El sistema institucional de seguridad en Cali opera como una red de entidades públicas y sociales que trabajan de manera coordinada. Participan la Alcaldía, la Secretaría de Seguridad y Convivencia, la Policía Metropolitana, la Fiscalía, la Personería, el sector salud y organizaciones comunitarias. Su marco principal es el Plan Integral de Seguridad, Convivencia Ciudadana y Justicia (PISCCJ) 2024–2027, que define objetivos, acciones y responsables para la prevención del delito, la atención a víctimas y el fortalecimiento de la convivencia.

¿Cómo se implementa como programa en la ciudad?

La implementación inicia con una fase de planeación. El Observatorio de Seguridad y las autoridades locales realizan diagnósticos por comuna y escuchan a líderes comunitarios para identificar problemas prioritarios. Con base en esto, se organizan acciones concretas: patrullajes focalizados, reacción policial, frentes de seguridad barrial, programas sociales para jóvenes y familias en riesgo, y medidas administrativas para el control del espacio público.

La Secretaría de Seguridad y la Policía hacen seguimiento a indicadores como homicidios, hurtos y violencia intrafamiliar. Estos datos se revisan de forma periódica para ajustar las acciones según el comportamiento del delito en cada zona.

Experiencias de los últimos dos años (2024–2025)

En este periodo se reportaron avances en algunos indicadores, en especial en homicidios durante 2024, así como en la ampliación de frentes de seguridad y esquemas de policía comunitaria. También se fortalecieron campañas de convivencia y herramientas de apoyo a líderes comunales.

Sin embargo, los resultados no han sido iguales en toda la ciudad. En 2025 se presentaron aumentos puntuales de delitos de alto impacto en algunos sectores, asociados a dinámicas de crimen organizado y conflictos locales. Esto muestra que los avances requieren continuidad en recursos, presencia institucional sostenida y acciones sociales complementarias.

¿Qué ha mostrado mejores resultados?

Las estrategias más efectivas han sido las que combinan presencia policial con trabajo comunitario y social. Los frentes de seguridad activos, la policía comunitaria y las rutas claras de atención a víctimas han facilitado la respuesta institucional. El uso de información del Observatorio de Seguridad ha permitido focalizar acciones por territorio. Al mismo tiempo, se han señalado retos en transparencia y seguimiento al uso de los recursos destinados a seguridad.

¿Cómo pedir ayuda o denunciar?

  • Emergencias: marque 123 para atención inmediata.
  • Denuncias y orientación en convivencia: Secretaría de Seguridad y Convivencia de la Alcaldía de Cali, a través de sus canales institucionales ([email protected]).
  • Atención a víctimas: Personería de Cali y Casas de Justicia, donde se brinda orientación jurídica y rutas de atención, especialmente en casos de violencia intrafamiliar.
  • Participación ciudadana: frentes de seguridad y mesas de convivencia de cada comuna, desde donde se pueden solicitar patrullajes y acompañamiento institucional.

Para una mejor atención, se recomienda registrar lo ocurrido con fechas, horas y pruebas disponibles, acudir primero a la ruta de emergencia si hay riesgo y luego formalizar la denuncia. Es importante solicitar constancia y hacer seguimiento ante la Personería si no hay respuesta oportuna.

En síntesis, el sistema de seguridad en Cali cuenta hoy con instrumentos de planificación y coordinación institucional. Sus mejores resultados se logran cuando las acciones policiales se articulan con la comunidad y con programas sociales. La participación ciudadana y el uso de las rutas formales son claves para que la seguridad funcione de manera sostenida, barrio por barrio.

Nubela Meneses