El representante a la Cámara de Representantes, por el partido Cambio Radical, Julio Cesar Triana, expuso a la opinión pública la irresponsabilidad viajera del presidente Petro. La información fidedigna fue confirmada por la misma oficina del presidente. Fueron 65 desplazamientos, sumando, a la fecha, 276 días, o sea nueve meses, equivalentes al 20% del tiempo de su mandato.
Los países más visitados, quizás por su afinidad de haber vivido en Europa, han sido Italia, España y Bélgica, que, si bien ostentan excelentes relaciones comerciales y diplomáticas con Colombia, no se han reportado resultados destacados que impulsen una mayor inversión extranjera. Curiosamente, los países del medio oriente; Catar, Emiratos Árabes y Egipto, llaman la atención de sus viajes. Algunos periodistas investigativos especularon podrían estar relacionados con la protección del régimen venezolano de Maduro y sus allegados, ya que las relaciones de estos países con Colombia no parecen ser prioritarias.
Sus viajes, al principal socio comercial y diplomático, Estados Unidos, en especial a Nueva York, para atender eventos de Naciones Unidas, fueron aprovechados para destilar el odio ideológico que profesa en contra de la ideología y política estadounidense. Sus desafiantes e irresponsables pronunciamientos pusieron en riesgo la estrecha relación que cuenta con más de dos siglos de historia.
La habilidad de ocultar el fracaso de su gobierno fue aprovechada en los escenarios globales, con divagaciones abstractas, de vida, libertad, transición energética, reducción del hambre y su caballito de batalla, la crisis climática del medio ambiente. En sus discursos, responsabiliza a las economías del primer mundo, mientras que la biodiversidad de Colombia nunca ha ocupado un lugar prioritario en su agenda gubernamental.
Las numerosas delegaciones que acompañaron al mandatario fueron un derroche de opulencia turística, comprometiendo recursos del erario en suntuosos escenarios, que en nada contribuyeron al desarrollo socio económico del país.
Pero quizás, lo preocupante e irresponsable, ha sido el excesivo gasto de sus viajes, los cuales contabilizan erogación superior a $ 9 mil millones, equivalente a una reforma tributaria. Este desembolso, con gran esfuerzo, pagamos los contribuyentes, en medio de una crisis fiscal, sin precedentes, que ha motivado a las calificadoras de riesgo internacionales, a rebajar la nota de Colombia de BB+ a BB.
Con su acostumbrada payasada, Petro defiende sus viajes diciendo; “Muchos han criticado los viajes, pero cada vez que hago bochinche en el mundo, atraigo turistas. Colombia es conocida”.
Afortunadamente muy pronto cesará la horrible noche hemos sufrido los colombianos.
Guillermo E. Ulloa Tenorio

Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.