El acceso a la justicia en Cali se ha consolidado como un programa destinado a facilitar que los ciudadanos puedan resolver conflictos, recibir orientación jurídica y entender los mecanismos institucionales disponibles. En los últimos dos años, el enfoque ha sido ampliar la cobertura, fortalecer la presencia territorial y mejorar los canales de atención. Aunque la ciudad enfrenta retos, se han registrado avances que permiten identificar un proceso más claro para quienes buscan apoyo legal.
El programa parte de una idea central: acercar los servicios de justicia a barrios y comunas donde históricamente han existido barreras económicas, informativas o de movilidad. Por ello, la Alcaldía, en coordinación con la Secretaría de Justicia y organismos nacionales, ha impulsado estrategias móviles, centros de atención y jornadas comunitarias. Estas acciones buscan orientar a la ciudadanía en temas como violencia intrafamiliar, conciliación, consumo problemático de sustancias, conflictos vecinales, temas civiles y acompañamiento a víctimas.
Entre 2024 y 2025 se desarrollaron experiencias destacadas. La primera ha sido el fortalecimiento de las Casas de Justicia, espacios donde se concentran servicios de atención legal básica, comisarías de familia, inspecciones de policía y mecanismos de conciliación. En estos dos años, varios puntos fueron reactivados y modernizados, permitiendo horarios más amplios y una respuesta más rápida en trámites específicos. La presencia de profesionales especializados ha facilitado la orientación en denuncias, medidas de protección y procesos de mediación.
Otra experiencia relevante ha sido la ampliación de las jornadas de justicia en territorio. Estas actividades se han realizado en zonas con dificultades de acceso institucional y han permitido llevar orientación jurídica gratuita a población vulnerable, incluidas mujeres, adultos mayores, migrantes y jóvenes. Las jornadas también han servido para identificar problemáticas recurrentes y ajustar la oferta según las necesidades locales. En algunos sectores, estas visitas han sido la primera oportunidad para que muchos ciudadanos conozcan sus derechos y los mecanismos para activarlos.
El programa de conciliación en equidad ha tenido un papel importante. Este mecanismo, gestionado con la participación de líderes comunitarios formados para mediar en conflictos, ha permitido resolver desacuerdos cotidianos sin necesidad de acudir a instancias judiciales. En los últimos dos años, la formación y certificación de nuevos conciliadores ha aumentado y varias comunas cuentan hoy con equipos más activos y vinculados con las instituciones.
También se ha fortalecido la articulación con la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo y la Personería. Estos organismos han participado en campañas de pedagogía ciudadana sobre rutas de denuncia, derechos de las víctimas, protección de la niñez y prevención de violencias. Se han desarrollado espacios de diálogo con juntas de acción comunal y actores sociales para aclarar procesos, mejorar tiempos de respuesta y orientar a la ciudadanía sobre pasos concretos en casos penales o administrativos.
Si una persona necesita acceder al programa, puede iniciar el proceso de varias maneras.
- La primera es acudir a cualquiera de las Casas de Justicia distribuidas en diferentes comunas. Allí se ofrece orientación inicial sin costo y se puede canalizar a la persona hacia la ruta adecuada. En estos puntos, funcionarios de la Secretaría de Justicia y otras entidades explican cómo interponer denuncias, cómo solicitar medidas de protección, cómo acceder a servicios de mediación o cómo remitir casos que requieren intervención especializada.
- Otra opción es asistir a jornadas móviles que se anuncian periódicamente en redes institucionales y medios comunitarios. Estas jornadas son útiles para quienes no pueden desplazarse o desconocen el funcionamiento del sistema. En ellas se pueden recibir asesorías rápidas y se facilita la conexión con diferentes entidades.
- Quienes necesitan apoyo urgente, especialmente en casos de violencia intrafamiliar o riesgo, pueden llamar a las líneas de atención habilitadas por la Alcaldía y la Policía Metropolitana. Estas líneas orientan sobre los pasos inmediatos y activan rutas de protección cuando es necesario. En casos de niñez o adolescentes, las comisarías de familia actúan de manera prioritaria.
La Personería de Cali también ofrece orientación gratuita en temas de derechos fundamentales, trámites administrativos, barreras en servicios públicos y casos de vulneración. La Defensoría del Pueblo, por su parte, atiende situaciones relacionadas con violación de derechos humanos y asesoría jurídica inicial.
El acceso a la justicia en Cali continúa en desarrollo. Aunque persisten desafíos en tiempos de respuesta, cobertura y articulación institucional, las experiencias recientes muestran un avance hacia una oferta más cercana y comprensible. La ciudadanía tiene diversas rutas para solicitar ayuda, con opciones presenciales, móviles y telefónicas. Conocer estas rutas es clave para que cualquier persona pueda activar mecanismos de protección, resolver conflictos y ejercer sus derechos.