La propuesta de una estructura metropolitana para Cali y los municipios de su entorno plantea una discusión sobre la organización territorial del Valle del Cauca. El objetivo es coordinar asuntos que superan los límites de cada municipio, entre ellos movilidad, ordenamiento territorial, ambiente, servicios públicos, vivienda e infraestructura.
En Colombia, las áreas metropolitanas tienen fundamento constitucional y legal. Son entidades administrativas de derecho público, con competencias definidas, patrimonio y autoridades propias. Su creación debe cumplir los procedimientos establecidos en la ley y garantizar la participación de los ciudadanos.
Por ello, cualquier propuesta para Cali debe precisar qué municipios participarían, cuáles serían las competencias asignadas, cómo se financiaría la entidad y qué decisiones pasarían a ser coordinadas desde el ámbito metropolitano.
El debate político
La discusión también involucra a las administraciones municipales, la Gobernación del Valle del Cauca, concejos municipales y ciudadanos. Cada municipio debe analizar los efectos que tendría su participación sobre sus competencias, recursos y decisiones de gobierno.
Cali concentra una parte importante de las actividades económicas, laborales, educativas y de servicios del suroccidente del departamento. A su alrededor existen municipios con relaciones diarias de transporte, empleo, comercio y vivienda. Esta situación plantea problemas que no siempre pueden ser atendidos desde una sola administración municipal.
Sin embargo, la integración territorial también genera preguntas sobre representación y toma de decisiones. Los municipios participantes deben conocer cómo se distribuiría la participación en los órganos metropolitanos y cuáles serían las reglas para adoptar decisiones que afecten a todo el territorio.
Administración y servicios
La principal discusión administrativa está relacionada con las competencias. Una entidad metropolitana debe tener funciones definidas para evitar que dos o más autoridades ejecuten las mismas tareas.
La movilidad es uno de los asuntos que requiere coordinación. Los desplazamientos entre Cali, Jamundí, Yumbo, Palmira, Candelaria y otros municipios forman parte de una dinámica regional. El transporte público, las vías, los proyectos de infraestructura y el crecimiento urbano requieren información y planificación que tengan en cuenta estos desplazamientos.
El ambiente también supera las fronteras municipales. Fuentes hídricas, manejo de residuos, calidad del aire, protección de ecosistemas y expansión urbana requieren decisiones coordinadas cuando los problemas afectan a varios territorios.
Autonomía y control
Una estructura metropolitana no elimina la existencia de los municipios. Cada alcalde y cada concejo mantienen las competencias que la Constitución y la ley les asignan. La coordinación debe concentrarse en los asuntos definidos por las normas y por los acuerdos correspondientes.
El control sobre los recursos también será un asunto central. Los ciudadanos deben conocer cuánto dinero manejaría la entidad, de dónde provendrían los recursos, qué proyectos financiaría y qué mecanismos de vigilancia y rendición de cuentas tendría.
Una decisión territorial
Cali Metropolitana requiere definir primero los problemas que deben ser atendidos de manera conjunta. Después deben establecerse las competencias, los recursos, la representación y los mecanismos de control.
La discusión no se limita a crear una nueva entidad. Se trata de establecer cómo pueden coordinarse Cali y los municipios de su entorno para atender asuntos que ya funcionan como parte de un mismo territorio. La decisión deberá sustentarse en estudios técnicos, normas vigentes, acuerdos institucionales y participación ciudadana.