Lo que por dos décadas hemos denunciado y en los estrados de control ciudadano, hoy es la confesión oficial, escrita y firmada por el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, en el  propio Ministerio de Transporte, a través de Zamir Alexander Alfonso Fagua, Coordinador del Grupo de la Unidad de movilidad urbana sostenible.

El Sistema Integrado de Transporte Masivo (MIO) de Santiago de Cali con 20 años de gestión deficiente, mala planeación, contratos desacertados, corrupción  y sobrecostos, que  han sepultado billones de pesos , un modelo fallido que desmontó el transporte tradicional sin ofrecer una alternativa funcional a la ciudad, ha sido, es y seguirá siendo un proyecto inviable económica, financiera y socialmente.

Sin cierre financiero: Ante solicitud nuestra en uso de la magia constitucional de petición, el documento oficial expone la mayor irresponsabilidad técnica e institucional en la historia de la ciudad: el MIO jamás ha tenido un cierre financiero, falla estructural   y remite la responsabilidad a Metrocali

A través de modificaciones sucesivas materializadas el 31 de diciembre de 2025 con el Otrosí No. 12 pretendieron ajustar en el papel un presupuesto de costos de $3.718.450.678.281 ($3.7 billones a precios constantes de 2024), fijando el aporte de la Nación en $1.338.814.879.934 ($1.3 billones a precios corrientes) y reprogramando desembolsos hasta el año 2029.

Las cifras contables demuestran el colapso.  Al corte del 30 de junio de 2026.

  • Inversión pública ejecutada: $2.521.950 millones ($2.5 billones, a precios constantes de 2019)
  • Ejecución acumulada: $2.310.504 millones ( $2.3 billones )
  • Saldo pendiente: Un remanente de $211.446 millones

Agotaron los recursos públicos y el sistema se mantiene en quiebra, requiriendo subsidios permanentes del presupuesto de los caleños, mientras la tarifa técnica asfixia las finanzas del distrito de Cali, para llegar a los $3.7 billones de costo.

Radiografía de las obras inconclusas. Sin plata y sin fechas. Prometieron un sistema eficiente y entregaron un proyecto incompleto. El informe del Ministerio ratifica el estancamiento en la infraestructura clave:

  • Corredores Troncales (95%): El Tramo 3 de la Troncal Oriental continúa pendiente de adjudicación al corte del reporte.
  • Terminales de Cabecera (80%): Cuatro de cinco están en servicio. La Terminal Sur afronta un limbo jurídico y físico con su contrato en proceso de liquidación, por demanda de la comunidad.
  • Terminales Intermedias (75%): La Terminal Centro sigue con el inicio de construcción pendiente, frenada en trámites administrativos.
  • Estaciones de Parada (93%): Faltan cinco estaciones por construir y habilitar.

El problema es evidente: con un saldo ejecutable de $211.446 millones, no hay recursos suficientes ni existen fechas reales de terminación. Se construyó de manera fragmentada, dejando obras inconclusas que deterioran el entorno urbano, todo por la corrupción y ausencia de planeación.

 Deslinde de responsabilidad de la nacion. Ante la falta de horizonte, el Ministerio de Transporte reacciona trasladando la carga al nivel local: la UMUS le notificó un traslado parcial a Metro Cali S.A. para que de existir presenten un plan oficial de recuperación o de cierre financiero integral distinto al alcance cofinanciado

Les exigen precisar contenido, costos, fuentes de financiación y estado de adopción. Es la admisión implícita de que la Nación considera al MIO un proyecto sin sostenibilidad. La Nación le pasa la responsabilidad al ente gestor y a la Alcaldía de Cali para que expliquen cómo financiarán el déficit acumulado-

La hora de las responsabilidades

El pronunciamiento firmado por Zamir Alexander Alfonso Fagua es el acta de defunción técnica del modelo actual, la misma que descubrimos en el concejo de Cali en el 2006, y que originó los Acuerdos 192 del 2006 y 224 del 2007, donde se ordenó hacer la re estructuración técnica y económica, y lograr cierre financiero, pero no lo hicieron.

Los alcaldes ,  las juntas  directivas de Metrocali y el Concejo de Cali, comprometieron dos décadas de desarrollo y el futuro fiscal de la ciudad en un esquema insostenible, con varios planes de salvamento 2015, 2016, 2017, 2018, 2019, 2020, 2023. Y no lo lograron, hoy cambian la ecuacion, de lo que era privado pasa a público, 340 buses por $340 mil millones, invertidos en un proyecto con “cáncer terminal”  y sin resolver estructuralmente.

Hoy no hay dinero para terminar las obras, no hay fechas de entrega del STM  y no hay un servicio digno para los usuarios. Como ciudadanos nos toca iniciar  la apertura de procesos de responsabilidad fiscal , disciplinaria y penal,  para los estructuradores y ejecutores de esta crisis institucional.

¡Santiago de Cali requiere soluciones reales y verdades completas!

Ramiro Varela Marmolejo