La amenaza sísmica, la reconstrucción del Valle del Cauca después del terremoto del 10 de agosto de 2026 y los retos de la prevención fueron los temas centrales de una nueva emisión de La Lupa Urbana y Regional de Caliescribe. Participaron Francisco Tenorio Lara, secretario de Gestión del Riesgo de Desastres del Valle del Cauca, y Rodrigo Zamorano, asesor del departamento y conocedor de la gestión del riesgo en Cali y la región.
El encuentro permitió conocer los avances institucionales, las estrategias de reconstrucción, las herramientas tecnológicas de prevención y la necesidad de fortalecer la articulación entre los gobiernos nacional, departamental y municipales, el sector empresarial y las comunidades.
- Una política pública que debe anticiparse a las amenazas
La conversación comenzó con una reflexión sobre la historia de la gestión del riesgo en el Valle del Cauca. La región necesitó varias décadas para avanzar en la protección frente a las inundaciones del río Cauca, proceso impulsado por la creación de la CVC en 1954 y las posteriores obras del Jarillón.
Francisco Tenorio recordó que en 2024 se aprobó el Plan Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, que contempla siete escenarios de riesgo, entre ellos la amenaza sísmica.Explicó que la Ley 1523 de 2012, que organiza el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, proporciona instrumentos para trabajar en tres componentes: conocimiento, reducción y atención de los riesgos. Destacó que la gobernadora Dilian Francisca Toro redireccionó el trabajo de su gabinete hacia la reconstrucción después del sismo del 10 de agosto.
Rodrigo Zamorano complementó señalando que el Valle del Cauca está en una zona de amenaza sísmica media y alta. Recordó que el Jarillón constituye un ejemplo de lo que pueden lograr las alianzas institucionales.Mencionó la inversión cercana al billón de pesos en el proceso de protección de sus 26 kilómetros, con excepción de un tramo de aproximadamente 300 metros.
- La solidaridad vallecaucana: una fortaleza después de la emergencia
Uno de los momentos más significativos de la entrevista fue la reflexión sobre la respuesta ciudadana durante los primeros días posteriores al terremoto.
Zamorano destacó la solidaridad demostrada en los 42 municipios del departamento. Recordó a ciudadanos que pusieron sus vehículos, recursos y tiempo al servicio de las familias afectadas. Para el asesor departamental, esta experiencia permitió descubrir una fortaleza colectiva que debe convertirse en un elemento permanente de la resiliencia regional.
Tenorio coincidió en reconocer la articulación entre el Gobierno nacional, la Gobernación, las alcaldías, los empresarios y las comunidades. Destacó la participación de empresas y organizaciones privadas, entre ellas Colombina y otros actores empresariales.La emergencia también dejó consecuencias emocionales y de salud mental. Por eso, el secretario insistió en que la reconstrucción no puede limitarse a recuperar infraestructura: debe incluir el acompañamiento psicosocial de las familias.
- La reconstrucción: vivienda, educación y salud
Al abordar el tema que más preocupa a los vallecaucanos, planteé una consideración fundamental: reconstruir no significa improvisar. Los estudios de suelos, diseños, licencias, presupuestos y financiación requieren tiempo. No es razonable exigir que toda la infraestructura esté recuperada en pocos meses, pero sí que la ciudadanía conozca los avances de planificación y el comienzo de las soluciones.
Francisco Tenorio explicó que la Gobernación trabaja en tres grandes componentes:
- Educación: cerca de 699 estructuras educativas presentaron averías, algunas con afectaciones graves y otras totalmente colapsadas.
- Vivienda: uno de los componentes de mayor dimensión, por las viviendas destruidas y aquellas que requieren mejoramientos.
- Salud: priorización de hospitales y establecimientos asistenciales con mayores afectaciones.
El secretario explicó que la identificación de las familias beneficiarias se fundamenta en el Registro Único Familiar de Emergencia (RUF), cuyo cargue en la plataforma permitió consolidar la información de los hogares afectados.
Zamorano insistió en que la reconstrucción debe hacerse con conocimiento técnico. Destacó la participación de ingenieros y expertos vallecaucanos capaces de aportar criterios científicos sobre los terrenos, las aceleraciones sísmicas y las condiciones necesarias para construir con seguridad.
Su mensaje fue claro: no se pueden repetir los errores del pasado.
- ¿Los desastres son naturales o sociales? Un debate necesario. Uno de los momentos más interesantes surgió al discutir la naturaleza de los riesgos.
Rodrigo Zamorano planteó una posición que la Gobernación viene promoviendo: los desastres no son naturales, sino sociales, porque sus consecuencias dependen de las decisiones humanas sobre el territorio.Explicó que un movimiento sísmico puede producir consecuencias muy diferentes dependiendo de la ubicación de las construcciones, la calidad de las edificaciones y la exposición de las personas.
Tenorio respaldó esta visión y señaló que las comunidades muchas veces ocupan zonas protectoras de los ríos o construyen en pendientes inadecuadas, desconociendo las condiciones del suelo.
- Inteligencia artificial e inteligencia urbana: anticipar los riesgos
La entrevista incorporó un ejercicio tecnológico que permitió contrastar las respuestas de ChatGPT con el sistema de inteligencia urbana y regional BUIC de Caliescribe. La consulta abordó las amenazas que enfrenta Cali y el Valle del Cauca: inundaciones, crecientes, movimientos en masa, actividad sísmica, incendios forestales, sequías y amenazas costeras.
El análisis señaló que Cali debe prestar especial atención a las zonas próximas al río Cauca, los canales, las quebradas y los sectores con problemas de drenaje, además de las áreas de ladera expuestas a movimientos de masa.
La evaluación del BUIC complementó el ejercicio con información sobre amenazas hidrometeorológicas, presión sobre los recursos hídricos y riesgos asociados a la variabilidad climática.
El contraste permitió destacar que la inteligencia artificial y los sistemas de información urbana pueden convertirse en instrumentos de apoyo para la planificación y la toma de decisiones, siempre que trabajen con información verificable y actualizada.
- Un sistema de información de clase mundial desde el Valle
Rodrigo Zamorano destacó uno de los desarrollos tecnológicos de la Secretaría Departamental de Gestión del Riesgo, al que calificó como un producto de clase mundial, construido desde la propia Gobernación. Tenorio explicó que el sistema integra información de diferentes fuentes:
- CVC y sus sistemas de monitoreo.
- Cenicaña, sus imágenes y pluviómetros.
- Estaciones meteorológicas de la Gobernación.
- IDEAM y Servicio Geológico Colombiano.
- NASA y NOAA.
- Programa europeo Copernicus.
- Software especializado para identificar puntos de calor en tiempo real.
La información se consolida en un boletín que se distribuye diariamente, a las seis de la mañana, a los 42 municipios, organismos de socorro, Defensa Civil, Cruz Roja, bomberos y coordinadores municipales de gestión del riesgo.
El objetivo es anticiparse a las emergencias, especialmente durante las temporadas de lluvias y de menor precipitación.
Tenorio explicó que la identificación temprana de puntos de calor permite que los bomberos se desplacen oportunamente y atiendan posibles incendios forestales antes de que se conviertan en emergencias mayores.Esta experiencia demuestra la importancia de invertir en conocimiento, tecnología e información para proteger la vida.
- Reconstruir mejor: una responsabilidad de todos
En el balance final, Francisco Tenorio aseguró que la Gobernación trabaja a un ritmo importante y que la gobernadora ha liderado el proceso desde el primer día.
Insistió en que la reconstrucción debe recuperar la infraestructura educativa, hospitalaria y habitacional, pero también fortalecer el componente psicosocial y emocional de los vallecaucanos.
Rodrigo Zamorano invitó a sumar esfuerzos, actuar con conocimiento y comprender que cada ciudadano es también un primer respondiente frente a su propia seguridad.
Ambos coincidieron en que la resiliencia, la solidaridad y la articulación institucional serán determinantes para superar las consecuencias del terremoto.
La entrevista deja una conclusión regional: el Valle del Cauca tiene capacidades técnicas, empresariales, institucionales y humanas para reconstruirse mejor. También enfrenta retos históricos que no pueden aplazarse: prevención sísmica, reubicación de viviendas en zonas de riesgo, planificación territorial e inversión en conocimiento.
La solidaridad debe unirnos, el conocimiento debe orientarnos y la responsabilidad del Estado debe garantizar que Cali y el Valle del Cauca esté mejor preparado para el futuro.

