La atención a la población con discapacidad en Cali es una responsabilidad compartida entre el gobierno local, las instituciones prestadoras de servicios y las organizaciones comunitarias. El programa municipal busca garantizar acceso a servicios básicos, apoyar procesos de inclusión y organizar una oferta pública que responda a las necesidades reales de las personas, sus familias y cuidadores. En los últimos dos años, la ciudad ha ajustado sus mecanismos de atención, fortaleciendo componentes de registro, acompañamiento y participación social, a la vez que enfrenta retos en cobertura y articulación entre dependencias.

El proceso inicia con la identificación. Las personas con discapacidad o sus familias pueden registrarse en el Registro para la Localización y Caracterización de Personas con Discapacidad (RLCPD), administrado por la Secretaría de Salud. Este registro permite conocer la magnitud de la población y orientar los servicios. Una vez inscrita la persona, el programa ofrece rutas de acceso diferenciadas según el tipo de discapacidad, edad y situación socioeconómica.

En materia de salud, la ciudad ha impulsado acciones para mejorar el acceso a rehabilitación, terapias físicas, ocupacionales y de lenguaje, así como servicios de orientación en salud mental. Las EPS y las IPS públicas y privadas han desarrollado jornadas de valoración y seguimiento. En los últimos dos años se han realizado brigadas de servicios en comunas con menor cobertura, lo que ha permitido actualizar información y acercar servicios a la comunidad.

En educación, la Secretaría de Educación ha mantenido el Programa de Educación Inclusiva, orientado a apoyar a estudiantes con discapacidad en instituciones oficiales. Se han fortalecido los equipos de apoyo pedagógico y se han ampliado estrategias de acompañamiento para familias y docentes. Entre las experiencias recientes está la implementación de tutorías personalizadas y el uso de herramientas tecnológicas para mejorar la comunicación entre estudiantes, docentes y cuidadores.

En el componente laboral, la Secretaría de Desarrollo Económico ha impulsado proyectos de empleabilidad, ferias de inclusión y alianzas con empresas que promueven la contratación de personas con discapacidad. Se han desarrollado procesos de capacitación en competencias básicas y laborales, así como asesorías para emprendimientos. Aunque los avances son importantes, persiste el reto de generar empleos estables y reducir barreras en el sector privado.

En el ámbito social, la Secretaría de Bienestar Social ha desarrollado programas de apoyo a cuidadores, grupos de encuentro y acciones comunitarias para promover autonomía y participación. Una experiencia destacada de los últimos dos años es la creación de espacios comunitarios donde personas con discapacidad pueden participar en actividades culturales, deportivas y recreativas. Estas actividades han favorecido el intercambio entre familias y han fortalecido redes de apoyo.

Otro eje importante es la accesibilidad. La ciudad ha avanzado en la adecuación de infraestructura pública, especialmente en parques, andenes y edificios gubernamentales. Aunque los avances son graduales, se han priorizado zonas con mayor tránsito de personas con discapacidad. En el transporte público se han realizado ajustes en paraderos y vehículos para facilitar el acceso de personas con movilidad reducida.

El programa también incorpora un componente de participación. Los Consejos Locales de Discapacidad y el Consejo Municipal permiten que las personas y sus organizaciones planteen necesidades, evalúen servicios y propongan mejoras. Durante los dos últimos años, estos espacios han aportado a la actualización del plan municipal y a la priorización de acciones en salud, educación y movilidad.

Para solicitar ayuda, la ruta principal inicia en la Secretaría de Bienestar Social, que orienta sobre programas y derivaciones según la necesidad. Las personas también pueden acudir a la Secretaría de Salud para registro y acompañamiento en servicios de rehabilitación. Si la solicitud se relaciona con educación, las instituciones oficiales tienen equipos de inclusión que apoyan la remisión a los programas distritales. En temas laborales, los Centros de Empleo y las ferias de inclusión ofrecen orientación y vinculación a procesos de formación.

La ciudadanía puede solicitar servicios a través de las líneas oficiales, puntos de atención presenciales o la plataforma virtual del municipio. En todos los casos, el primer paso es contar con el RLCPD (Registro para la Localización y Caracterización de Personas con Discapacidad) actualizado, pues este documento permite a las entidades organizar la atención y acceder a beneficios.

El balance de los últimos dos años muestra una ciudad que avanza en organización de servicios y ampliación de oferta, aunque enfrenta retos en articulación interinstitucional, cobertura y oportunidades laborales. La atención a la población con discapacidad es un proceso en construcción permanente, que requiere continuidad y participación activa de las familias y organizaciones comunitarias.

Ana Lucia Arango M