La afluencia cada vez mayor de automotores en las vías de la ciudad genera un verdadero caos sin precedentes, que al parecer no tiene solución inmediata a pesar de la implementación de medidas como las de pico y placa, la instalación de semáforos inteligentes, etc. A esto se suma la labor que desempeñan los guardas de tránsito, que no ha sido suficiente para ordenar la circulación de los automotores especialmente en los sectores en los que se viene construyendo inmuebles masivamente sin atender las normas del ordenamiento territorial relacionadas con los ejes estructurantes como la movilidad, vías y espacios públicos.

Muy poco o nada se ha hecho para planificar de manera racional la capacidad de las vías para albergar el creciente aumento del parque automotor. En este sentido vale la pena insistir en la necesidad de construir un complejo circuito de vías aéreas que permitan descongestionar el tránsito en la ciudad.

El caos y anarquía en la ciudad no se podrá resolver simplemente imponiendo comparendos y multas que han resultado ineficaces o insuficientes para resolver los problemas de la congestión que se forma diariamente a cualquier hora especialmente en las llamadas “pico”.

Con el ingreso cada vez mayor de automotores al flujo circulatorio del tránsito se agiganta la congestión vehicular que copa por completo las vías públicas sin que las autoridades puedan resolver el problema en tanto, no se amplíen y se construyan nuevas vías que permitan el desplazamiento de los automotores sin mayores dificultades.

El incremento de vehículos no constituye una estadística, siendo algo derivado de la ineficiente planeación del territorio que se realiza en función de intereses particulares con el equivocado argumento de que el progreso de una  ciudad, región, nación depende de construir grandes edificios y conjuntos residenciales cerrados  como en Pance, el oeste de la ciudad etc.

Esta situación no podrá controlarse sino se impone en la práctica un límite al ingreso de nuevos automotores al tráfico de la ciudad. Así mismo, se impone la necesidad de planificar la construcción de vías aéreas para descongestionar el tránsito particularmente en aquellos sectores en donde existen grandes concentraciones y complejos habitacionales.

Por otra parte, debe incentivarse el transporte público siendo necesario revisar desde el punto de vista estructural y funcional el manejo del MIO que en la actualidad solo presta un servicio muy limitado debido a su mala planificación y dirección por parte de METROCALI

También deben introducirse cambios en el código de tránsito con el fin de armonizar su contenido con la realidad de la ciudad relacionada, con el crecimiento del parque automotor en circulación

La idea del alcalde Eder de construir un metro para Cali no tiene asidero en la realidad en tanto que este tipo de transporte se utiliza para cubrir grandes distancias, que nada tiene que ver con el tamaño del territorio de Cali como sí lo son ciudades como Bogotá, New York, etc.

Ninguna de las formas de transporte existentes en la ciudad ni las que se piensan construir como el tren de cercanías y el metro, serán suficientes para resolver los graves problemas de tránsito, si antes no se toman las medidas del caso y se procede a realizar las transformaciones que se requieren para conjurar la anarquía y el caos en la ciudad.

VEEDURÍA CIUDADANA POR LA DEMOCRACIA Y LA CONVIVENCIA SOCIAL

Cali, 10 de enero de 2026

Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.

Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social