a reconstrucción de Cali según el alcalde Eder, tomaría cuatro años y diez billones de pesos. Todo lo cual debe emprenderse inmediatamente, no obstante que hasta la fecha no existe un verdadero plan integral que permita resolver una serie de problemas de carácter económico, social, financiero, jurídico, ambiental, como la mejor manera de atender a los damnificados del terremoto del 10 de agosto que dejó a centenares de caleños sin vivienda, fallecidos y heridos, más allá de lo cual las medidas tomadas por las autoridades distritales no han sido suficientes para atender sus necesidades y mitigar los efectos económico, sociales, urbanísticos y ambientales generados por el sismo
A lo anterior se suma el hecho en virtud del cual la administración del alcalde Eder obtuvo de la jurisdicción contencioso-administrativa la prórroga por 6 meses del actual POT adicionales a los 30 meses otorgados en sentencia ejecutoriada, con lo cual se beneficiarán los proyectos de construcción inmobiliaria pendientes de ejecutar y de aprobación de licencias por las curadurías urbanas, los cuales ameritan de un examen acorde con las nuevas condiciones que se presentan en la ciudad, especialmente los relacionados con el medio ambiente, la protección de los ríos y demás fuentes hídricas, el cambio climático, la seguridad alimentaria, el incremento del transporte, la calidad de los servicios públicos, etc.
Después de la prórroga que finaliza el 9 de julio de 2027, entra a regir por 12 años el Plan de Ordenamiento Territorial lo cual constituye una decisión desafortunada por parte de la administración que en este caso no tiene otra explicación y sentido que privilegiar los intereses individuales de algunas empresas constructoras para efecto de continuar o iniciar sus negocios en materia de construcción de obras en varios sectores de la ciudad.
Resulta comprometedora la conducta del Concejo Distrital que no ha entendido la magnitud de lo sucedido en la ciudad con el terremoto que afectó varios sectores de la población que como se dijo anteriormente, perdieron viviendas y negocios, los cuales no podrán reconstruirse sin correr los riesgos de padecer un nuevo fenómeno natural de tal magnitud. Circunstancia esta que requiere de nuevos estudios técnicos y por supuesto, de una nueva visión sobre la necesidad de reconstruir la ciudad de Cali bajo la normatividad de un nuevo Plan de Ordenamiento Territorial que no se limite al cambio de uso del suelo como viene ocurriendo, dejando de lado aspectos fundamentales del desarrollo urbanístico y además de vulnerar flagrantemente el patrimonio histórico arquitectónico y cultural de la ciudad.
No mas improvisaciones y privilegios en favor del sector de la construcción que ha hecho del desarrollo urbanístico una fuente de ingresos, en medio de una ciudad que crece de manera anárquica y desordenada, en tanto que, los gobernantes de turno con la complacencia de los Concejos, disponen a su antojo el desarrollo urbanístico de la ciudad.
ADENDA: Reiteramos la necesidad de que las autoridades distritales y en particular el Concejo Distrital, garanticen la participación de los ciudadanos de acuerdo con la Constitución y la ley para la realización de un cabildo abierto para discutir y analizar ampliamente con los ciudadanos el contenido y sentido del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial que necesita la ciudad de Cali, más allá de las imposiciones de las autoridades que desde las alturas del poder toman decisiones que son de interés general y por tanto, deben ser consultadas con los caleños.