Esta semana se sanciona el Plan de Desarrollo de Cali 2024-2027 y los caleños nuevamente debemos identificar, que nuestra ciudad es muy pobre, tercermundista, no tiene competitividad y seguimos conformados con lo mismo. El periodismo no cumple su papel y  lo peor es que todos los grandes proyectos que ejecutamos directa o indirectamente en la ciudad de Cali han sido y son inviables:

  1. El MÍO, ni los operadores, ni Metrocali, ni el gobierno distrital, saben la solución, solo comprar 700 buses eléctricos e ir poco a poco solucionando el problema. El cáncer sigue allí, deuda con los operadores 1.3 billones de pesos y no hay una reestructuración técnica que saque el MÍO adelante.
  1. 21 Megaobras sin ninguna posibilidad de cumplirle a los caleños en estos cuatro años, a pesar de que llevamos quince años desde que fueron decretadas y catorce cobradas.
  1. Termoemcali, se perdieron mil millones de dólares de Emcali, cifra que salió de la Tesorería de Emcali y nadie ha dado razón de la planta.
  1. Mi Comunidad es Escuela” programa de la administración Armitage, que quedo a la deriva en la administración Ospina y tenemos la gran mayoría de la infraestructura educativa sin solucionar.

Ese es el estatus quo de la ciudad y no hay solución en el mediano plazo para Cali, porque en el Plan de Desarrollo de la ciudad no se identifica:

  1. Que haya una calidad educativa para los pobres.
  1. Que se resuelva ese problema de un desempleo de dos dígitos y una informalidad superior al 50% laboral.

No hay plata para resolver el plan hueco, ni la rehabilitación de la malla vial, ni para cumplir con las Megaobras, ni para tener el MIO eficiente.

Por ello, es importante que el periodismo cumpla su función primordial de informar, que no sea silencioso, ni acomodado, o convenientemente prudente, cuando el futuro de Cali está en juego.

Los periodistas tienen en gran parte defender la ciudad, se observó en el estallido social como la autoridad y el orden fueron desatendidos e imperó el caos y en casi dos meses.

Seguiremos ejerciendo en Caliescribe la labor de ser misioneros en búsqueda de la verdad, no es romántico, debemos hablar y no dejar que nos desviemos del camino. El periodismo debe tener, y los medios, los periodistas, posiciones claras, porque un periodismo tibio es cómplice; no hay derecho que el manto de la inexistencia de la objetividad sea la norma mayor en esta ciudad. El gran reto local es ayudar a sacar esta ciudad adelante. Cali no podrá ser Pacífica si no hay una buena calidad educativa, unos adecuados niveles de desempleo, informalidad laboral, pobreza y miseria. La labor que se debe ejercer en la ciudad es muy grande.

Editorial

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