La partida de Antonio Navarro Wolff deja una huella profunda en la historia política de Colombia. Ingeniero, intelectual, constructor de paz, servidor público con coherencia y transparencia, convirtió sus convicciones en compromiso democrático. Su trayectoria representa el tránsito de la confrontación al diálogo, del liderazgo a la participación y de las ideas a las realizaciones. Su legado merece memoria, reflexión y reconocimiento.
Diez dimensiones de una vida dedicada a transformar la política y construir democracia
- Capacidad de transformación política: de la confrontación a la democracia
Uno de los rasgos importantes de Navarro fue su coherencia, combinada con honestidad, un intelectual y participe importante del tránsito de la militancia en una organización insurgente a la participación en la democracia institucional. Después de haber ocupado una posición de dirección en el M-19, asumió un papel determinante en las negociaciones que condujeron a la desmovilización de esa organización en 1990. Este cambio representó una transformación de su proyecto político: pasar de la confrontación armada a la competencia electoral, la deliberación pública y la construcción de instituciones.
- Capacidad de negociación y construcción de acuerdos
Navarro demostró capacidad para negociar en escenarios de profundas diferencias ideológicas y políticas. Participó en los procesos de paz con los gobiernos de Belisario Betancur y Virgilio Barco, y posteriormente intervino en la construcción de acuerdos entre fuerzas políticas distintas durante la Asamblea Constituyente. Su actuación de defender posiciones propias e identificar puntos de encuentro, reconocer al contradictor y construir soluciones institucionales. Esta característica fue particularmente importante en 1991, cuando ninguna fuerza política tenía por sí sola la mayoría de la Asamblea.
- Visión institucional y capacidad constituyente
Su participación como uno de los tres copresidentes de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 constituye uno de los capítulos centrales de su trayectoria. Compartió la dirección de ese organismo con Horacio Serpa y Álvaro Gómez Hurtado, representantes de diferentes corrientes políticas. Su papel fue contribuir a la construcción de acuerdos para que sectores históricamente enfrentados participaran en la elaboración de una nueva Constitución. Fue importante en escoger , dependiendo del tema, si se unión con Serpa o con Gomez , y allí, se hizo una gran consenso dempcratico. Entre los asuntos en los que intervino estuvo la propuesta de segunda vuelta presidencial. Esta experiencia refleja una concepción de la política que reconoce la importancia de las reglas, los contrapesos, la pluralidad y la legitimidad institucional.
- Pragmatismo y flexibilidad ideológica
Una característica destacada de su ejercicio político fue la disposición a buscar soluciones concretas sin quedar sujeto permanentemente a esquemas ideológicos rígidos, y la dio su ingeniería , que le sirvió para aportar y consensuar.. Su administración en Nariño ha sido descrita como una experiencia de tercera vía, en la que combinó mecanismos de participación ciudadana, políticas sociales, iniciativas productivas y cooperación con el sector privado; en el marco de la transparencia, impensable en las gobernaciones de Colombia. También articuló políticas de seguridad y sustitución de economías ilícitas con alternativas económicas para los campesinos. Esta combinación permite identificar un enfoque pragmático: evaluar los problemas desde sus condiciones reales, reconocer distintos instrumentos de intervención y establecer alianzas cuando resultan útiles para alcanzar objetivos públicos.
- Liderazgo participativo y descentralización del poder
Navarro otorgó especial importancia a la participación de las comunidades en las decisiones sobre inversión pública. Durante una Alcaldía de Pasto honesta, atípica en Colombia. impulsó cabildos de presupuesto participativo en zonas rurales y posteriormente extendió experiencias de participación a su gestión como gobernador de Nariño. Este enfoque parte de una idea fundamental: los ciudadanos no deben limitarse a elegir gobernantes cada cierto número de años, sino que deben intervenir en la identificación de necesidades, la priorización de proyectos y el seguimiento de los recursos públicos. La participación adquiere así una dimensión administrativa y presupuestal, no solamente consultiva.
- Capacidad de gestión pública y orientación a resultados
Su paso por la Alcaldía de Pasto y la Gobernación de Nariño permite analizar una trayectoria que no se limitó al discurso político o al debate ideológico. En Pasto, entre 1995 y 1997, desarrolló una administración reconocida públicamente y recibió el premio al mejor alcalde de Colombia en 1998. En Nariño, entre 2008 y 2011, impulsó políticas de participación, desarrollo territorial y alternativas económicas para las comunidades. Lo relevante de esta dimensión es la conexión entre liderazgo político y ejecución administrativa: convertir prioridades sociales en programas, articular instituciones y buscar resultados verificables.
- Formación técnica y pensamiento interdisciplinario
Su formación como ingeniero sanitario en la Universidad del Valle, sus estudios de posgrado en ingeniería industrial y su especialización en ingeniería ambiental en Inglaterra aportaron una dimensión técnica a su trayectoria pública, que lo llevaron a ser profesor y jefe de departamento de ingeniería en Univalle, dentro de sus responsabilidades académicas y profesionales. Esta formación permite identificar un perfil que combinó conocimientos técnicos con experiencia política y administrativa. La ingeniería aporta herramientas para comprender problemas complejos, analizar variables, organizar procesos y buscar soluciones estructuradas. En la gestión pública, esa perspectiva resulta especialmente pertinente para sectores como agua potable, saneamiento, infraestructura, medioambiente y desarrollo territorial.
- Capacidad de articulación política y construcción de alianzas
Navarro tuvo una participación importante en la creación y consolidación de diferentes espacios políticos. Después de la experiencia de la Alianza Democrática M-19, intervino en la formación del Polo Democrático Independiente, participó en la construcción del Polo Democrático Alternativo y posteriormente fue protagonista de las conversaciones políticas que dieron origen a la Alianza Verde, con Antanas Mockus. Esta trayectoria evidencia experiencia en la articulación de sectores con diferentes procedencias, intereses y orientaciones ideológicas. Su capacidad de interlocución le permitió participar en procesos de convergencia política y construcción de organizaciones.
- Resistencia y continuidad en la vida pública
Su trayectoria estuvo atravesada por acontecimientos personales y políticos de enorme impacto. En 1985 sobrevivió a un atentado en Cali que le ocasionó graves lesiones y la amputación de una pierna. Posteriormente regresó a la actividad política y asumió responsabilidades en el proceso de paz, la campaña presidencial de 1990, la Asamblea Constituyente y diferentes gobiernos y corporaciones públicas. Este recorrido permite identificar una prolongada continuidad de su compromiso con la vida pública, incluso después de circunstancias que interrumpieron profundamente su trayectoria. También es relevante su actuación tras el asesinato de Carlos Pizarro en 1990, cuando asumió la candidatura presidencial de la Alianza Democrática M-19 y mantuvo el compromiso político con la transición democrática.
- Capacidad de interlocución y presencia en diferentes niveles del Estado
Navarro desarrolló una trayectoria que abarcó responsabilidades locales, regionales y nacionales. Fue ministro de Salud, alcalde de Pasto, gobernador de Nariño, representante a la Cámara, senador y secretario de Gobierno de Bogotá. Esa diversidad de experiencias le permitió conocer diferentes dimensiones del funcionamiento estatal: la formulación de políticas nacionales, la legislación, la administración territorial, la coordinación institucional y la relación entre los gobiernos y las comunidades. Su recorrido muestra una capacidad de interlocución con distintos sectores y niveles de decisión.
Testimonio
En 1973, Antonio fue nuestro profesor en ingenieria civil, en la materia de Programacion y nunca tuvo detalles politicos en su exposicion academica, puntual y serio, recuerdo que atipicamente el salon no era en Ingenieras – Melendez, tocaba ir al departamento de Medicina social en Sa Fernando. Y en las conversaciones , siempre no tan radical de izquierda, que aceptaba los errores del totalitarismo e implacable en la critica, en los errores de la derecha.

