En reciente entrevista al alcalde Eder publicada en el diario económico de Portafolio, el funcionario manifestó que estaba a punto de cerrar con la empresa CELSIA la adquisición de la hidroeléctrica de Salvajina, que permitiría que EMCALI recuperara después de 40 años su vocación de empresa generadora de energía, además de garantizarse la seguridad de contar con una gran fuente de agua proveniente del río Cauca para prestar dicho servicio no solo a la ciudad de Cali sino al sur del Valle y al norte del departamento del Cauca por los próximos cien años.

Su adquisición se haría a partir de una especie de canje de acciones que posee EMCALI en CELSIA, por el traspaso de la propiedad de la hidroeléctrica; no obstante que su operación y mantenimiento estarían a cargo de CELSIA durante varios años.

Por otra parte, una vez se consolide la adquisición de la hidroeléctrica se constituirá una nueva empresa filial de EMCALI con un corporativo autónomo e independiente encargado de fijar la política en materia energética para la ciudad y para aquellos municipios a los cuales se les preste el servicio de energía.

Según el alcalde, la adquisición de la hidroeléctrica constituye un gran negocio para EMCALI y para Cali distrito que recibiría ingentes recursos económicos de la nueva empresa, tal como sucede con EPM que le entrega a la ciudad de Medellín casi dos billones de pesos anuales.

Sin embargo y tal como reza el refrán popular “no todo lo que brilla es oro”. Lo cierto es que hasta el momento no se ha realizado un estudio a fondo de una serie de factores de carácter económico, financiero, técnico, ambiental, los cuales tendrán que ser examinados con todo rigor con el fin de determinar la conveniencia o no de tal negociación, en tanto que la hidroeléctrica fue construida y entró en funcionamiento hace más de 40 años, contando para ello con las tecnologías y el manejo de las plantas de generación conforme a las de la época en que fue construida; en tanto que su operación y mantenimiento en la actualidad de requieren de mayores costos y tratamientos especiales.

Así mismo, es necesario advertir que debido a los cambios climáticos no se puede afirmar de manera categórica que tendremos asegurados los caudales del río Cauca para mover los generadores que producen la energía que se requiere y demanda la ciudad, más aun cuando existe la tendencia del río Cauca a disminuir sus caudales, con lo cual se podría afectar la generación de energía.

Por ahora, es prudente y razonable realizar un análisis profundo de esta negociación, en tanto que el futuro energético tan solo se podrá garantizar con la combinación de todas las formas de energía (hidráulica, eólica, solar e incluso nuclear), lo cual se debería estar haciendo con el fin de garantizar una energía más limpia y barata para todos los habitantes y usuarios de las ciudades y municipios que requieren del servicio de energía permanente.

Entre tanto, este asunto no puede discutirse y decidirse simplemente en las alturas del poder o a nivel de los técnicos y especialistas, ya que se trata de una cuestión de interés general que debe tratarse con la participación de los ciudadanos. Circunstancia que obliga a la administración y al concejo distrital a garantizar este derecho ciudadano al tenor de lo dispuesto en el artículo 2 de la Constitución Política.

ADENDA: Mientras se define quien se quedará con el multimillonario negocio del alumbrado público, gran parte de la ciudad permanece “a oscuras” a la espera de que finalmente se atienda el servicio público. Entretanto, se carga en las facturas de los servicios públicos el costo de un servicio no prestado caracterizado por un gran déficit de elementos para la iluminación que en la práctica se ha convertido en el incumplimiento por parte de los contratistas, a quienes la administración no les exige atender eficientemente sus compromisos contractuales.

Desde la Veeduría que representamos exigimos a la administración del alcalde Eder ejercer un mayor control en relación con este problema convertido en un clamor ciudadano que no debe dilatarse en el tiempo con explicaciones de carácter formal y burocrático, a la vez que demandamos solución inmediato al reclamo de la comunidad con radicado número 568139 del poste No: 5342708 en el barrio Arboleda sobre la carrera 3 B Oeste con calle 7, vía en pésimo estado y al que el ente municipal no le presta la mínima atención.

Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.

Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social