El arquitecto Juan Carlos Ponce puso bajo la Lupa urbana de Caliescribe: una ciudad privilegiada por sus ríos, árboles y paisaje natural, pero que ha permitido que parte de su crecimiento urbanístico debilite precisamente esa riqueza. La expansión de las edificaciones no siempre se tradujo en calidad arquitectónica, armonía urbana ni respeto por la memoria histórica. En diálogo con el Ing. Ramiro Varela, Ponce cuestionó también la formación profesional y advirtió: “No hay los suficientes profesores para tener una muy buena calidad”. Su reflexión va más allá de muchas facultades de arquitectura: interpela una cultura urbana que confunde construir con hacer ciudad. Porque Cali no se define por la cantidad de edificios levantados, sino por la calidad de sus espacios, la relación con su entorno y la capacidad de planificar su futuro. Como sentenció: “Una obra no es un edificio una obra es el conjunto de edificaciones y proyectos que ya le dan esa categoría”.

Los árboles caídos y el patrimonio que Cali olvidó

En las calles de Cali hay una historia que se desvanece entre demoliciones, transformaciones comerciales y árboles desaparecidos. Para Juan Carlos Ponce, la pérdida del patrimonio arquitectónico no es simplemente la desaparición de casas antiguas: es el deterioro de la memoria que identifica a una ciudad y conecta a sus habitantes con sus raíces. Su diagnóstico cabe en cuatro palabras: “se nos olvidó el patrimonio”. Barrios tradicionales como San Antonio y San Cayetano representan el desafío de modernizar sin borrar la identidad. Pero la preocupación también se extiende al paisaje verde, históricamente asociado con la calidad de vida caleña. Ponce lo expresó sin rodeos: “El gran valor de Cali es la naturaleza, es sus árboles”. Y denunció la desaparición de ese legado: “No puede ser posible que todos estos árboles que teníamos todos los barrios de la ciudad hayan sido derribados, tumbados, talados”. La pregunta es quién responde cuando el progreso termina sacrificando aquello que hacía especial a Cali.

Urbanizar sin agua: la advertencia que Cali no puede ignorar

La expansión de Cali hacia el sur y su conexión con Jamundí plantean una pregunta fundamental: ¿hasta dónde puede crecer una ciudad sin garantizar agua, saneamiento, movilidad y protección ambiental? Juan Carlos Ponce puso el dedo en una de las mayores contradicciones del urbanismo contemporáneo: construir viviendas sin resolver previamente las condiciones que hacen posible habitarlas. Su advertencia fue contundente: “Me preocupa muchísimo el urbanismo sin agua”. La naturaleza, que debería orientar el ordenamiento territorial, termina convertida en una variable secundaria frente a la presión inmobiliaria. El arquitecto también cuestionó la voracidad comercial con una frase que resume su preocupación: “La voracidad del comercio en Cali ha sido ciega”. Recuperar el centro histórico exige, además, devolverle residentes y vida cotidiana, no limitarlo a la actividad nocturna. Por eso propuso: “El centro se recupera trayendo vivienda al centro”. La verdadera transformación urbana comienza cuando el interés colectivo, el patrimonio y los recursos naturales dejan de ser obstáculos y se convierten en condiciones para construir ciudad.

El polígrafo de la verdad: Roger Mina frente a Roberto Ortiz

Los tres rounds del enfrentamiento entre el concejal Roberto Ortiz y el gerente de Emcali, Roger Mina, se libraron en los micrófonos de Caracol Radio, bajo la conducción de Julio Sánchez Cristo. El detonante fue la contundente intervención de la Secretaría de Transparencia de la Presidencia de la República, que pidió revisar mediante una auditoría el proceso de modernización del alumbrado público de Cali. Ortiz denunció presuntas irregularidades y posibles favorecimientos; Mina negó el direccionamiento. La controversia escaló: ahora los documentos, los requisitos contractuales y los resultados de la auditoría deberán contribuir a esclarecer la verdad, y Caliescribe entrega el veredicto en poligrafo 

¿Se direccionó el proceso del alumbrado público?

Roberto Ortiz denunció presuntas irregularidades en la invitación de Emcali para modernizar el alumbrado público, con una inversión estimada de $450.000 millones. Cuestionó el requisito de acreditar experiencia en la instalación de aproximadamente 103.000 luminarias y señaló que una empresa de Neiva vinculada, según su denuncia, a un grupo empresarial interesado tendría un ingeniero que cumpliría determinadas especificaciones. También afirmó que el proceso acumuló cerca de 700 observaciones. Roger Mina negó que existiera direccionamiento y explicó que la experiencia podía acreditarse mediante varios contratos aportados por las empresas asociadas. Pregunta del polígrafo para Mina: ¿Puede demostrar que los requisitos no favorecieron a ningún proponente? Para Ortiz: ¿Tiene pruebas documentales que acrediten que las condiciones fueron diseñadas para favorecer a un grupo empresarial específico?

¿Quién miente sobre las reuniones con contratistas?

Roger Mina afirmó que Roberto Ortiz se reunió con contratistas interesados en el negocio del alumbrado y aseguró conocer nombres, lugares y horarios. Ortiz rechazó esa versión en los términos planteados por el gerente y sostuvo que se reunió con ingenieros caleños para recibir información relacionada con su labor de control político. Ambos reconocieron que los encuentros con interesados no son ilegales, pero discrepan sobre las circunstancias y la transparencia de esas reuniones. Pregunta del polígrafo para Ortiz: ¿Se reunió con personas vinculadas a empresas interesadas en el proceso y reveló públicamente toda la información relevante sobre esos encuentros? Para Mina: ¿Tiene evidencias verificables que respalden sus afirmaciones sobre las personas con las que se reunió el concejal? Los registros, testimonios y documentos permitirían contrastar las respuestas.

El polígrafo de la verdad: ¿La licitación esta manejada?

Pregunta a Roger Mina: ¿Puede asegurar que la invitación de Emcali para modernizar el alumbrado público no fue diseñada para favorecer a un grupo empresarial? Negó el direccionamiento y defendió los requisitos técnicos, asegurando que no se busca favorecer ni excluir empresas.                                      Pregunta a Roberto Ortiz: ¿Cree que el proceso está direccionado?. Respuesta según sus declaraciones: Denunció presuntas irregularidades en los requisitos técnicos y posibles favorecimientos empresariales que, a su juicio, deben investigarse.

Veredicto del polígrafo periodístico: Dos versiones enfrentadas. La denuncia de Ortiz debe probarse y la negativa de Mina verificarse. El polígrafo por las respuestas dice que la licitación esta manejada y la información la dan los contratistas. Empate triste para la ciudad ,  pero la ventaja es de  Ortiz, porque el caso tiene escrutinio de  la Secretaria de transparencia de la Presidencia y no quedo bien Emcali

¡Quiebra fiscal de Cali! exige una investigación histórica

Cali enfrenta una crisis fiscal que exige explicaciones documentadas y responsabilidades verificables. Se solicita al presidente de la República y a la Secretaría de Transparencia de la Presidencia liderar una investigación histórica sobre el manejo de los recursos públicos entre 2006 y 2026, para establecer cómo llegó la ciudad a esta situación, cuánto debe realmente, qué obligaciones permanecen sin cumplir y qué decisiones comprometieron su futuro financiero. La revisión debe incluir el MIO, las 21 Megaobras, las obras inconclusas, el endeudamiento, los pasivos contingentes y los compromisos contractuales, incluido el endeudamiento de $3,5 billones señalado para 2025. Cali necesita conocer el costo de dos décadas de decisiones administrativas, inversiones fallidas y proyectos sin solución. Se requiere la intervención del Ministerio de Hacienda para evaluar un convenio de desempeño fiscal que permita recuperar la viabilidad financiera y evitar que el próximo alcalde reciba una ciudad financieramente asfixiada.

¡Bloque de búsqueda contra la corrupción en Cali!

Se solicita evaluar la creación de un Bloque de Búsqueda contra la Corrupción en Cali, mediante un mecanismo de coordinación entre las autoridades competentes que permita identificar, investigar y esclarecer posibles irregularidades en la contratación pública, las obras inconclusas y el manejo del patrimonio colectivo, gestionadas por la alcaldia, aprobadas y controladas por el Concejo. Se trata de establecer los hechos probados materialmente , no judicialmente, pero los elefantes blancos están a la luz publica. La Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría deben actuar dentro de sus competencias, con independencia y rigor. La ciudadanía tiene derecho a conocer porque las obras no se han hecho, ni se harán , porque se quebró Cali , si lo dijo el Alcalde,  Si existieron sobrecostos, daños patrimoniales o responsabilidades administrativas, fiscales y penales.

Secretaría de transparencia de resultados

Tiene al país político nervioso y al país nacional feliz. La Secretaría de Transparencia de la Presidencia debe liderar la revisión de  las decisiones de las administraciones municipales y el Concejo de Cali entre 2006 y 2026, articulando la intervención de los organismos de control y de la justicia. La revisión debe abarcar la crisis fiscal, el MIO, las Megaobras, los proyectos de infraestructura abandonados, el tren de cercanías y las operaciones patrimoniales de EMCALI, incluida la propuesta relacionada con Celsia y Salvajina. Cada contrato debe confrontarse con sus estudios, financiación, pagos, ejecución, resultados y obligaciones pendientes. Si aparecen indicios de corrupción, detrimento patrimonial u otras conductas irregulares, deben remitirse a las autoridades competentes para determinar las responsabilidades individuales. ¡Cali necesita saber cómo se recuperará su futuro fiscal!

Otros confidenciales

Cali no se entrega: se defiende con responsabilidad

Cali atraviesa una hora decisiva de su historia. La crisis fiscal, el deterioro institucional, la inseguridad y la pérdida de confianza ciudadana obligan a defender la ciudad con argumentos, vigilancia y decisiones responsables. Desde La Lupa Urbana de Caliescribe, Ramiro Varela convocó a tres expertos para examinar las dificultades que amenazan el futuro de la capital del Valle. Luz Betty Jiménez de Borrero, Benjamín Barney y Pablo Borrero pusieron sobre la mesa preguntas incómodas, pero indispensables. La propuesta de intercambiar el 18,6 % de las acciones de Celsia, valoradas aproximadamente en dos billones de pesos, por la central hidroeléctrica de Salvajina exige explicaciones completas. El patrimonio público de Cali no puede comprometerse a ciegas ni convertirse en una apuesta sin garantías.

Siete ríos, una riqueza inmensa y una ciudad que reclama soluciones

La naturaleza le concedió a Cali una riqueza extraordinaria: siete ríos, montañas, árboles, biodiversidad y condiciones geográficas privilegiadas. Sin embargo, esa abundancia contrasta con las dificultades de abastecimiento de agua, el deterioro ambiental, las pérdidas en las redes de distribución y el crecimiento urbano desordenado. Benjamín Barney recordó que la ciudad necesita pensar mejor su arquitectura, aprovechar la ventilación natural, reducir el consumo energético y recuperar una relación respetuosa con el entorno. Luz Betty Jiménez advirtió que adquirir Salvajina no resolverá automáticamente los problemas del agua ni garantizará beneficios económicos. Antes de comprometer activos estratégicos, Cali necesita estudios independientes, cálculos verificables y responsabilidades claramente establecidas. Defender la ciudad significa proteger sus recursos, corregir sus errores históricos y exigir que cada inversión produzca beneficios demostrables para sus habitantes.

Un acuerdo ciudadano para rescatar el futuro de Cali

La defensa de Cali no puede reducirse a protestas aisladas ni depender exclusivamente de quienes gobiernan durante cuatro años. Pablo Borrero planteó la necesidad de organizar a la ciudadanía y garantizar su participación en las decisiones públicas. Esa tarea debe reunir universidades, gremios, empresarios, sindicatos, organizaciones sociales, concejales y comunidades urbanas y rurales alrededor de un propósito común: recuperar la confianza, sanear las finanzas, proteger el patrimonio y exigir resultados. La historia de Emcali, incluida su intervención iniciada en 2000, constituye una advertencia sobre la importancia de la vigilancia y la responsabilidad institucional. Por eso, cualquier negociación sobre Celsia y Salvajina debe someterse al escrutinio público. Cali necesita menos improvisación, más transparencia y una ciudadanía capaz de defender sus derechos. Pensar, unir y decidir debe convertirse en un verdadero compromiso de ciudad.

 

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