La comuna 22, con un barrio y un sinnúmero de urbanizaciones al sur de la ciudad, es la más reciente comuna de la ciudad de Cali, cubriendo el 8,8% del área total del municipio con área aproximada de 1060 hectáreas, creada mediante acuerdo 0134 de agosto 2004. 

De lotes de 5000 m2 se pasó la subdivisión a 3.000 ms, la presión en vivienda  llevó a 1.500 ms y finalmente con el POT del año 2000 a 450 m2 en conjunto residencial, todo reglamentados por falta de servicios públicos finalizando el siglo pasado, hoy en esa misma área se construyen desarrollos inmobiliarios superiores a 150 unidades residenciales multifamiliares con espacios habitables inferiores a 50 m2. A lo anterior se vislumbra la construcción de edificios mayores a 30 pisos e infinidad de instituciones educativas y de salud.  

La generación de recursos fiscales es inconmensurable y ahí radica la solución para la inversión. 

En el diario afán de solucionar el caos vehicular, la Secretaría de Movilidad hace ensayos para buscar aliviar la caótica situación. La semana que culmina se puso a prueba un nuevo laboratorio de movilidad intentando utilizar más eficientemente la infraestructura vial. 

Nuevamente debo insistir hasta el cansancio que la solución está lejos de los esfuerzos de la Secretaría de Movilidad.  

La infraestructura vial no ha sido rediseñada. Las angostas vías no tienen capacidad para el monumental flujo automotor, ni eficiente prestación del sistema de transporte masivo, resultante en caótica situación de movilidad. Las soluciones viales de pasos a desnivel o hundimientos en la Calles 11, 13 y 16, con Carrera Cien, aún esperan su ejecución, con lo cual aliviarían la entrada y salida, especialmente en horas pico. La ampliación de la Avenida Cañasgordas, a cargo del departamento, solucionara en parte el flujo vehicular. La continuación del tercer carril de la Autopista Cali-Jamundí y finalización de la Avenida Ciudad de Cali aportaran en mejorar la movilidad. 

La solución debe ser la planificación ordenada con visión de largo plazo, no solamente del área actual, sino proyectar la futura densidad. Debe preverse el impacto de las zonas de expansión hacia Jamundí, la población flotante de los municipios dormitorios vecinos, la ejecución del proyecto del AMSO (Área Metropolitana del Sur Occidente) y la integración de sistemas de transporte de pasajeros incluyendo el tren de cercanías. Complementariamente proyectar la utilización del corredor férreo para transporte de mercancías desde y hacia la ciudad capital.

 La alcaldía de Alejandro Eder tiene la posibilidad de acometer algunas obras indispensables, empleando parte de los recursos del endeudamiento aprobado por $ 3,5 billones, aportando solución histórica que la ciudad clama desde hace 20 años desde que se incorporó a la zona urbana ese 8% del territorio municipal. 

A lo anterior es indispensable planificar el dinámico desarrollo con oferta de servicios públicos domiciliarios, de los cuales me ocuparé en detallar próximamente

Guillermo E. Ulloa Tenorio

Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.