Formamos parte de un Universo del que solo conocemos un 4% y las teorías de astrónomos y astrofísicos sobre sus dimensiones y el desconocido y casi infinito número de galaxias y sus estrellas. Pero en el Universo no hay nada eterno y las estrellas como todos los seres nacen, viven y mueren.
La Tierra era considerada el centro del sistema solar hasta que Galileo Galilei (1564-1642), considerado uno de los científicos más influyentes de la historia, conocido como el “padre de la astronomía moderna” y figura clave en la revolución científica, transformó el concepto y hoy se sabe que nuestro Sol y sus planetas forman parte de la galaxia conocida como la Vía Láctea, que hay muchas y muchas galaxias y se afirma con certeza que el Universo está en expansión.
Como todo en el Universo es finito, cuando nuestro Sol termine de quemar su hidrógeno y le quede solo helio, se convertirá en una enana blanca, reducirá su tamaño y se apagará lentamente hasta convertirse en una enana negra. Antes, nuestro planeta Tierra, que hoy poco cuidamos, se habrá evaporado y ello puede ocurrir en unos 4000 millones de años. Pero antes, nadie se acordará de nosotros, los terrícolas y nadie podrá verificar que las afirmaciones actuales de astrónomos y astrofísicos eran acertadas. Hoy desconocemos el 96% de lo que hay en el universo y no somos conscientes de que la Tierra recibe cada día unas 70 toneladas de polvo interestelar.
El universo está formado por tres elementos: la materia ordinaria o sea nosotros, la materia oscura que envuelve la galaxia y que suponen es el 25% del universo y la energía oscura que suponen es el 70% restante.
En un cerro de la Cordillera de los Andes sobre el desierto de Atacama (Chile), lugar no contaminado por la luz de las ciudades, se adelanta el proyecto ALMA, la construcción de un gran telescopio con un espejo de 25 metros de diámetro, considerado como el mayor proyecto astronómico del mundo.
Estos comentarios me recuerdan que cuando no existía el sistema global de localización (GPS) en la Universidad estudiábamos astronomía para aprender a ubicar puntos en la Tierra y un día con el más que modesto telescopio, un compañero con gran emoción afirmó que estaba viendo los cráteres de la Luna, pero lo que miraba era un bombillo del Edificio de la Gobernación del Cauca.
Definitivamente, es más, pero mucho más, lo que ignoramos y bien poco, pero bien poco, lo que sabemos, pese a considerarnos como el homo sapiens.
