La demolición de la pista atlética del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla anunciada por el alcalde Alejandro Char,  no es un simple ajuste de infraestructura ni una decisión aislada de administración local. Se trata de un hecho con profundas implicaciones deportivas, jurídicas, económicas y constitucionales, que compromete el derecho colectivo al deporte y el adecuado uso de los recursos públicos invertidos en uno de los escenarios deportivos más importantes del país. Pero ante todo es un detrimento patrimonial, que se presenta en éste ensayo deportivo.

Este llamado respetuoso y urgente se dirige a la Ministra del Deporte, a su despacho, a la Secretaría General y a Posicionamiento y liderazgo de mindeportes; al presidente del Comité Olímpico Colombiano y su ejecutivo; al presidente y ejecutivo de la Federación Colombiana de Atletismo; a los presidentes de las ligas departamentales y de Bogotá; y a toda la comunidad del atletismo colombiano: Atletas, entrenadores, dirigentes, jueces, grupos multidisciplinarios, ex atletas, ex entrenadores y actores del deporte nacional.

La decisión administrativa, jurídica y política del alcalde Char de Barranquilla,  eliminar la pista atlética del Estadio Metropolitano para su remodelacion , constituye una amenaza cierta, grave e inminente al derecho colectivo al deporte (artículo 52 de la Constitución Política), al patrimonio deportivo de la Nación y al principio de no regresividad de los derechos sociales. Resulta indispensable recordar que en la construcción, adecuación y modernización del Estadio Metropolitano coadyuvó financieramente la Nación, a través de Coldeportes ( hoy el Ministerio del Deporte ) , lo que implica que los recursos allí invertidos tienen naturaleza pública nacional.

La eliminación de la pista atlética no solo afecta al atletismo, sino que podría configurar un posible detrimento patrimonial, al destruir o inutilizar un bien deportivo construido y mejorado con recursos del Estado, sin que exista una justificación realmente técnica, deportiva, económica,  que respalde tal decisión. El patrimonio deportivo de la Nación no es prescindible ni puede ser sacrificado por decisiones coyunturales de un alcalde.

El atletismo no es un deporte accesorio, es el deporte base del sistema olímpico, pilar de la formación deportiva y condición estructural para que una ciudad o un país pueda acceder a eventos multideportivos y campeonatos internacionales. La experiencia internacional es concluyente en las ciudades sede de grandes eventos multideportivos y atléticos, que  requieren como mínimo, dos (2) pistas certificadas. Así ocurrió en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, Santiago 2023 y Lima 2027, donde Panam Sports exigió dos escenarios atléticos. Cali pudo organizar 2 Campeonatos mundiales Sub-18 (2015) y Sub-20 (2022),  precisamente por contar con dos estadios de atletismo con pistas certificadas.

Barranquilla, incluso, obtuvo la sede de los Juegos Panamericanos 2027,  gracias a la existencia de 2 pistas, en el estadio Roberto Meléndez y en el Estadio Rafael Cotes. Pretender que este último justifica la demolición del Metropolitano,  desconoce los estándares técnicos, logísticos y operativos exigidos por el Comité Olímpico Internacional COI, Panam Sports, World athletics y las confederaciones continentales. Un solo escenario no satisface las exigencias del sistema olímpico de escala continental y olímpica.

Eliminar la pista atlética del principal estadio de la cuarta ciudad del país implica, en la práctica, que Barranquilla renuncie a ser sede futura de Juegos Panamericanos, Juegos Olímpicos de la Juventud y Campeonatos Mundiales de Atletismo. Además, limita el desarrollo del deporte escolar y universitario, fundamentales para que Colombia mejore su desempeñ, luego de ocupar en juegos olimpicos  el puesto No 66 en Tokio 2021 y París 2024. Estamos mal en deporte competitivos, tenemos talento y no debemos acabar con escenarios.

Olvida el alcalde y sus funcionarios . que adicionalmente la pista de atletismo sirve para la preparación fisica de deportistas , de los diferentes deportes olimpicos y no olimpicos.  Este retroceso resulta aún más injustificado si se tiene en cuenta que en Barranquilla, Bogotá, Cali y Medellín existen múltiples canchas reglamentarias de fútbol de carácter público, mientras que los escenarios atléticos son escasos y muy costoso su reemplazo. En un país en desarrollo, la sostenibilidad de los escenarios deportivos la garantiza lo público….

Por todo lo anterior, el atletismo colombiano debe convocar a la unión del deporte  y de sus autoridades nacionales e internacionales para respaldar la presentación de una ACCIÓN POPULAR, conforme al artículo 88 de la Constitución Política y la Ley 472 de 1998. Esta acción busca amparar los derechos colectivos y solicitar al juez administrativo competente, como medida provisional, la suspensión inmediata de cualquier obra o contrato que implique la demolición o eliminación de la pista atlética del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, ante el riesgo de un daño irreversible y el correspondiente  detrimento patrimonial al Estado.

La fecha límite para la presentación de esta acción es el lunes 29 de diciembre de 2025. No se trata solo de una firma: es un acto de responsabilidad histórica con el deporte base, con la juventud y con el futuro olímpico de Colombia.

Ustedes creen que de tener el alcalde Char, la sede de los Juegos Panamericanos Barranquilla 2027, podría demoler la pista de atletismo del estadio Metropolitano?

Se adjunta la petición presentada

Ramiro Varela Marmolejo