Ramiro Varela M – Nicolás Patiño C

La crisis vial de la Comuna 11 de Cali ya no puede presentarse únicamente como un problema de huecos o pavimentos deteriorados. Lo que existe es una profunda expresión de desigualdad social, abandono estatal e indiferencia política frente a los sectores populares de la ciudad. Durante años, las administraciones municipales han concentrado inversiones en corredores estratégicos, zonas de valorización y proyectos de alto impacto mediático, mientras miles de familias de barrios trabajadores sobreviven entre calles destruidas, inseguridad vial y un evidente deterioro urbano.

 

La realidad de la comuna 11, barrios en su mayoría de estrato 3 y 2,  evidencia alcaldes distantes de las necesidades cotidianas de la población más vulnerable. Las vías fracturadas, el pavimento inexistente o  colapsado, las grietas y hundimientos no son simples daños técnicos: representan el fracaso de una ciudad que recauda impuestos, anuncia megaproyectos y habla de modernización, pero abandona a estudiantes, adultos mayores, comerciantes y trabajadores que diariamente arriesgan su integridad para movilizarse.

Ver fotos, prueba el deterioro acumulado demuestra décadas de negligencia institucional. Los pavimentos agotaron su vida útil hace muchos años y nunca existió una política seria de mantenimiento preventivo. Las comunidades fueron olvidadas hasta llegar al colapso actual. Mientras tanto, los gobiernos locales reaccionan tarde, improvisan reparaciones temporales y administran la crisis con discursos, pero sin soluciones estructurales.

La Comuna 11, barrios ya muy antiguos en Cali,  enfrenta hoy una deuda histórica de infraestructura que refleja cómo la inequidad urbana también se expresa en el estado de las calles. Allí donde viven miles de caleños humildes, el abandono se volvió paisaje cotidiano. Recuperar estas vías no es solamente una obra pública: es una obligación social, ética y constitucional del Distrito para devolver dignidad, seguridad y condiciones mínimas de movilidad a barrios que durante demasiado tiempo han sido invisibles para el poder político.

Barrio Primavera

En el barrio Primavera el estado de las vías internas es malo. El recorrido evidenció que varias calles presentan huecos de gran tamaño, desgaste generalizado del pavimento y pérdida de la capa asfáltica. La superficie es irregular y dificulta la circulación vehicular y peatonal, especialmente en temporada de lluvias. Aunque algunas cuadras se mantienen transitables, el deterioro es constante en distintos puntos del barrio.

Barrio San Carlos

Las calles del barrio San Carlos muestran un deterioro progresivo. Se observan parches viejos, grietas y hundimientos en intersecciones internas. No es un daño total, pero sí repetido en varias cuadras, lo que refleja años sin mantenimiento. La comunidad reporta que el mal estado afecta la movilidad diaria y genera riesgos para motociclistas.

Barrio José Holguín Garcés

En José Holguín Garcés la malla vial tiene tramos críticos. Varias calles secundarias están sin pavimento o con material granular suelto, mientras otras presentan baches profundos y bordes desmoronados. El deterioro afecta el acceso a viviendas y comercios del sector. Los vecinos señalan que las reparaciones han sido puntuales y no solucionan el problema de fondo.

Barrio Villa del Sur

El barrio Villa del Sur presenta una malla vial en mal estado general. Durante el recorrido se encontraron calles con huecos grandes, pavimento desgastado y tramos donde la superficie ha perdido buena parte de su material. Las afectaciones se repiten en distintos puntos y muestran que el mantenimiento no ha sido constante.

Barrio La Independencia

En el barrio La Independencia la malla vial presenta deterioro generalizado. Se observan huecos profundos, desgaste del pavimento y pérdida de la capa asfáltica en varios tramos. El mal estado de las vías internas dificulta la movilidad diaria de los habitantes y refleja años sin mantenimiento sostenido en el sector.

Barrio Ciudad Modelo

En Ciudad Modelo las vías principales se mantienen transitables, pero las internas registran desgaste visible y huecos que evidencian deterioro progresivo. Se identifican parches aislados y reparaciones puntuales que no han logrado una rehabilitación integral. La comunidad pide intervención en las calles de mayor uso residencial.

Barrio José María Córdoba

En el barrio José María Córdoba la malla vial evidencia un deterioro marcado. Se presentan huecos de consideración, fisuras extensas y desgaste severo de la capa asfáltica. El estado de las vías internas complica el tránsito de vehículos y peatones, situación que afecta a la comunidad y muestra la falta de intervenciones de mantenimiento en el sector.

Barrio Los Conquistadores

En el barrio Los Conquistadores la malla vial presenta un deterioro visible. Se evidencian huecos, pérdida de material asfáltico y desgaste acumulado en las vías principales del sector. El mal estado afecta la movilidad diaria de los residentes y deja ver la ausencia de mantenimiento sostenido en la zona.

Barrio Fortaleza

En el barrio Fortaleza la malla vial presenta un estado crítico. Se observan huecos profundos, pérdida total del asfalto en varios tramos y deterioro avanzado del pavimento. El mal estado de las vías impacta directamente la movilidad del sector y evidencia el abandono prolongado en materia de mantenimiento vial.

Barrio Aguablanca


En Aguablanca las calles internas presentan un rezago de mantenimiento. Hay tramos con huecos, material suelto y desniveles que complican el tránsito de motos y carros. Los habitantes señalan que llevan años esperando una intervención integral en el barrio.

Barrio León XIII

El barrio León XIII presenta vías internas con huecos y desgaste. Aunque algunas zonas están en mejor condición, el barrio en general necesita mantenimiento urgente. Los residentes han reportado el tema en espacios comunitarios y piden que se incluya en el plan de recuperación.

Barrio Los Sauces

Los Sauces tiene tramos viales con mal estado general. Se evidencian huecos, grietas y falta de pavimento en algunas calles. El abandono en mantenimiento ha generado que el daño se extienda por varias cuadras del barrio.

Barrio El Jardín
En El Jardín el recorrido mostró calles con superficie irregular, baches y pérdida de material. El deterioro es visible y afecta la circulación normal de vehículos. La comunidad reclama atención porque el daño viene en aumento.

Barrio El Recuerdo
El barrio El Recuerdo registra vías con desgaste marcado y huecos frecuentes. Algunas cuadras mantienen el pavimento, pero en general el estado es deficiente. La falta de reparaciones sostenidas ha hecho que el daño avance en los últimos años.

Barrio San Pedro Claver
En San Pedro Claver la malla vial muestra deterioro en varias calles. Se observan baches, grietas y parches que no resuelven el problema. La comunidad insiste en la necesidad de un plan de rehabilitación que priorice los puntos más críticos del barrio.

Barrio La Esperanza
En La Esperanza se identificaron calles con daños importantes. El pavimento está fracturado en varios tramos y hay acumulación de agua en depresiones. El estado de las vías refleja años sin inversión y afecta directamente a las familias del sector.

Barrio Boyacá
En el barrio Boyacá se evidenció un deterioro importante en la malla vial. Varias calles secundarias presentan huecos de diferentes tamaños, desgaste generalizado y afectaciones que dificultan la circulación, especialmente en temporada de lluvias. Aunque los corredores principales permiten la movilidad general, también tienen tramos con parches que reflejan intervenciones anteriores sin solución definitiva.

Barrio Prados de Oriente
Prados de Oriente tiene sectores con mal estado vial. Se identificaron calles con baches, superficie irregular y falta de mantenimiento. El deterioro afecta principalmente las vías internas de uso comunitario y genera preocupación en la comunidad por el riesgo de accidentes.
Barrio La Gran Colombia
La Gran Colombia tiene varios puntos con deterioro significativo. En el sector cercano a la Autopista Simón Bolívar se observan calles con baches profundos, pérdida de asfalto y superficies irregulares. El mal estado complica el paso de vehículos y pone en riesgo a peatones, sobre todo adultos mayores y niños que transitan hacia colegios y comercios.

Ramiro Varela Marmolejo