El caso de Yhormar Hurtado sumó un nuevo capítulo en los tribunales. El Juzgado 804 Transitorio de Familia de Bogotá declaró improcedente la acción de tutela presentada por el jugador de América de Cali, quien buscaba controvertir la decisión que actualmente le impide competir en partidos oficiales.
La determinación judicial no resolvió el fondo de la controversia deportiva. El despacho consideró que Hurtado dispone de otros mecanismos para discutir la medida adoptada dentro del fútbol colombiano y señaló que no se acreditó un perjuicio irremediable que justificara la intervención inmediata mediante una tutela.
El conflicto se originó a partir de la situación reglamentaria del futbolista durante 2026. Hurtado pasó por Deportes Tolima, Always Ready y América de Cali, escenario que generó cuestionamientos sobre su participación con el conjunto escarlata debido a las restricciones existentes para disputar partidos oficiales cuando un jugador ha estado inscrito en tres clubes durante una misma temporada.
A partir de esta situación, varios equipos cuestionaron la participación del lateral con América y plantearon posibles casos de alineación indebida en la Liga BetPlay. En un primer momento, los resultados obtenidos por el cuadro americano se mantuvieron. Posteriormente, la Comisión Disciplinaria determinó que Hurtado no podía competir oficialmente durante el resto de la temporada.
La tutela no define si la sanción deportiva es correcta
La decisión del juzgado tiene un alcance específico. Al declarar improcedente la tutela, el juez no determinó que la interpretación de Dimayor fuera correcta ni confirmó de fondo la sanción deportiva.
Lo que estableció fue que la tutela no constituye el mecanismo adecuado para resolver esta controversia y que existen otras vías jurídicas y deportivas disponibles para discutir la decisión.
Hurtado había presentado la acción con el respaldo de Acolfutpro, argumentando una posible afectación de derechos relacionados con el trabajo, el debido proceso, la defensa, la contradicción y el ejercicio de su profesión.
El jugador sigue contratado por América
Uno de los aspectos más importantes del caso es que la decisión deportiva no terminó ni suspendió el contrato laboral de Hurtado con América de Cali.
De acuerdo con lo expuesto dentro del proceso, el futbolista continúa vinculado contractualmente con la institución, puede entrenarse y mantiene las obligaciones propias de su relación laboral con el club. Sin embargo, la medida de inelegibilidad le impide participar en partidos oficiales mientras permanezca vigente.
Esta diferencia resulta fundamental: Hurtado sigue siendo jugador de América, pero no está habilitado para competir oficialmente.
El caso tampoco queda completamente cerrado con la decisión del juzgado. La discusión sobre la interpretación del reglamento continúa por otras vías. Incluso, Internacional de Bogotá, uno de los clubes que cuestionó la participación del futbolista, llevó la controversia ante instancias deportivas internacionales en busca de una revisión.
Por ahora, América de Cali conserva a Hurtado dentro de su plantilla y su vínculo laboral permanece vigente, pero el jugador continúa apartado de los partidos oficiales. El nuevo fallo judicial deja abierta la disputa en los escenarios deportivos y jurídicos correspondientes.

