La ciudad de Cali y el Gobierno Nacional de Colombia enfrentan una crisis fiscal critica que se refleja en 2 decisiones recientes que evidencian la inviabilidad financiera y la tensión en las finanzas públicas a nivel territorial y nacional, por el crédito en ejecución de los $3.5 billones, él más alto de Cali y la nación en este 2025, podría llegar a un déficit fiscal del 7.5% del PIB , el más alto en la historia, un monto cercano a 70 billones de pesos colombianos
Endeudamiento de Cali: una ciudad en quiebra fiscal. El Concejo de Cali aprobó un endeudamiento por 3.5 billones de pesos solicitado por el alcalde Alejandro Eder para financiar 35 obras, esta decisión se da cuando se había anunciado que el distrito estaba en quiebra fiscal declarada desde años atrás, dado que la ciudad no ha podido cumplir sus obligaciones presupuestales asumidas por acuerdos distritales desde 2010, acumulando una deuda total superior a 3.3 billones de pesos que incluye capital, intereses y pasivos contingentes por obras de valorizacion no ejecutadas. La deuda supera la capacidad real de pago de Cali, generando un marco fiscal inviable que pone en riesgo la sostenibilidad financiera de la ciudad. La administración de Cali, no entiende que esta situación obliga a replantear el presupuesto y la estrategia financiera, pues la ciudad queda en el riesgo de ser intervenida fiscalmente por Minhacienda,
Paralelamente, a nivel nacional, el Consejo Superior de Política Fiscal (CONFIS) aprobó ésta semana, la activación de la cláusula de escape para suspender la regla fiscal por tres años. Esta regla limita el déficit fiscal y la capacidad de endeudamiento del país para mantener la estabilidad financiera. La suspensión ha generado un gran debate porque no se ha presentado un hecho extraordinario que justifique esta medida, que permite al Gobierno Nacional mayor libertad para gastar y endeudarse en un año electoral.
Según estimaciones de expertos y entidades como Fedesarrollo y el Banco de Bogotá, el déficit fiscal podría alcanzar alrededor del 7,5% del PIB en 2025, siendo uno de los más altos en más de un siglo, solo superado por el registrado durante la pandemia de 2020. En términos monetarios, esto implica que el déficit fiscal podría situarse en un monto cercano a 70 billones de pesos colombianos
Empresarios, gremios y políticos han anunciado demandas, argumentando que el Gobierno se extralimita y que la medida vulnera la legalidad del gasto público, comprometiendo la estabilidad fiscal y elevando el riesgo de rebajas en la calificación crediticia del país, lo que encarecería el crédito para ciudadanos y empresas. La recomendación general es reducir el gasto ineficiente en lugar de aumentar el endeudamiento, pues la medida puede generar un desequilibrio fiscal insostenible que requerirá reformas tributarias profundas para corregirlo.
Similitudes y paralelismos en la crisis fiscal
Inviabilidad fiscal: Tanto Cali como el Gobierno Nacional enfrentan marcos fiscales inviables, encima de unos compromisos sociales y de infraestructura incumplidos. Cali con una deuda local impagable y un presupuesto que no cubre sus obligaciones; el Gobierno Nacional con un déficit creciente que supera los límites establecidos por la regla fiscal.
Endeudamiento creciente: En ambos casos, la solución ha sido aumentar el endeudamiento: Cali con un empréstito de 3.5 billones para financiar obras y el Gobierno nacional con la suspensión de la regla fiscal para ampliar su capacidad de gasto y déficit.
Riesgos financieros: El aumento de la deuda en Cali y la flexibilización fiscal nacional elevan el riesgo de deterioro en la calificación crediticia, encarecimiento del crédito y pérdida de confianza de los mercados.
Debate sobre legalidad y sostenibilidad: En ambos niveles se cuestiona la legalidad y la sostenibilidad de las decisiones. En Cali, concejales y expertos advierten sobre la inviabilidad del marco fiscal y la falta de transparencia; a nivel nacional, sectores económicos y políticos denuncian la extralimitación del Gobierno y la falta de justificación para suspender la regla fiscal.
La crisis fiscal de Cali y la suspensión de la regla fiscal nacional por el CONFIS son dos caras de una misma moneda: la inviabilidad financiera que enfrentan tanto el territorio local como el país. Ambas decisiones reflejan un endeudamiento creciente y un marco fiscal insostenible que pone en riesgo la estabilidad económica y social. La solución no pasa por aumentar el gasto y la deuda sin control, sino por implementar reformas que mejoren la eficiencia del gasto, la transparencia y la sostenibilidad fiscal a mediano y largo plazo. Sin estos ajustes, tanto Cali como Colombia enfrentan un futuro financiero incierto y vulnerable.
Adicionalmente, la crisis fiscal se da en un contexto político complicado, con elecciones nacionales y demandas sociales, lo que añade presión para aumentar el gasto público a pesar de las limitaciones financieras.