Por momentos, pareciera que el Concejo de Cali hablara de una ciudad imaginaria. Una donde los impuestos sí se convierten en obras, donde los proyectos se terminan, donde la planeación funciona y donde la realidad no incomoda el discurso. Pero esa no es Cali.
Aquí, en la ciudad real, la de los ciudadanos que pagan, esperan y se frustran, la historia es otra: dos décadas de promesas financiadas con impuestos… y obras son ejecutar o inconclusas,
¿En qué ciudad viven los concejales cuando afirman que “lo importante es que los impuestos se reflejen en obras tangibles”? ¿De verdad no estudian lo que ha pasado en la ciudad?
- El sistema **MIO (2006)**, financiado con recursos públicos y deuda, nunca se terminó como fue concebido. Hoy opera con déficits estructurales, rutas incompletas y una infraestructura que dista de ser la solución integral prometida.
- Las 21 Megaobras (2010), cobradas por valorización a miles de caleños, siguen siendo el símbolo más claro de incumplimiento institucional: obras inconclusas, otras ni siquiera iniciadas y una carga tributaria que sí fue plenamente cobrada.
- El llamado Corredor Verde (2014) no se hizo , solo andenes y zonas verdes por la Cra 8ª, la ciudad sigue esperando claridad y ejecución efectiva, sobre la línea férrea de norte a sur y de oriente a occidenet
- Infraestructura educativa Mi Comunidad es Escuela (2018), no lograron terminar el 50% de la remodelación de las escuelas e IE, ni consolidarse estructuralmente como política sostenida, dejando más preguntas que resultados permanentes.
- Y los llamados 5 parques (2023), Pance, Cristo Rey, club DSan Fernando, Pacifico y Bulevar de Oriente, todos inviables, sin terminar, anunciados con entusiasmo, hoy siguen sin consolidarse plenamente como proyectos emblemáticos, como el Túnel de la av Colombia, sin terminar obras , como la estación de Bombeo, y con 9 megaobras faltantes y funcionales.
Hablan los “ciegos “Concejales “
- “A los ciudadanos de Cali no les interesa el nombre, tampoco la forma jurídica como se le llame al Estatuto Tributario, pero si les interesa qué, sí pagan impuestos estos se reflejen en empleos, obras tangibles y realidades que mejoren calidad de vida”. Así lo expresaron los concejales de la comisión de Presupuesto
- El concejal ponente, Henry Peláez Cifuentes, dijo que cuando se derogan los acuerdos que conforman el actual estatuto, quedará un acuerdo compilatorio con sus decretos, pero no se cambian los artículos de esos actos administrativos. Las diferencias, dijo, es que se modifican en artículos la redacción y se agregan nuevos como ocurre con el caso de obras por impuesto, a manera de ejemplo. “Si hay beneficios para los caleños, el primero es, el tema sancionatorio y la reducción para quienes no liquidaron a tiempo el impuesto de ICA, que beneficiará al sector empresarial, industrial, pequeñas y micros y también emprendedores…..Se quiere estimular es la sostenibilidad de las empresas y la generación de empleo. “También urge depurar la cartera de aquellas cuentas por cobrar tanto en impuestos de Industria y Comercio ICA y el Impuesto Predial Unificado, para saber claramente con qué contamos, qué podemos cobrar y qué no”
- Concejal Flower Rojas, le preocupa si las reducciones que se proponen hacer, pasando del 20% al 5% para el Impuesto de Industria y Comercio (ICA) o la reducción de las sanciones impuestas de manera progresiva, cómo afectaría el servicio de la deuda, teniendo en cuenta que las rentas están pignoradas y cómo se piensa la depuración de la cartera por prescripciones.
- Concejal Carlos Pinilla, consideró vital saber, si la propuesta de nuevo estatuto tributario, contó con la participación de emprendedores, para conocer si la oferta es atractiva para ellos y respecto de la depuración de cartera y empresas, cuántos de los morosos son empresas que ya no existen.
- Concejal Fabio Arroyave , el derogar 18 acuerdos y más de 5 decretos, demanda precisar que si se conserva y que no. “Conocer los beneficios para los ciudadanos, cuánto le cuesta a la ciudad eliminar 61 trámites y quién se beneficia de ello. Y con el avalúo catastral y lo que pasa a nivel nacional, saber qué medidas se tomarán a nivel del Congreso, porque no es competencia de los concejos como se quiso dar a entender”
- La concejal Alexandra Hernández, no descartó que el articulado sea modificado para generar mejores condiciones a los contribuyentes. “Son 520 artículos a revisar y ello conlleva a que nos tomemos el tiempo suficiente, especialmente conocer qué tipo de tecnología se utilizará para poner en funcionalidad este nuevo estatuto”
Entonces, ¿de qué obras tangibles hablan?
El problema no es el nombre del Estatuto Tributario, como bien dicen los concejales. El problema es más profundo: es la desconexión entre lo que se cobra y lo que se cumple. Es la repetición de un modelo donde se estafa con las obras, porque no se hacen.
Resulta preocupante que, en lugar de partir de un balance serio sobre estos incumplimientos y fracasos, el debate se centre en beneficios, sanciones, descuentos y nuevas estructuras jurídicas. Todo eso puede ser técnicamente correcto, pero políticamente insuficiente si no se responde lo esencial: ¿por qué Cali no conviertió sus impuestos en obras terminadas?
Hablan de depurar cartera, de estimular empresas, de modernizar el estatuto. Bien. Pero no hay una sola autocrítica de fondo sobre la incapacidad histórica de ejecutar.
Peor aún, se insiste en seguir ajustando el sistema tributario sin resolver el problema central de confianza. Porque el ciudadano no es ingenuo: sabe que paga. Lo que no ve es el resultado.
Alcalde Eder: Reducir sanciones o eliminar trámites puede ser positivo. Pero no sustituye la obligación básica del Estado: cumplir.
La discusión debería empezar por ahí. Antes de pensar en nuevos beneficios tributarios, el Concejo tendría que responderle a Cali por las obras inconclusas que ya fueron financiadas. Antes de pedir más confianza, deberían rendir cuentas.
Porque el verdadero déficit de la ciudad no es solo fiscal. Es un déficit de credibilidad.
Y mientras eso no se corrija, cualquier nuevo estatuto tributario será percibido como lo que hoy muchos sienten que es: otro intento de reorganizar el recaudo… sin garantizar el resultado.
Por eso la pregunta sigue vigente, incómoda y necesaria:
¿En qué ciudad viven?
El único concejal que se ha apartado , con la información, que lo importante es que los impuestos se conviertan en obras tangibles, cuando en Cali la realidad es otra:
Mauricio Zamora: Se refirió al Impuesto Predial Unificado. En el caso de Cali, manifestó, el gestor catastral no es el Instituto Geográfico Agustín Codazzi – IGAC, porque eso lo hace directamente la administración distrital a través de la dirección de Hacienda. “Considero vital revisar las tarifas del predial que se cobran en Cali, con el fin de golpear al ciudadano contribuyente. Por eso pido el informe de la comisión asesora”.
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