En Cali, los programas de vacunación y control epidemiológico forman parte de la gestión en salud pública que orienta la Secretaría de Salud Municipal. Su propósito central es reducir el riesgo de brotes, mantener coberturas adecuadas y responder a eventos que puedan afectar a la población. Estos programas funcionan mediante una red de atención que integra IPS públicas y privadas, equipos de respuesta inmediata y un seguimiento permanente de indicadores de cobertura y vigilancia.
La operación del programa inicia con la planeación anual, donde se definen metas de cobertura por grupos poblacionales, puntos de vacunación y estrategias diferenciales para zonas con baja asistencia. Las instituciones habilitadas reciben lineamientos técnicos, insumos y protocolos de reporte al Sistema de Vigilancia Epidemiológica. La vacunación se realiza de forma continua durante el año, combinando puntos fijos, jornadas extramurales y campañas intensivas en sectores con riesgo epidemiológico. Paralelamente, los equipos de vigilancia identifican alertas, estudian casos y activan cercos preventivos según el comportamiento de enfermedades sujetas a control.
En los últimos dos años, Cali ha tenido varias experiencias que muestran cómo opera este programa y cómo se ajusta frente a los cambios del entorno. Un primer ejemplo es la respuesta ante los casos de enfermedades respiratorias estacionales. La ciudad reforzó la vacunación contra influenza en grupos priorizados, amplió horarios y concentró esfuerzos en comunas con baja asistencia histórica. Este ajuste permitió sostener niveles aceptables de cobertura pese a variaciones en la demanda. También se realizó un seguimiento estrecho a la circulación de virus respiratorios en menores, lo cual facilitó orientar las acciones en instituciones educativas.
Otra experiencia relevante se dio con el control de eventos transmitidos por vectores. El programa integró actividades de vacunación, educación comunitaria y visitas técnicas en barrios con reportes de casos. Estas acciones se acompañaron de una vigilancia más activa, lo que permitió identificar rápidamente zonas críticas y actuar de manera focalizada.
Un tercer aprendizaje surgió con las jornadas intensivas para completar esquemas en infancia y adolescencia. En 2024 y 2025 se registraron avances en la recuperación de esquemas atrasados, especialmente en menores de cinco años. Las instituciones realizaron barridos casa a casa, ampliaron la toma de datos en cada visita y fortalecieron la articulación con jardines y colegios. Aunque persisten brechas, el programa mostró capacidad para acercar el servicio a la comunidad y mejorar la oportunidad de atención.
En cuanto al control epidemiológico, estos dos años también dejaron experiencias en el manejo de alertas tempranas. Cuando se detectaron incrementos en enfermedades sujetas a vigilancia, los equipos respondieron mediante análisis de datos, investigaciones de campo y ajustes en las acciones de prevención. Este proceso de retroalimentación permitió tomar decisiones más rápidas y orientar los recursos a los sectores que realmente los necesitaban.
Para la ciudadanía, acceder al programa es un proceso sencillo. La vacunación del esquema regular está disponible en las IPS habilitadas, centros de salud y puntos específicos que la Secretaría de Salud organiza durante el año. No se requiere pertenecer a una EPS particular para recibir vacunas del Programa Ampliado de Inmunizaciones. Basta con acudir con el carné de vacunación o documento de identificación. En caso de no contar con el carné, las instituciones pueden reconstruir el historial de vacunación o iniciar esquemas según la valoración profesional.
Cuando se necesita orientación adicional o se desea reportar un evento, se puede acudir a los equipos de vigilancia a través de las líneas oficiales, la página web de la Secretaría de Salud o directamente en los centros de salud. Allí se brinda información sobre síntomas de alarma, rutas de atención y medidas para evitar la propagación de enfermedades. También es posible solicitar apoyo cuando se identifique un caso probable en el entorno familiar o comunitario. Los profesionales determinan si se debe activar un estudio de caso, realizar visitas o reforzar acciones preventivas.
El programa cuenta además con jornadas especiales durante el año. Estas campañas suelen concentrarse en completar esquemas, reforzar vacunación en adultos mayores o promover vacunas específicas. Para participar, las personas pueden consultar las fechas en los canales institucionales o en las redes de las ESE y EPS que hacen parte del sistema. Las jornadas son abiertas y buscan facilitar el acceso a quienes no pueden asistir en horarios regulares.
En conjunto, los programas de vacunación y control epidemiológico en Cali funcionan mediante una estructura permanente de atención, vigilancia y ajuste continuo. Las experiencias de los últimos dos años muestran que la ciudad ha aprendido a combinar estrategias de campo, análisis de datos y articulación comunitaria. Para cualquier ciudadano, la ruta de acceso permanece abierta, con servicios disponibles durante todo el año y canales claros para solicitar información, reportar eventos o completar esquemas pendientes.