Termoemcali cumple 30 años desde su arranque administrativo en 1996, pero no hay celebración: Es el aniversario del mayor descalabro público de Cali. Concebida en 1994 por Alvaro José, Rodrigo y Maria Elvira Lloreda Caicedo  y formalizada con decisiones lideradas por el alcalde Rodrigo Guerrero y luego por Mauricio Guzman, la termoeléctrica nació sin viabilidad financiera, impulsada por alianzas internacionales y locales que privilegiaron el negocio sobre el interés público. Desde el inicio, los contratos de compra de energía a 20 años obligaban a pagar millones de dólares aún sin generar energía, un absurdo. 3 décadas después, el balance es contundente: Fue un proyecto inviable, exagerado lobby hasta en contra del Minminas, Jorge Eduardo Cook, a quien tumbaron y entró el ministro vallecaucano, Rodri Go Villamizar. El negocio fue un gran robo a Cali. Y nadie oficializó el valor del gigante detrimento patrimonial , ni los alcaldes (  Cobo, Jhon Maro, Apolinar, Ospina I, Guerrero II….) ni los concejales, calcularon las pérdidas. Caliescribe si, más de US 1.000 millones a VPN del 2010.

El saqueo silencioso: billones de pesos  y cero responsables

Las cifras no dejan espacio a dudas. Emcali comprometió más de $700.000 millones en flujos directos, que salieron de su tesoreria, a veces prestaban plata para cumplir , proyectados superan ampliamente los US1.000 millones. Durante años, se pagaron cerca de US50 millones anuales por disponibilidad de energía, sin importar si la planta operaba o no. A ésto se sumaron pagos adicionales y cargas financieras que enterraron la empresa. Hoy, el valor en libros de esa inversión es apenas una fracción irrisoria, y las utilidades recientes son simbólicas frente al daño causado. Lo más grave no es solo la magnitud del detrimento, sino el silencio institucional, de la empresa, alcaldes, juntas directivas y sindicato: nadie respondió política, fiscal ni penalmente. Termoemcali un caso emblemático de cómo se puede transferir riqueza pública sin consecuencias y bajo decisiones de cuello blanco . Estan en Cali, activos socialmente,  Rodrigo Guerrero y Alvaro José Lloreda, pueden y deben hablar,.

De la quiebra al encubrimiento: el “salvamento” que enterró la verdad

El impacto fue devastador: Termoemcali generó  la quiebra de Emcali, fue intervenida,  la Nación estuvo 13 años, 2000 y 2013. La empresa perdió su fortaleza estratégica y abrió la puerta a una cadena de malos proyectos en la ciudad, como un cable submarino de Guerrero II  y desde el 2016, las pérdidas de las telecomunicaciones son multimillonarias. Ni Armitage , ni Ospina II, ni Eder, ni Roger, han podido.

Año  2010 es clave, el llamado “salvamento” consistió en vender el 92% de la termoeléctrica por cerca de $374.000 millones, cifra muy inferior a lo invertido. Se pagaron deudas y se alivió la presión financiera, pero el daño ya estaba hecho: se magerializó el detrimento patrimonial billonario, sin responsables. 30 años después, Termoemcali no es solo un fracaso empresarial, es la evidencia de un modelo privado, destruye valor público, se socializan pérdidas, la ciudad sigue pagando las consecuencias. Desde esta semana y en exclusiva, lean la película de Termoemcali, en Caliescribe.  El diario El Pais, tiene explicaciones, mucha información y  una gran deuda moral con Cali.

Unidad regional para exigir prioridad nacional

El Valle del Cauca, liderado por la gobernadora Dilian Francisca Toro y el alcalde de Cali Alejandro Eder , junto con gremios y actores económicos, construyeron  una agenda conjunta para exigirle al próximo gobierno nacional compromisos concretos con la región. Gran proyecto, hoja de ruta incluye programas estratégicos en seguridad, infraestructura, competitividad y bienestar, buscando pasar del discurso a la ejecución real. La iniciativa refleja una articulación institucional poco común, donde se insiste en definir financiamiento, cronogramas y responsabilidades claras, evitando que las propuestas queden como promesas. Se plantea que el Valle no llega a pedir, sino con proyectos estructurados y listos para ejecutar, exigiendo prioridad política y presupuestal en el escenario nacional.

Agenda estratégica…

El centro proyectos estratégicos en transporte, salud, seguridad y conectividad vial. El enfoque es claro: no más diagnósticos, sino decisiones de financiación y ejecución por parte del próximo presidente. Se crítica al centralismo que ha relegado al suroccidente colombiano, frenando obras vitales para su competitividad. El Valle del Cauca busca consolidarse como un bloque político y económico con capacidad de presión, exigiendo que sus proyectos sean priorizados dentro del plan nacional de desarrollo y no vuelvan a quedar en el papel.

Le faltó lo más importante: Crecer el PIB per capita tercermundista que tiene Colombia y el Valle del Cauca , inferior a US8.000 ( 2025) , mientras Argentina, Chile, Uruguay nos duplican, Costa Rica triplica y España  quintuplica. Parece que nunca miraremos al desarrollo  y de contera, la educación publica en Colombia, el Valle del Cauca y Cali es pésima, deberia estar en la prioridad como la seguridad. Despertémonos empresarios y gremios…..Caliescribe , les envió carta.

Lo importante es que se vean obras tangibles ( Concejo en estatuto tributario ) 

“En algún rincón del multiverso administrativo existe una Cali impecable: sin huecos, con obras terminadas y políticos que leen informes antes de hablar. Lástima que no sea ésta. Aquí, en la versión beta donde viven los contribuyentes de carne y hueso, los impuestos parecen practicar ilusionismo: Entran sólidos y salen como promesas evaporadas. Durante 2 décadas, la ciudadanía ha financiado proyectos que envejecen mejor en PowerPoint que en el terreno MIO, 21 Megaobras, 5 parques…) . Desde el Concejo se declama “lo importante es que se vean obras tangibles”, funciona como mantra, no como evidencia. La pregunta no es retórica sino geográfica: ¿En qué dimensión urbana están sesionando exactamente?. No recuerdan los concejales, proyectos y obras que deben el alcalde y el Concejo”

El Museo de obras invisibles y promesas premium

 

Bienvenidos al museo más grande sin puertas ni presupuesto claro: el de las obras fantasma. La joya de la corona es el MIO, hoy  convertido en rompecabezas con obras faltantes, sin cierre financiero, 20 años despues . A la saga las 21 Megaobras, las obras decidieron tomarse vacaciones indefinidas, son 9 las faltantes y nadie responde. El Corredor Verde terminó siendo más “verde” en expectativas que en ejecución, y el programa Mi Comunidad es Escuela dejó muchas escuelas esperando . Para cerrar, los 5 parques versión 2023. sin terminar. Un catálogo premium de incumplimientos , este alcalde y los concejales, proyectaron endeudamiento billonario, no hubo solución para obras faltantes. Ahora estatuto tributario, más impuestos y no aparecen las obras con las que estafaron a Cali.

Concejales Peláez, Rojas, Pinilla, Arroyave y  Hernández: coro técnico sin obra

Mientras el inventario de pendientes crece, el debate se concentra en pulir el Estatuto Tributario de Cali como si fuera un auto viejo al que se le cambia el espejo, pero no el motor. Ahí están Henry Peláez afinando sanciones y compilaciones; Flower Rojas preocupada por el impacto en la deuda; Carlos Pinilla preguntando por emprendedores y morosos fantasma; Fabio Arroyave contando decretos como si fueran fichas; y  Alexandra Hernández revisando artículos como novela larga. Se salvó Mauricio Zamora, quien precisó lo importante, el alza del predial, los avalúos…..

Cada reforma suena menos a solución y más a reciclaje del mismo problema. Y la pregunta, a los cabildantes, sigue viva: ¿En qué ciudad viven? No preguntan , ni reclaman por las deudas, solo CVY.

A 10 años del 2036 sin plan real

A solo 10 años del 25 de julio de 2036, cuando Cali cumpla 500 años, la ciudad sin hoja de ruta. No existe un acuerdo, una ley, un programa estructurado que articule la conmemoración. El llamado “Plan 500+” no fue plan: no tuvo cronograma, financiación ni proyectos visibles. Lo paradójico: durante 5 siglos, Cali sí tomó decisiones que dejaron huella en su territorio. Recordemos sus 25 obras históricas:

Iglesia La Merced (1541–1544) origen urbano y religioso, hoy símbolo de una ciudad que llega a 10 años del quinto centenario sin planificación. Plaza de Cayzedo (1536 / 1913) centro histórico permanente, escenario de poder. Capilla de San Antonio (1746–1747) identidad cultural en colina, mientras la ciudad carece de visión. Hospital San Juan de Dios (1753) primera institución de salud, evidencia histórica de servicio. Iglesia San Francisco (1803–1827) transición colonial-republicano.

Catedral de San Pedro (1772–1841) eje urbano histórico. Colegio Santa Librada (1823) símbolo educativo republicano, actualmente deteriorado. Puente Ortiz (1842–1845) conectó la ciudad, mientras hoy persiste desconexión entre visión, ejecución, gobierno y ciudadanía.

Modernización sin continuidad: obras con fecha, ciudad sin rumbo

Estación del Ferrocarril de Cali (1949–1954) integró economía regional. Edificio Otero (1922) ruptura arquitectónica. Teatro Municipal Enrique Buenaventura (1927) ícono cultural. Iglesia Santa Rosa (1678 / 1939–1956) evolución urbana. Club Colombia (1920 / 1930) símbolo de desarrollo económico. Teatro Jorge Isaacs (1931) patrimonio cultural. Palacio Nacional (1928–1933) presencia estatal, hoy sin política nacional concreta para la conmemoración de Cali. Edificio Coltabaco (1934–1936) inversión industrial, reconversión cultural. Que gran legado patrimonial y 500 años +, gran deuda patrimonial

Ciudad contemporánea: 10 años y seguimos sin arrancar

Universidad del Valle – Melendez (1973) motor académico, perdió rol protagónico en visión estratégica del quinto centenario. Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero (1953–1954) acceso cultural. Hospital Universitario del Valle (1936–1956) eje de salud pública. Plaza de Toros (1955–1957) infraestructura emblemática, ocultada por sus dueños ( En Mall Plaza). Banco de la República (1990) .Edificio Garcés (1940) auge económico pasado. Edificio Aristi (1950–1951) lujo y decadencia. Edificio Lloreda (1954–1955) verticalización temprana. Centro Cultural de Cali (1985–1990) arquitectura contemporánea. Ahora  sin liderazgo visible en la agenda 2036. EDEEEEEEEER

5 siglos de obras prueban que Cali construyó ciudad. Pero a 10 años de su aniversario, no construye un plan serio para celebrarlo. Cali llegará a sus 500 años como una ciudad que no proyecta su futuro, solo sigue hinchandose como pueblo grande, en invasiones y más lejos de Buenaventura (El Pacifico).

 

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