiquiatra deportivo, que en Latinoamérica todavía no queremos integrar en ese modelo de la neurociencia.

NA: Un gusto estar con usted ingeniero Ramiro, con el profesor Juan Luis Carter y, obviamente, con una eminencia como el profesor Ubaldo Duany en todo el tema de rendimiento en atletismo. Muy buenas noches para todos.

Creo que el conocimiento no es estático, el conocimiento es dinámico, como nos lo acaba de mostrar Ubaldo, y creo que compartir siempre será una grata experiencia. Con la ayuda de Dios he podido disfrutar experiencias a nivel olímpico y pienso que compartirlo es muy importante con toda la comunidad deportiva. No sé si empezamos y comparto pantalla.

JLC: Desde CEPALAC, de todos los que integramos este nuevo proyecto, una forma, un paradigma nuevo de encontrarnos y de generar desde nuestra estructura. Escuchábamos al doctor Duany que ya estaba mirando cómo saltaban, haciendo benchmarking con los mejores saltadores. Usaba la tecnología.

 

Antes se definía, por ejemplo, que los lanzadores de martillo no lanzaban con técnica rusa o que había escuelas, la escuela francesa, las de vallas. Pero hoy vemos que el conocimiento se traspasó, y que un entrenador puede tener atletas con diferentes técnicas, diferentes escuelas y combinaciones. La innovación se hizo presente, y es porque gente joven como tú ha hecho su aporte desde la tecnología.

Esa inquietud permanente de buscar hace que estén llamados a ser un gran aporte. La especialidad que tú tienes hoy no puede faltar en ninguna delegación. En mi país fui presidente 10 años de mi federación, y la verdad, finalmente uno quería tener un equipo multipropósito, con psicólogo, con especialistas. Pero las personas de tu especialidad no eran más importantes, aunque sí tan necesarias.

Cada vez más, con los volúmenes de entrenamiento, ya en todas las planificaciones de los entrenadores y proyectos de alto rendimiento, no podía faltar el fisioterapeuta. Siempre estaba ahí. Después de cada entrenamiento, pensábamos que el trabajo fuerte debía hacerse dos días antes de la competencia, pero las cargas fueron tan altas que, para poder entrenar al otro día, se requería de nuevo.

Han sido muy importantes y es una alegría escuchar tu presentación. Igual que con el invitado anterior, expondrás, luego haremos algunas preguntas de acuerdo con tu presentación y después tomaremos dos o tres preguntas de nuestros invitados, que hoy ya son más de 200.

NA: Me especialicé en la Escuela Nacional del Deporte en fisioterapia del deporte.nGracias a esa especialización surgió la oportunidad de integrar el grupo que fue a Juegos Olímpicos. Quisiera iniciar contando un poco cómo es la dinámica de la fisioterapia en los Juegos Olímpicos.

Inicialmente contamos con un grupo de cuatro médicos, uno de ellos era la cabeza de todo el grupo. Biomédicos éramos ocho fisioterapeutas y un psicólogo para un total aproximado de 88 a 90 deportistas. Si lo comparamos con delegaciones mucho más grandes, podríamos pensar que el grupo que compartió estas rutas olímpicas con los deportistas era muy corto, pero gracias a Dios se cubrieron todas las necesidades que los atletas sintieron en su momento: tema preventivo, rehabilitación, acompañamiento en entrenamientos y competencias.

Estuve a cargo de los cuatro deportistas que clasificaron a Juegos Olímpicos en levantamiento de pesas, junto con el profesor Luis Arrieta y el médico Omar Caicedo, además del asistente técnico Juan Carvajal. Acompañamos a Marily Sánchez, Jasón López, Jenny Álvarez y Luis Javier Mosquera.

De igual manera, cuando se comparten los Juegos Olímpicos no se trabaja exclusivamente con esos deportistas. También tuve la oportunidad de acompañar a María Camila Osorio en tenis y a María Carolina Velázquez en triatlón. Fue una experiencia muy gratificante.

La dinámica era la siguiente: llegamos a la villa olímpica, donde la delegación colombiana ocupaba entre siete y ocho pisos. En el segundo piso teníamos nuestra base biomédica. Ahí estaba todo el grupo biomédico atento a las atenciones que requerían los deportistas.

Normalmente había una planificación previa desde la cabeza médica, el doctor Juan Diego Párraga. Cada noche establecíamos quién estaría en la mañana atendiendo en la base y quiénes realizarían acompañamientos a entrenamientos y competencias. Obviamente la dinámica de unos Juegos Olímpicos depende de muchos factores y constantemente había cambios en la atención.

También contábamos en la villa con espacios de recuperación: sauna, jacuzzi, crioterapia. La delegación colombiana desplazó equipos biomédicos como tecarterapia, botas de compresión, Game Ready, equipos de electroterapia, TENS, ultrasonido, entre otros. Un despliegue muy grande para brindar toda la atención a los deportistas.

La villa ofrece muchos servicios, pero si comparamos con lo que llevan potencias como Estados Unidos, China, Países Bajos o Australia, literalmente ellos despliegan su país dentro de la villa. Llevan nutricionistas, chefs, equipos de entrenamiento, gimnasios, bicicletas para desplazarse. Es como si trasladaran su país a ocupar un espacio en la villa olímpica.

Eso impresiona, pero también confirma lo que explicaba el profesor Ubaldo Duany: el recurso económico potencia a esos países para la obtención de medallas. Tienen más recursos y herramientas en comparación a Latinoamérica y el Caribe.

Pienso que nosotros, como fisioterapeutas e integrantes de un grupo biomédico, debemos tomar eso como ejemplo y crear relaciones que permitan desde nuestra profesión hacer crecer el rendimiento de los deportistas y también nuestra profesión dentro de nuestro espacio cultural y social.

Como introducción, considero que en la fisioterapia en Juegos Olímpicos se deben marcar cuatro conceptos primordiales:

Primero, alianza terapéutica, ese vínculo profesional, social y emocional entre fisioterapeuta y deportista. Es primordial para que el atleta cuente con el apoyo en los momentos que más lo necesita, como una lesión, que puede ser una situación muy tensa dentro de un grupo técnico. Ahí el fisioterapeuta, junto con el médico, se convierte en herramienta clave para una buena rehabilitación y readaptación a la competencia.

Segundo, monitoreo del atleta. Dentro de la planificación deportiva, el fisioterapeuta debe prevenir y apoyar procesos que ayuden al rendimiento, como lo explicaba el profesor Ubaldo con sus rúbricas de prevención y planificación del entrenamiento.

Tercero, calidad del movimiento. Es primordial en cualquier deporte, sea atletismo, pesas, fútbol, deportes de conjunto o triatlón. Desde nuestra profesión debemos evaluarla siempre.

Cuarto, prácticas actualizadas en métodos de recuperación. Son sumamente importantes.

Estos cuatro conceptos son primordiales para un buen proceso desde la fisioterapia durante un ciclo olímpico.

Si comparamos el rol del fisioterapeuta hace diez años, por ejemplo, en Londres 2012, la principal herramienta era el masaje, las técnicas terapéuticas de tejido blando. Hoy en día la tendencia es la prescripción del ejercicio, ser más expertos en el movimiento.

No se descarta el masaje como herramienta terapéutica, pero ya no es la primordial. Nosotros debemos darle herramientas de gestión al deportista más que herramientas analgésicas. Las herramientas de gestión le permiten desarrollarse mejor durante su entrenamiento y competencia.

Finalmente, yo como fisioterapeuta soy experto en el movimiento, y trabajo junto con el cuerpo técnico gestos biomecánicos, gestos motrices, gestoformas repetitivas del propio deporte. Finalmente encontramos que la causa más común de lesiones es el sobreuso. La sobrecarga o esos cambios abruptos en la carga del entrenamiento se consideran hoy uno de los parámetros primordiales para la aparición de lesiones.

Ese rol que ocupábamos diez años atrás, en donde nuestra arma primordial era el masaje, hoy ha trascendido. Ya no se trata solamente del masaje, ahora brindamos herramientas más productivas y eficientes al deportista.

En primer punto hablo de la alianza terapéutica. La alianza terapéutica es un círculo que nos permite encontrar que el vínculo entre fisioterapeuta y deportista de alto rendimiento cumple varios roles: confianza, vínculo profesional, vínculo social, comunicación, tiempo, factores como la presión y la adversidad, y factores externos como el contexto. Esto lo tomo de un artículo que exploró la alianza terapéutica, es decir, el vínculo que existe entre el fisioterapeuta y los deportistas de élite.

Allí se analizan las interacciones y variables dentro de esa alianza, pero lo más relevante, y lo que quiero expresar, es lo siguiente: en el artículo se recogen frases literales de fisioterapeutas y deportistas que muestran cómo esta alianza influye en los momentos más difíciles del atleta y en el acompañamiento en competencia.

Leo algunas de ellas: “La fisioterapeuta estuvo conmigo en los Juegos Olímpicos y me gustó mucho que estuviera en la grada. Simplemente saber que ella estaba allí…”. Esto refleja que durante todo un ciclo olímpico es fundamental que un fisioterapeuta acompañe de forma continua. Eso garantiza que el vínculo profesional se sostenga en el tiempo. No es una garantía del 100% de lograr una medalla, porque intervienen muchas variables, pero sí permite que los procesos sostenidos den grandes resultados.

Otra frase dice: “Lo que acordé con mis atletas de élite es que, si es grave, pueden llamarme las 24 horas, pero por cualquier detalle saben dónde encontrar mi habitación o pueden escribirme. Entonces calculo esa gravedad”. Esto lo expresa un fisioterapeuta, y refleja la exigencia del alto rendimiento. Así como lo decía el profesor Ubaldo, el acompañamiento debe ser 24/7 y el fisioterapeuta también debe asumirlo.

También hay expresiones de deportistas: “Cuando recibes un plan de tratamiento a tu medida, sabes que alguien ha invertido tiempo y energía. Eso genera confianza”. En cambio, “si recibiera un plan de tratamiento convencional, sacado de Internet o hecho con prisas, no me motivaría”. Esto demuestra que el trabajo individualizado es valorado por el deportista. Ellos notan cuando el fisioterapeuta, el entrenador, el médico, el psicólogo o el nutricionista están realizando un buen trabajo.

La última frase que leo dice: “Cuando notas que alguien, el fisioterapeuta, está dispuesto a pasar el fuego por ti, eso crea un respeto mutuo y de mi parte aún más voluntad para hacer todo lo que ellos me digan que haga”.

Finalmente, esa alianza terapéutica, ese vínculo, es primordial para que el fisioterapeuta tenga la plena confianza de que el deportista está en las mejores condiciones para competir.

Monitoreo del atleta, segundo punto primordial. Hoy en día los principales elementos no se reducen solo a implementar estrategias preventivas para reducir el riesgo de lesión. Hablamos de cuatro conceptos primordiales: control de la carga, que no solamente puede estar a cargo del entrenador, aunque él sea la cabeza; tampoco únicamente del preparador físico, aunque sea su responsabilidad principal. También el fisioterapeuta puede tener un control de la carga a partir de herramientas básicas que ya veremos.

El primer punto dentro de la reducción del riesgo lesional es el control de carga. Segundo, la comunicación interna, esa comunicación entre el grupo biomédico. Cómo transferimos esa información de manera que sea digerible, que sea entendible para el cuerpo técnico, alineación de procesos. Si pasa algo con el deportista, el primero que debe saberlo es el técnico y también el médico.

Prácticas actualizadas. Este es un punto primordial, porque el hecho de investigar, actualizarse y capacitarse, como sucede en los Juegos Olímpicos, es fundamental. Allí encontramos capacitaciones constantes todos los días con grandes médicos, fisioterapeutas y entrenadores, donde se exponen temas actualizados sobre la salud del deportista.

Todo el proceso que realizamos dentro del monitoreo está enfocado a la prevención de lesiones, aunque más que prevención buscamos reducir o minimizar el porcentaje de aparición. En el alto rendimiento siempre habrá lesiones, entonces el término prevención absoluta no existe. Lo que buscamos es minimizar la frecuencia y el impacto de esas lesiones.

Todos estamos a cargo de eso. Como vimos en conferencias anteriores y lo enfatizó hoy el profesor Ubaldo, el entrenador busca prevenir lesiones, el psicólogo también desde su ámbito mental, el médico con intervenciones invasivas y no invasivas, y el fisioterapeuta, como especialista en el movimiento, busca lo mismo.

Hay artículos que muestran cómo diferentes países han creado modelos para conocer factores de riesgo y aplicarlos en la prevención de lesiones. No solo en deportes de conjunto, también en deportes de fondo, semifondo, velocidad, pista y campo.

En la esquina izquierda, uno de los artículos más relevantes sobre carga de entrenamiento es de Tim Gabbett, donde plantea que los atletas deberían entrenar de manera más inteligente y más dura. Este es un tema que queda como reflexión.

Existen también estudios de predicción de aparición de lesiones con muestras muy grandes, entre 29 000 y 30 000 atletas en más de 24 o 25 eventos internacionales. Hoy contamos con bibliografía suficiente para minimizar el riesgo de lesión.

Podemos aplicar protocolos enfocados en fuerza, flexibilidad, propiocepción, control neuromuscular, estabilización lumbopélvica, movilidad articular y fuerza, con parámetros claros que reduzcan el riesgo. Aun así, dentro del alto rendimiento las lesiones siempre estarán presentes, pueden aparecer en el momento más imprevisto. Aunque haya control de cargas, factores intrínsecos o extrínsecos pueden generar la lesión.

Nuestra tarea no es prevenir de forma absoluta, sino minimizar el porcentaje y la aparición de la lesión, que son dos términos diferentes pero complementarios.

Aplicamos procesos de monitoreo posteriores al entrenamiento que nos dan una percepción y visión del estado del deportista. Hoy en día surgen factores como el índice de Foster, que relaciona la percepción del esfuerzo y el tiempo de la sesión para generar unidades de carga.

Este índice, reflejado en estudios, permite monitorear entrenamientos, sesiones preventivas y de rehabilitación. Es una herramienta simple, válida, económica y precisa. No requiere grandes recursos, se puede aplicar con una simple hoja de cálculo en Excel y realizar el monitoreo del atleta.

El índice de Foster tiene siete pasos básicos que pueden revisarse más adelante. Otras herramientas útiles son la escala Wellness.

El monitoreo del atleta está directamente relacionado con la prevención de lesiones. En un estudio se evidenció que el 40% de las lesiones se relacionaron con incrementos bruscos en la carga de entrenamiento superiores al 10% en comparación con la semana anterior, justo antes de la aparición de la lesión.

Calidad del movimiento. El test de Lunge es una herramienta que nos permite evaluar la funcionalidad del tobillo, y podemos relacionarlo con patrones como la sentadilla, la carrera, el salto o la marcha. Hay estudios que asocian la movilidad del tobillo con la mecánica de la sentadilla, del salto y de la frenada.

Otras herramientas como el Overhead Squat, el Single Leg Squat, el Thomas Test y el Y Balance Test también son útiles. Son accesibles y, en comparación con equipos de alto costo, ofrecen información primordial para evaluar la calidad del movimiento del deportista.

En cuanto a métodos de recuperación, es importante tener un sentido crítico. Hoy en día la evidencia indica que está tomando más fuerza la recuperación en agua caliente o temperaturas más altas en relación con el frío. Esto porque se ha encontrado que el calor se enfoca más en la regeneración muscular, permitiendo que el cuerpo se recupere mejor, mientras que el frío históricamente se ha usado para controlar el edema y como analgésico.

La conclusión es individualizar el uso del frío y del calor según la fase de la lesión, los síntomas y el objetivo de la recuperación. No siempre será frío, no siempre será calor. Se debe considerar un uso más sistemático del calor en fases subagudas, sobre todo si se combina con ejercicio y carga controlada.

Recordemos que el entrenamiento deportivo, la fisioterapia deportiva y el entorno del alto rendimiento no solo se basan en la biología, también en la experiencia, la planificación y el contexto deportivo.

Conclusiones prácticas. Aquí podemos encontrar un resumen de toda la presentación. Muchas gracias a todos, especialmente a la Escuela Nacional del Deporte, a CEPALAC, al ingeniero, al profesor, y a todos los deportistas, entrenadores, preparadores físicos, psicólogos, nutricionistas, administrativos y dirigentes, a toda la comunidad deportiva. Muchas gracias por la invitación.

JLC: Creo que fue una presentación extraordinaria. Nos queda como un material muy importante en la edición de un texto que estamos preparando. De verdad que ha sido muy valioso. Hay varias preguntas que quisiéramos hacerte, pero hemos sido rigurosos con el tiempo. Queda en el aire la pregunta sobre el enfoque preventivo o reactivo, pero seguro habrá más oportunidades de conversarlo. Muchísimas gracias. Estoy seguro de que llegarás muy lejos con tu conocimiento y la fuerza de la juventud.

RV: Muchas gracias al profesor Acosta, una brillante exposición, gracias Profesor Carter, gracias a la Escuela Nacional del Deporte y  a la Universidad de Los Lagos de Chile.

Presentacion Fisioterapia en los Juegos Olimpicos.

 

Redacción