(Foto portada: Jaime Aparicio campeón Panamericano 400 mts vallas, Buenos aires 1951)
El atletismo colombiano entró en un proceso de gran transformación entre 1947 y 1957.
Gracias a los triunfos de Jaime Aparicio, como gran figura fundacional, primer atleta en completar un ciclo de título: Panamericanos, Centroamericanos y el Caribe, suramericanos y bolivarianos (1947–1951) y primer deportista distinguido con la Cruz de Boyacá en un estadio repleto de atletas de Colombia, el Presidente de Colombia, general Rojas Pinilla en 1954, le hace el gran reconocimiento.
Atletas más visibles de la década
En estos diez años el país creó su primera estructura deportiva moderna, articuló campeonatos nacionales regulares, participó en eventos internacionales y consolidó una generación de atletas que marcó un antes y un después. Nació la Asociacion Colombiana de atletismo en 1937, hoy federación y las ligas departamentales.
Los atletas más visibles fueron Jaime Aparicio, Mario Rosas, Carlos Cambindo, Rafael Granados, Alberto Lemos, Diego Rebolledo, Marceliano Borrero, Carlos Troncoso, Jorge Herrera Barona, Carlos Sierra, Sadoc Guardiola, Humberto Aparicio, Pionono Gonzales, German Lozano , Leonel Pedroza , Alvaro Gutiérrez, Diego Fernandez, Amparo Duque , Alejandrina Correa, Rafael Cotes, Aristipo Lerma, Albano Ariza, Alfaro Parra y Jhon Mary Sanchez quienes protagonizaron el ascenso del atletismo nacional.
El proceso inició en 1947 con la reactivación de los campeonatos nacionales después de la Segunda Guerra Mundial. Las ligas de Antioquia, Cundinamarca y Valle del Cauca lideraron el movimiento competitivo. Mario Rosas se consolidó como figura en los 400 metros, Jaime Aparicio comenzó su trayectoria en velocidad y vallas y la flecha veloz, Rafael Cotes. En esos mismos años surgieron Carlos Cambindo en mediofondo y Rafael Granados en fondo.
Leonel Pedroza, 6 medallas de oro , Juegos Nacionales 1950, Santa Marta
En 1948 Colombia compitió por primera vez en pruebas de velocidad y vallas en unos Juegos Olímpicos. Mario Rosas y Jaime Aparicio participaron en los 400 metros planos y 400 metros con vallas en Londres. Ambos fueron eliminados en rondas preliminares, pero su presencia abrió el camino internacional del país. Ese mismo ciclo incluyó la participación en los Juegos Bolivarianos de Lima 1947–48, donde Aparicio ganó oro en 400 metros con vallas y plata en 400 metros, con récords para el torneo.
El año 1950 marcó el primer gran impacto nacional. Los Juegos Deportivos Nacionales de Santa Marta funcionaron como campeonato absoluto y consolidaron el dominio del Valle del Cauca. Aunque no se conservan todos los registros del certamen, la prensa de la época señala que los vallecaucanos ganaron la mayoría de pruebas, encabezados por Jaime Aparicio y Leonel Pedroza. Ese mismo año el país logró 4 medallas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Guatemala: oro de Aparicio en 400 m vallas, plata de Vicente Lagoyete en martillo y dos preseas más en fondo. Estos resultados fortalecieron el proceso que venía en desarrollo desde finales de los años cuarenta.
En 1951 Colombia mantuvo presencia internacional en dos escenarios. En los Juegos Panamericanos de Buenos Aires, Jaime Aparicio ganó oro en los 400 metros con vallas, la primera medalla panamericana del atletismo nacional. En los Juegos Bolivarianos de Caracas repitió el título en 400 m vallas y ganó plata en 200 metros, confirmando su condición de referente del deporte colombiano. Mientras tanto, en el ámbito interno, el país seguía consolidando campeonatos nacionales con protagonismo de Cambindo, Granados, Lemos, Cotes y Escurreclá.
El punto de mayor crecimiento deportivo del periodo llegó en 1954. Ese año Cali fue sede de los Juegos Deportivos Nacionales y los resultados del atletismo están documentados. Jaime Aparicio ganó 100, 200, 400 m y 400 m con vallas con récord nacional en 400 m. Rafael Granados dominó las pruebas de fondo y Lemos alcanzó 7,48 metros en salto largo. Diego Fernández superó los 14 metros en triple salto y Luis Escurreclá ganó en bala. En las damas se destacaron Alejandrina Correa en velocidad, Elena Restrepo en salto alto y Dolly Molina en jabalina. El Valle del Cauca ganó la mayoría de pruebas.
Ese mismo año, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de México, Colombia sumó 4 medallas de atletismo: oro de Aparicio en 400 m vallas, platas de Aparicio en 200 m, Gustavo Ramírez en maratón, y bronce en martillo con Enrique Lagoyete. El rendimiento mostró un avance técnico importante frente a las delegaciones del Caribe.
Jaime Aparicio Juegos Olímpicos Melbourne 1956
El ciclo siguió en 1955 con los Juegos Panamericanos de México. Aparicio logró plata en 400 m vallas y Alberto Lemos compitió en salto largo. Los campeonatos nacionales previos a ese torneo confirmaron el dominio de Aparicio en vallas, Cambindo en mediofondo y Guillermo Zapata en 110 metros vallas.
En 1956 Colombia y el atletismo, presentaron su delegación olímpica más completa de la década en Melbourne. Jaime Aparicio participó en 400 m y 400 m vallas, y Guillermo Zapata compitió en 110 metros vallas. Además, el país presentó por primera vez un equipo de relevo 4×400, con Aparicio, Zapata, Alfonso Muñoz y Carlos Sierra. Ninguno avanzó a semifinales, pero la presencia del relevo fue un avance técnico para el país. El viaje , una proeza, 7 escalas por Cali, donde estaban concentrados, Bogotá, Miami, Los Angeles, Hawai, Islas Fiji, Sidney y Melbourne.
El ciclo cerró en 1957 con nuevos campeonatos nacionales marcados por continuidad del Valle del Cauca en velocidad, saltos, lanzamientos y semifondo. En categorías juveniles comenzaron a aparecer nuevos fondistas que serían protagonistas en la década siguiente. Entre 1947 y 1957 se construyó un sistema competitivo estable, se alcanzaron resultados relevantes en el ciclo olímpico continental, fue la década que transformó un deporte disperso en una estructura organizada con figuras que dieron imagen internacional e identidad al atletismo nacional.

